Pompeo se reúne con los cancilleres de Armenia y Azerbaiyán sin grandes avances

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se reunió el viernes con sus pares de Armenia y Azerbaiyán pero no hubo señales de avances hacia el cese de hostilidades en la disputada región de Nagorno Karabaj.

Pompeo estrechó manos e intercambió cumplidos pero no hizo mayores comentarios en sus respectivas reuniones en el Departamento de Estado con sus pares de Azeirbayán, Jeyhun Bayramov; y de Armenia, Zohrab Mnatsakanyan.

Ambos ministros habían descartado una reunión trilateral en Washington y Bayramov fue saliendo del Departamento de Estado poco antes de la llegada de Mnatsakanyan.

Pompeo “enfatizó en la necesidad de acabar con la violencia y proteger a los civiles”, afirmó el Departamento de Estado.

Reiteró, además, la postura de Estados Unidos de que el conflicto debe resolverse sobre los principios del “no uso o amenaza de fuerza, la integridad territorial y la igualdad de derechos y autodeterminación de los pueblos”, de acuerdo con el comunicado.

Dos iniciativas de alto el fuego fracasaron este mes, y Armenia reconoció que Azerbaiyán ha logrado avances militares sobre el terreno.

Bayramov declaró haber dicho a Pompeo que “Armenia debe terminar la ocupación” de Nagorno Karabaj, una montañosa región reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán pero que se encuentra bajo el control de separatistas armenios respaldados por Ereván.

“Estamos comprometidos a encontrar una solución política al conflicto y reanudar rápidamente conversaciones sustanciales”, declaró Bayramov en un comunicado tras conversar con Pompeo.

“Armenia debe dejar de eludir negociaciones significativas y optar por una paz duradera”, añadió.

Pero Armenia afirma que el agresor es Azerbaiyán, a quien acusa de atacar intencionalmente lugares civiles.

“No hay forma de que la seguridad de nuestros compatriotas se vea comprometida. No hay forma de que permitamos otra limpieza étnica en Nagorno-Karabaj”, dijo Mnatsakanyan ante el Atlantic Council.

El canciller armenio calificó las conversaciones con Pompeo como “muy alentadoras” y reiteró la necesidad de que Azerbaiyán deje de recibir armas de su aliado Turquía.

“El papel de Turquía ha sido estimular política y militarmente a Azerbaiyán para considerar la idea de que existe una solución militar a este conflicto”, dijo.

Estados Unidos remarcó su neutralidad en el conflicto, pero Pompeo criticó a Turquía y en una entrevista reciente describió las acciones de Armenia como defensivas.

La embajadora de Azerbaiyán en Washington, Elin Suleymanov, dijo que Pompeo “se expresó mal o fue mal interpretado”.

“Apreciamos el papel de Estados Unidos. También esperamos que Estados Unidos siga siendo un intermediario honesto, un intermediario imparcial, porque esa es la clave de las conversaciones”, declaró Suleymanov a la prensa.

Estados Unidos copreside el llamado grupo de Minsk para Nagorno Karabaj, junto con Rusia y Francia.

Rusia ha estado en primera línea de la diplomacia entre las dos exrepúblicas soviéticas.

El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó el jueves que el balance de muertos se acercaba a los 5.000, en el peor estallido en Nagorno Karabaj en más de dos décadas.

Pequeños grupos de manifestantes rivales que apoyaban a Armenia y Azerbaiyán se enfrentaron fuera del Departamento de Estado este viernes, separados por un oficial de la Seguridad Diplomática.

En Estados Unidos cuenta con una numerosa y políticamente activa diáspora armenia, pero también lazos estratégicos con Azerbaiyán, una nación de mayoría musulmana que tiene fuertes relaciones con Israel.

Nagorno Karabaj es una región poblada mayoritariamente por armenios que se independizó de Azerbaiyán tras una guerra que causó 30.000 muertos en los años 1990. Desde entonces, Bakú acusa a Ereván de ocupar su territorio y suelen estallar brotes de violencia.

Washington, Estados Unidos | AFP | 

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