Insiste la minga indígena: ¡Diálogo con Duque o nada!

El grupo de protesta, que reúne a comunidades originarias del suroeste del país, una de las más castigadas por grupos armados que se financian del narcotráfico, se aglutinó en la Plaza de Bolívar, en el centro de la capital, tras nueve días de viaje a pie y en autobuses. 

“Resistir no es aguantar”, fue una de las consignas unánimes durante la presencia de la minga indígena en la Plaza de Bolívar de Bogotá, a la que arribaron cerca de 6000 personas de comunidades indígenas y negras provenientes del Cauca, Chocó, Valle del Cauca, Nariño, Huila, Caldas y otras zonas del país.

Los marchantes, quienes en su mayoría han realizado un recorrido de aproximadamente 500 kilómetros, aseguraron que la pandemia del Covid-19 no se puede convertir en una excusa para ignorar las peticiones de los pueblos indígenas.

Respaldados por el constante sonido de vuvuzelas, cantos tradicionales de las comunidades indígenas hacían sentir su llamado espiritual, que generó la atmósfera de un ritual encaminado a una protesta que hasta el momento se ha mantenido pacífica.

Con ese mensaje salieron los mingueros desde el Palacio de los Deportes, sitio designado por la Alcaldía de Bogotá para el descanso de los indígenas. Con sus rituales de medicina tradicional, combinados con los protocolos de bioseguridad de las autoridades locales, los manifestantes afirman no representar una amenaza para la salud pública en materia de coronavirus.

A diferencia de otras movilizaciones sociales, llamó la atención la ausencia del Esmad durante el recorrido de la minga y su llegada a la Plaza de Bolívar. Bastó la presencia de algunos mediadores y promotores de diálogo de la Alcaldía de Bogotá, para mantener el orden en el espacio público.

A la minga la conforman personas de todas las edades, desde niños que llevan su bandera verde y roja, hasta ancianos que mostraban su vigor y resistencia ante el inclemente sol capitalino del mediodía que, en su punto más intenso, hizo refugiar a varios de los bogotanos que se encontraban acompañando la marcha.

Y con esa misma determinación, los indígenas aseguraron que no desean hablar con comisiones del Gobierno Nacional ni con funcionarios del Ministerio del Interior, pues consideran que quien debe responder por la actual situación del país es el presidente Iván Duque, aunque se afirmaron en que el debate político será desarrollado con él o sin él.

Sin una fecha definida de regreso a sus territorios, se especula que los mingueros estén en la capital hasta el 25 de octubre e hicieron énfasis, una vez más, en que el financiamiento de causa proviene de la ciudadanía y nada tiene que ver con actividades ilícitas o grupos guerrilleros.

POSICIÓN DE DUQUE 

Mientras que la minga indígena se dirigía en una manifestación de 3.000 personas hacia la Plaza de Bolívar, el presidente de la República, Iván Duque, cuestionó ese tipo movilización porque es donde se incuba el contagio del Coronavirus.

Así lo señaló el mandatario desde la Casa de Nariño, en donde presidió un acto del sector textil, en el que aseguró que “donde se presentan aglomeraciones se incuba el camino a un rebrote y  eso significa retrocesos que no dejan avanzar”.

De la misma forma el mandatario cuestionó que se quiera mostrar que para dialogar con su gobierno toca por las vías de las manifestaciones y los bloqueos, “nada ni nadie puede argumentar que para ser escuchado en una democracia se requiere la promoción de una aglomeración. Nuestro gobierno es dialogante, es abierto ha entender las múltiples problemáticas en nuestro país, nunca hemos llegado con espíritu de destruir, siempre a construir con la paz con la calidad, inversión, agenda ambiental y diálogo concreto en Plan de Desarrollo”.

Para el mandatario “nada justifica que en estos momentos pongamos en riesgo la salud y la vida, si tenemos discusiones démoslas en el marco de la democracia, sin que tenga que haber emplazamientos ni ultimátums, ni invocar juicios que no tienen asidero pero el diálogo sí sectorial oportuno frente a los temas de las regiones como lo hemos tenido”.

Y frente a los reclamos de la minga, a la cual no se refirió, recordó que en el Cauca “hemos facilitado proyectos para acueducto y saneamiento, donde hemos planteado en el plan social inversiones para múltiples sectores, por eso el llamado que le hacemos a todos los colombianos que nada justifica que estemos poniendo en riesgo la salud y la vida”.

Y en ese mismo sentido se refirió la ministra del Interior, Alicia Arango, que reiteró en sus redes sociales que el gobierno está dispuesto a sentarse con la minga para definir una ruta de trabajo y trabajar en pro de estas problemáticas.

 “Este gobierno tiene como prioridad que los acuerdos que se firmen se cumplan. Por eso la necesidad de establecer claramente cuáles son los puntos de la minga. Ir focalizando las peticiones para definir quiénes son los encargados y la viabilidad de las propuestas”, escribió la funcionaria.

Pero las organizaciones sociales y obreras no sienten esa misma disposición que aseguran tener los miembros del gobierno, por lo que le han exigido al presidente que acepte reunirse con la minga de manera directa.

Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, aseguró que hablar de la paz, la vida, los territorios y los problemas de los pueblos indígenas no puede ser un motivo de estigmatización por parte del gobierno. Afirmó, además, que el presidente debió oír a la minga y conversar con esta desde el comienzo.

 “Ratificamos desde el movimiento sindical que usted debe atenderlos inmediatamente. Lo están haciendo pacíficamente, han demostrado su civilidad en estas movilizaciones, el respeto a las medidas de bioseguridad y el respeto a la constitución y a las leyes”, recalcó.

También se manifestó Julio Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, quien afirmó que es increíble que la minga haya tenido que llegar hasta Bogotá para demandar la atención del presidente.

 “Los problemas se generan cuando los mandatarios se ubican en un pedestal de arrogancia y no atienden al pueblo como corresponde”, afirmó el presidente de la CGT.

A ese mismo llamado de diálogo se sumó la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien hizo presencia en la Plaza de Bolívar y agradeció a la minga su respeto y cumplimiento de las normas de organización y de bioseguridad para la marcha.

 “Colombia debe escuchar a la minga, Colombia debe escucharse para poder concertar soluciones. Con todo respeto, le reitero el llamado al Gobierno Nacional y al señor presidente de la república para que escuche a la minga, para que escuche sus legítimas demandas”, fue el llamado de la alcaldesa.

López también afirmó en su presencia en la marcha que Bogotá respeta la movilización social de todas las causas y de todas las voces y reiteró que la minga y el gobierno cuentan con la capital para facilitar un proceso de diálogo y concertación. “Eso es lo que los pueblos indígenas de Colombia esperan”, dijo la mandataria.

Por lo pronto, Hermes Pete, consejero mayor del Consejo Regional (CRIC), afirmó que los actos públicos continuarán, con o sin presidente, pues también deben hablarle al país y al mundo sobre sus exigencias.

Luego de la marcha de este lunes, la minga decidirá si continúa con las manifestaciones durante toda la semana o decidirá otros mecanismos para hacerse escuchar sobre la vida, el territorio, la democracia y la paz.

Por ahora, y por orden de un juzgado, la Alcaldía y los Ministerio del Interior y de Salud tendrán que construir una mesa de trabajo para atender a la minga y para garantizar el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en medio de la pandemia del Covid-19./Colprensa

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