Gobierno proyecta retomar el ritmo de reducción de pobreza en el Magdalena

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Durante la crisis por Covid-19 los esfuerzos institucionales se multiplicaron para impedir que los efectos sociales y económicos se sintieran más fuerte en los hogares pobres vinculados a sus programas.

Durante esta pandemia de Covid-19 el trabajo de Prosperidad Social se concentró en multiplicar los esfuerzos para aliviar los efectos agregados de la crisis económica en los hogares vulnerables y ajustar la oferta y las estrategias para retomar el ritmo de superación de pobreza.

En el marco de la Semana de la Inclusión, a propósito del 17 de octubre, Día internacional para la erradicación de la pobreza, la directora de la entidad, Susana Correa Borrero, expuso las principales medidas con las que se evitó que el golpe de la pandemia fuese peor en los hogares pobres y las metas ajustadas para la superación de la emergencia.

Para los dos años siguientes la entidad tiene cinco metas vinculadas a la recuperación. La primera es robustecer y garantizar la participación de 3,4 millones de hogares en los programas de transferencias monetarias condicionadas: Familias en Acción y Jóvenes en Acción. El primero, en rediseño, ajustará la focalización de hogares pobres y pobres extremos para llegar a 2,9 millones de familias. Jóvenes en Acción generará 277.760 nuevos cupos. Una segunda meta fundamental de la entidad hasta 2022 es garantizar la continuidad de las transferencias monetarias no condicionadas a 3 millones de hogares con Ingreso Solidario, a 2 millones con la Devolución de IVA y a 1,7 millones de adultos mayores con Colombia Mayor.

Las otras grandes metas de la entidad responden justamente a otras dimensiones de la pobreza. En cuanto a su trabajo en infraestructura social y productiva y hábitat, en 2022 completará 325.000 mejoramientos de vivienda que ya estaban proyectados en el Plan Nacional de Desarrollo (PND). Implica que durante los siguientes dos años atenderá a los 129.500 hogares que tiene pendientes con el programa Casa Digna Vida Digna. En esa misma meta de infraestructura, están proyectadas 587 obras: vías rurales y urbanas, plazas de mercado, centros de acopio y centros de transformación.

Otras dos metas están concentradas en retomar el ritmo de superación de pobreza apuntan a la inclusión laboral y productiva. “Comenzamos a implementar una estrategia innovadora de pago por resultados y esperamos desarrollar tres proyectos de estos hasta 2022. Además, en inclusión productiva la entidad acompañará para capitalización a 118.972 proyectos de Unidades Productivas y de Economía para la Gente”, informó Correa.

“Durante la pandemia, a través de nuestros programas de transferencias monetarias condicionadas y no condicionadas: Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Devolución del IVA, Ingreso Solidario y Colombia Mayor, beneficiamos en Magdalena a más de 335.442 de hogares con una inversión que supera los 315.500 millones de pesos”, informó por su parte el director regional, Hernando Antonio Henríquez Pinedo.

Este esfuerzo por responder a lo emergente y a lo estructural generado o agravado por la crisis sanitaria, social y económica de este año, ocupa la agenda de la segunda Semana de la Inclusión y la Equidad, con la que Prosperidad Social conmemora el Día internacional para la erradicación de la pobreza.

En el departamento, se realizarán actividades como una exposición virtual del programa Jóvenes en Acción dirigido a los participantes que están realizando su ingreso a las IES, que dará a conocer sus beneficios, contenidos y compromisos, un taller introductorio al tema de las masculinidades y el trabajo con hombres para la equidad de los géneros, y entrega de donaciones en el municipio de Pueblo Viejo.

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