Digna y justificada rebeldía municipal 

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Plausible y merecido sin duda saludar desde la sensatez, la rebeldía justificada de nuestros burgomaestres que; cansados de desprecios, insultos, bravuconadas, atropellos, humillaciones, groserías, indecencias y procederes populistas y dictatoriales como despóticos y tiranos por parte de un gobernador envanecido, a quien no es gratuito señalen distintas tribunas de opinión como inconmensurable, emperadorcito y sátrapa, entre otras calificaciones propias de mandatarios de quinta categoría; decidieron enhorabuena definirse por esta opción y definir, pensando en los intereses superiores de sus municipios y habitantes en contexto de buen gobierno y bienestar general, asociarse atendiendo mandatos legales, a afecto de evitar la intermediación de quien poco o nada hizo por ellos y sus gobernados, y buscar como asociación el conducto directo con las instancias gubernamentales nacionales.

Era esta una postura que se vislumbraba, que mostró sus orígenes en el decir y sólidas argumentaciones de diversos columnistas, en las firmes posiciones de dirigentes cívicos, políticos, gremiales, diputados y congresistas, que desconcertados, no entendían como era posible se pudiese conducir un departamento, que como el nuestro, ahogado en pauperizados índices en las más de sus áreas, asignaturas y tareas, requiere hoy más que nunca de unidad, del concurso mancomunado y los mejores esfuerzos de todos, a fin de jalonarlo política, sanitaria, social, económica ambientalmente y demás otros avances en la dirección correcta, para hacer así posible que lleguemos más temprano que tarde al puerto seguro de una bonanza duradera soportada en los mejoramientos permanentes y continuos contentivos de la buena administración pública.

No hay derecho que en pleno S XXI, tengamos que lidiar, con quién creyéndose poseedor de la verdad revelada y considerarse emperador de galaxias, tengan nuestros alcaldes que acomodarse a los caprichos y torcida voluntad de quien en lo que lleva de mandato ha demostrado hasta la saciedad su ineficacia al frente de los destinos del departamento, merecedor hoy más que nunca, se le conduzca con soportada que no improvisada planeación y estrategia, con prisa y sin pausa, por los senderos mejores de todo cuanto entrañe potenciar sus ventajas comparativas y competitivas, productividad, competitividad, desarrollo social, humano, crecimiento económico, progreso e integral prosperidad.

Hora es ya que nuestros alcaldes, signados por el correcto proceder administrativo público, entren a defender de una vez por todas, como vemos están haciendo, causas sociales y justas para todos los pobladores, ser una fuerza real, revelar los manejos corruptos que se cuecen y proyectan desde el Palacio Tayrona, ponerse al servicio de la ciudadanía y comunidad en general, y lograr de consuno que los propósitos se cumplan, en el entendido y la comprensión que están sobre el tapete muchos asuntos y se avecina además una nueva justa electiva, lo que obliga no solo a que apoyemos a nuestros alcaldes, sino que todos nos comprometamos con ellos a trabajar con denuedo para sacar adelante a este departamento, que mucho y más necesita de nuestra voluntad, concurso y firme decisión por y para que un departamento mejor sea una realidad.

 [email protected] *Jurista  

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