¿Cómo se está comportando la pandemia del Covid-19 en el país?

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El país suma más de 829.000 casos y más 25.000 muertes por Covid-19, la transmisión del virus y la responsabilidad individual ya preocupan en varias ciudades.

Colombia cumple este jueves un mes del comienzo del aislamiento selectivo con distanciamiento social responsable, la nueva etapa que planteó el Gobierno Nacional para comenzar la reapertura económica y al mismo tiempo seguir controlando la transmisión del Covid-19, basados en la responsabilidad ciudadana.

Pero en la actualidad, la transmisión del virus y la responsabilidad individual ya preocupan en varias ciudades. El país suma más de 829.000 casos y más 25.000 muertes por Covid-19, y aunque los casos diarios se ubican entre los 5000 y 8000, registrando una disminución de los días más graves en los que se vieron hasta 12.000 casos, ya preocupa el crecimiento en los datos de algunas ciudades.

Por ejemplo, según una alerta lanzada por la Secretaría de Salud de Cali, la ciudad pasó de tener un promedio de 350 o 400 casos, a un reporte de hasta 500 casos en un día. El ratio o la velocidad de contagio también ha crecido de 0,96 a 1,0. También han aumentado los casos diarios en lugares como Floridablanca o Piedecuesta, y se ha alertado de un incremento de más del 776 % en los casos en San Andrés, según la Procuraduría General de la Nación.

Además, aunque en Bogotá la velocidad de contagio bajó a 0,78, en la última jornada la capital sumó de nuevo un poco más de 2000 casos, cuando la tendencia venía por debajo de esta cifra. ¿Cómo se está comportando el virus en el país? ¿por qué estos crecimientos en algunas regiones?

Según Santiago Saldarriaga, médico epidemiólogo, con la reapertura casi completa de la economía en el mes de septiembre se esperaba que ese aumento de casos ocurriera, por eso se ha visto un ligero aumento en algunas zonas del país.

Pero además, para María Fernanda Gutiérrez, viróloga e investigadora del Departamento de Microbiología de la Universidad Javeriana, este es el comportamiento normal de una pandemia. Según explica, los brotes normalmente se comportan con rebrotes y la pandemia funciona como una especie de montaña rusa.

“El rebrote es normal, es decir, es como una montaña rusa, sube, está arriba, cae fuerte y luego se queda haciendo saltos. Esos saltos son los rebrotes y esto es lo que normalmente pasa”, explica Gutiérrez, por lo que, afirma, esa subida de casos es normal en un virus que se comporta como dando saltos.

“Ese es el comportamiento pandémico, así funcionan normalmente las cosas. No es que suba, baje y se desaparezca, no, sube, baja y se queda haciendo esos brincos, eso es lo que pasa normalmente”, afirma.

Para Carlos Trillos, médico epidemiólogo y docente de la Universidad del Rosario, sobre estos casos hay que recordar que el comportamiento de la pandemia en el país es asincrónico.

El virus “muestra elevaciones de casos en diferentes ciudades, en diferentes momentos del tiempo. En las grandes ciudades vamos a ver aumentos de casos, relacionados con el comportamiento de las personas en lo que se refiere a la continuidad de las medidas preventivas”, asegura.

En esto coincide Juan David Ramírez, director del Laboratorio de Microbiología de la Universidad del Rosario, para quien el comportamiento actual de la pandemia y la subida de contagios en algunos lugares es la consecuencia directa del comportamiento ciudadano tras la reapertura.

“Las personas consideran que la nueva normalidad implica que ya no hay transmisión del virus, lo cual es falso. Además, no se están cumpliendo todas las recomendaciones que está dando el Ministerio de Salud asociadas al aislamiento. La reactivación de la economía y la nueva normalidad no quieren decir que el virus se fue”, afirma.

Sumado a esto, para Trillos, hay alguna parte de la población que ya está cansada de las medidas de prevención, lo que los ha llevado a relajarse y otros siguen negando que existe el riesgo frente al covid-19.

“Esto se refleja en el aumento de fiestas y reuniones masivas, las recientes protestas, que hacen que se aumente la transmisión y se conviertan en focos super transmisores, que van a terminar afectando a los más vulnerables y a las personas con comorbilidades”, asegura.

Pero además, para Ramírez, la ciudadanía piensa que el pico pandémico ya ha pasado por completo, pero para él, es falso. “Lo que llegamos fue a un pico de 12.000 casos y hemos bajado entre 5.000 y 7.000 casos diarios, que es lo que se llama una meseta, pero no ha ocurrido una reducción significativa en el número de casos”, dice.

Afirma también que algunas otras medidas han influido o influirán en el comportamiento de la pandemia, como el hecho de levantar las restricciones como el pico y cédula o reactivar el pico y placa, en el caso puntual de la ciudad de Bogotá. Según el docente, levantar estas medidas es un riesgo adicional que debió hacerse cuando el número de casos demostrara una reducción significativa.

“Si estuviéramos teniendo 1000 o 2000 casos diarios se espera que se relajen las medidas, pero a uno como científico no le cabe en la cabeza que estando en una meseta de transmisión donde hay 8.000 casos diarios se relajen tanto las medidas”, asegura.

Así, según las explicaciones de los expertos, el movimiento de los contagios en el país obedece por un lado al comportamiento que suele tener una pandemia, pero también al relajamiento de las medidas por parte de la población, que en algunos casos está ignorando el riesgo latente frente al Covid-19.

LA PREOCUPACIÓN POR UN SEGUNDO PICO

En cuanto a lo que pasará en un futuro pico epidémico, los expertos difieren. Por ejemplo, para Saldarriaga, predecir lo que va a pasar en el país en los próximos meses es difícil, pero además, irresponsable.

“Nunca una pandemia tiene un comportamiento constante, hay muchas variables que están relacionadas a cómo se va comportando. Uno de ellos es la actividad económica, otro es la cultura ciudadana, la movilidad, etc.”, dice.

Afirma que plantear el momento de un rebrote o de un crecimiento mayor en los casos no se puede hacer basados en lo que ya pasó. Asegura que “los picos no se predicen, uno se da cuenta de los picos cuando ya pasaron”.

Para Trillos, la experiencia de los países europeos nos muestra que el riesgo y la posibilidad de rebrotes y nuevos picos está latente, pero esto dependerá de la cantidad de personas que circulen y de la responsabilidad y rigurosidad con que se sigan las recomendaciones, más cuando se está cerca a la temporada vacacional.

Pero para Ramírez, con lo que ya se ve en las calles no es difícil poder ver que las consecuencias se verán entre noviembre y diciembre. En estos meses, según él, se verán rebrotes claros y focos aislados de transmisión que van a representar un aumento significativo en los casos.

Según la viróloga Gutiérrez, se puede decir que científicamente los segundos saltos de un virus no son más fuertes que el inicial, pues ya existe una preparación y un mayor conocimiento sobre la manera en que se debe manejar la situación. Pero, explica, la clave de este nuevo salto del virus estará en que la gente siga pensando que es un foco de transmisión para así disminuir el impacto de lo que pueda suceder.

“El comportamiento que debemos tener es pensar que nosotros somos una fuente de infección; no puedo salir sin el tapabocas, porque no puedo contaminar a los demás ni que me contaminen. Y tenemos que tener una distancia para que el virus no nos llegue ni llegue a los demás”, enfatiza.

Tapabocas, lavado de manos, distanciamiento social, autocuidado y responsabilidad, serán las claves que dictarán el avance de la pandemia en los próximos meses en Colombia.

/Colprensa

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