´Nosotros matamos a Álvaro Gómez´: Farc

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También se atribuyeron los crímenes del excomandante del Ejército, general Fernando Lanzabal Reyes, del académico Jesús Antonio Bejarano y del político Pablo Emilio Guarín, entre otros.

En una carta a la JEP, un grupo de antiguos miembros del secretariado de las FARC, asumió la responsabilidad por el crimen del excandidato presidencial y líder conservador Álvaro Gómez Hurtado.

Así mismo, se comprometió a aportar verdad sobre los homicidios del general (r) Fernando Landazábal Reyes, Hernando Pizarro León-Gómez, José Fedor Rey, Jesús Antonio Bejarano y Pablo Emilio Guarín.

La carta fue entregada a la JEP el pasado 30 de septiembre y fue firmada por Julián Gallo (Carlos Antonio Lozada), Pastor Alape y Pablo Catatumbo.

Según informó la JEP, la carta ya fue recibida por la Sala de Reconocimiento de Verdad de ese alto tribunal, que deberá verificar la veracidad de lo dicho por los desmovilizados jefes guerrilleros.

En el caso del líder conservador Álvaro Gómez, la carta coincide con las afirmaciones hechas esta semana por la exsenadora Piedad Córdoba, quien solicitó a la Comisión de la Verdad recibir su testimonio para revelar precisamente la autoría de las Farc en el atentado.

Su versión, sin embargo, no fue bien recibida por la familia del difunto líder conservador, que ha recopilado evidencia según la cual en el crimen habría habido participación de agentes del Estado, incluido el entonces presidente Ernesto Samper Pizano.

OTRO CRÍMENES

El general (r) Fernando Landazábal, quien fue ministro de Defensa durante el Gobierno de Belisario Betancur, y era reconocido como un general de línea dura, fue asesinado el 12 de mayo de 1998, por hombres armados que llegaron a su casa en el norte de Bogotá.

Desde el día en que se produjo el crimen, entre las hipótesis que se barajaron estuvo la de que el crimen fue cometido por la guerrilla, como una represalia por las acciones adelantadas por las autoridades en su contra.

Hernando Pizarro León-Gómez, hermano de Carlos Pizarro, fue asesinado el 25 de febrero de 1995, cuando un grupo de hombres llegó a buscarlo en su casa en un barrio del norte de Bogotá.

Pizarro, a quien se señalaba de estar involucrado en la masacre de Tacueyó, en la que se calcula que fueron asesinados más de 160 miembros de la guerrilla, señalados de ser supuestos infiltrados del Ejercito, permanecía en la clandestinidad, perseguido por las Farc, que lo responsabilizaba de ese crimen.

José Fedor Rey, alias Javier Delgado, también estaba vinculado con esa masacre, por la cual era conocido con el apodo del Monstruo de los Andes. Rey fue capturado y condenado a 19 años de prisión. Fue asesinado en la cárcel de Palmira el 30 de junio de 2002.

Jesús Antonio Bejarano, un reconocido economista, fue asesinado el 15 de septiembre de 1999 en la Universidad Nacional. Durante su trayectoria había estado muy cerca de la búsqueda de acuerdos de paz con las Farc. Fue consejero de paz de los gobiernos de Virgilio Barco y César Gaviria. Fueron varias las hipótesis sobre su muerte. Algunas apuntaban a que había sido ordenado por las AUC o que tenía relación con un asunto personal, pero también se señalaba a las Farc por las críticas que él le había hecho al proceso de paz en el Caguán.

El representante a la Cámara Pablo Emilio Guarín fue asesinado el 15 de noviembre de 1987. Guarín era reconocido como uno de los principales líderes políticos del paramilitarismo en Puerto Boyacá y promotor de los primeros grupos de autodefensas en los años ochenta.

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