Coronavirus en Colombia: un millón de casos y 30.000 muertos

Colombia, con los 8.769 contagios de este sábado, se convirtió en el octavo país en superar la barrera del millón de contagios de coronavirus, solo por detrás de Estados Unidos (8,9), India (7,7), Brasil (5,3), Rusia (1,4), Francia, Argentina y España con poco más del millón de positivos 

Por  
ANGIE NATALY  
RUIZ HURTADO 

Ayer sábado, Colombia llegó oficialmente al millón de personas confirmadas con covid-19, luego de sumar 8.769 nuevos casos en las últimas horas y tras siete meses después de aquel 6 de marzo en que se conoció el primer contagio en el país. Además, Colombia llegó también a 30.000 muertes del virus.

Y aunque los casos activos son un poco más de 68.000, el país se convirtió oficialmente en la octava nación del mundo en superar la barrera del millón de casos, superado por Estados Unidos, con más de ocho millones de casos; India, con más de siete millones de contagios; Brasil, con más de cinco millones; Rusia, con más de 1.400.000 casos; y Francia, Argentina y España, que se acercan al 1.100.000 contagios totales, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

Y es que la cifra podría preocupar, teniendo en cuenta que Colombia tardó cinco meses en llegar al medio millón de casos, cifra que se alcanzó el 19 de agosto. Mientras que tardó al menos dos meses y una semana en llegar al millón de casos. ¿Qué nos dicen estos datos sobre el avance de la pandemia?

Según Jorge Cuellar, epidemiólogo y docente de la facultad de enfermería de la Universidad del Bosque, el número aumentó exponencialmente en un menor periodo de tiempo, debido a la finalización de las medidas restrictivas con las que venía el país. Con la reactivación la transmisión del virus creció, aumentó el uso del transporte público y reabrieron más sectores que llevaron a alcanzar el millón de contagios en un tiempo mucho menor.

En ese mismo sentido opina Luis Jorge Hernández, epidemiólogo, doctor en salud pública y  director epidemiológico del proyecto Covida de la Universidad de los Andes. El especialista explica que la cuarentena funcionó como un dique que contuvo la pandemia por un tiempo, pero que no podía contenerla para siempre.

 “Alcanzamos el millón de casos porque ya no se podía contener más la pandemia. La cuarentena ya cumplió su efecto, es como una contención, como un muro que se coloca ante una avalancha de agua, pero llega un punto en que se rompe y ya no puede más. Entonces se abrió y hubo más casos”, enfatiza.

Pero Hernández asegura que en realidad esta cifra del millón de casos habla es de la capacidad diagnóstica de los países, más no de la expansión real de la pandemia en cada uno de ellos. Según explica, aquellos con mayor capacidad diagnóstica son los que tienen cada vez más casos, pero eso no determina del todo la extensión del virus en su territorio.

Lo que sí determina el avance de la pandemia, según Hernández, son indicadores como el porcentaje de positividad en las pruebas, el número de pruebas que se hacen, el número de casos que se captan antes de las 72 horas y el porcentaje de personas que cumplen con el aislamiento.

Así, lo que pasa entonces no es que la pandemia se haya disparado en Colombia y no en otros países de la región como Ecuador, que reporta poco más de 150.000 contagios, o Bolivia, que reporta más de 140.000. No es que los demás países no tengan casos, sino que no los miden, explica el epidemiólogo.

Cuellar indica que el país, aunque no realiza el número esperado de pruebas por millón de habitantes, sí está por encima de otros países de la región. Según los datos del Instituto Nacional de Salud, Colombia ha procesado más de 4.600.000 pruebas: más de 3.9 millones de pruebas PCR y más de 670.000 pruebas de antígenos.

Con 92.430 pruebas por millón de habitantes, Colombia es el cuarto país con más pruebas por millón en la región, superado por Chile, con 212.917 pruebas por millón; Panamá, con 141.768 pruebas por millón; y Perú, con 131.169 pruebas por millón de habitantes. Esto a corte del 24 de octubre y según los datos del Worldometer, base de estadísticas en tiempo real, que ubica a Colombia en el puesto 95 en pruebas por millón de habitantes en el mundo.

Esa misma base estadística ubica a Colombia en el puesto número 26 en número de casos por millón de habitantes en el mundo, con 19.739 casos por millón, a corte del sábado 24 de octubre; y en el número 16 en muertes por millón de habitantes, con 588 fallecimientos por cada millón poblacional.

Pero a pesar de que se ha fortalecido el sistema de vigilancia y que se cuenta con 144 laboratorios para procesar pruebas y una capacidad declarada de 55.991 pruebas diarias, capacidad diagnóstica que hoy nos acerca al millón de casos, Hernández afirma que lo que vemos con este millón es solo la punta del Iceberg.

Según el epidemiólogo, Colombia hace una vigilancia muy de laboratorio, es decir, que cuenta como contagios a aquellos con prueba positiva de PCR, pero debajo de eso hay sintomáticos moderados o leves y muchos asintomáticos que escapan por completo del conteo oficial.

“Cuando se dice un millón de casos en Colombia, en realidad son de cinco a siete millones de casos, porque por cada caso pueden haber de cinco a diez casos más. Ese millón de casos es solo la punta de un iceberg, porque el virus se sigue propagando”, explica.

Pero para Cuellar, el subregistro es algo menor. Para él, los casos que no detectamos son entre dos y tres millones, contagios que no se detectaron por población que no accedió a las pruebas, ya sea por condiciones sociales o económicas, por la creencia de que no existe el virus o porque no presentaron síntomas notorios que los llevaran a solicitar una prueba ante el sistema de salud.

En el número de muertes también podría haber un subregistro. Según el Ministerio de Salud, las muertes por coronavirus son ya 30.000. Diferente a las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) que, a corte del cuatro de octubre, reportó  29.787 defunciones por covid-19 confirmado y 6.010 por covid sospechoso, que sumadas dan más de 35.700 muertes.

 “Hay un subregistro en las mortalidades, pues además siempre se da un rezago en las mortalidades, ahorita estamos teniendo información de los últimos 15 o 20 días. Dicen 30.000 pero muy seguramente pueden ser entre 35.000 a 40.000 muertos”, dice Hernández.

Cuellar explica que esa diferencia y esos casos sospechosos se deben a que son casos que aún están a la espera del resultado de su muestra o a la espera del resultado de la unidad de análisis que hace todo el seguimiento para revisar si el fallecimiento está asociado al covid-19.

 “Siempre va a haber un subregistro y siempre todos los casos se deben ajustar de acuerdo a las unidades de análisis y al reporte de la muestra cuando llega que es positiva y ahí se ajusta la mortalidad”, explica Cuellar sobre un posible subregistro en las muertes por el virus en el país.

Pero a pesar de que un millón de casos y 30.000 muertes son ya una cifra lamentable y una gran problemática en términos de salud pública y en términos sociales, ambos expertos coinciden en que el panorama pudo haber sido mucho peor, de no haber tomado medidas como la cuarentena para preparar el sistema de salud y para aplanar la curva del covid-19.

 “Si no hubiéramos hecho las cosas como se hicieron no tendríamos 30.000 muertos, tendríamos más de 50.000 muertos. 30.000 muertos no es un logro, es un desastre, pero ese desastre pudo haber sido peor si no se hubiera hecho una cuarentena temprana”, explica Hernández.

Además, explica que las proyecciones del gobierno hablaban de, al menos, 41.000 muertes para finales de diciembre, cifra que se puede llegar a alcanzar teniendo en cuenta que se reportan entre 150 y 200 fallecidos al día.

Cuellar también recuerda que, según las estadísticas y modelos epidemiológicos iniciales del Instituto Nacional de Salud, de no haber hecho nada el panorama en dos meses era de cuatro millones de infectados o inclusive diez para finales de año.

¿QUÉ VIENE AHORA?

Según las proyecciones que hace el Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME), instituto de investigación de la Universidad de Washington, si se mantienen las condiciones actuales, Colombia podría llegar a 43.373 muertes por covid-19 para el primero de febrero de 2021. Serían 41.026 en un escenario en el que todos usan tapabocas y mantienen la distancia social y el lavado de manos. Esto con actualización al 15 de octubre.

Y en cuanto a los casos, los epidemiólogos consultados explican que las ciudades van en fila para pasar por su pico, pues todas deben pasar por ese denominado pico epidemiológico. Según Hernández, como las ciudades van en cola y ya pasaron varias como Cartagena o Barranquilla, vendrán ahora picos en Cali, Medellín, Montería, Valledupar, el Eje Cafetero y otras ciudades en donde no se ha presentado aún el punto máximo de contagios.

 “Estas son las ciudades más preocupantes, no porque haya una situación inusual, sino porque era lo esperado, van en fila. Todas las ciudades tienen que hacer pico epidémico y todas van a hacer segunda y tercera oleada, ninguna se va a escapar y va a ser leve o moderado según lo que hagamos”, explica.

Según el experto, no hay que asustarse, pues el virus indudablemente se va a expandir. Ahora, lo clave para contener nuevas olas y que sean de un menor impacto, será el cumplimiento de las medidas de distancia física, lavado de manos, uso de tapabocas y limpieza de superficies.

Además, será clave que el gobierno facilite el aislamiento para que las poblaciones puedan cumplirlo y que siga con una reapertura gradual que permita controlar la situación.

LA HISTORIA

Para que Colombia rompiera esta barrera pasaron 232 días desde 6 de marzo cuando se confirmó el primer contagio. En cuanto a muertes llegó a la línea de los 30.000, quedando como la nación número 11 con más decesos confirmados.

Según el Dane, del 3 al 9 de agosto de este año hubo 2.466 muertes por coronavirus, lo que ubica a este lapso como el más mortal en Colombia. En el mundo, los primeros en mortalidad son Estados Unidos (223 mil), Brasil (155 mil), India (117 mil), México (87 mil) y Reino Unido (44 mil).

El ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, recordó que los picos de contagios no fueron uniformes, sino según la región, como sucedió en Leticia (Amazonas), luego en la región Caribe, la Pacífica y el interior del país.

“La afectación se está dando en Antioquia, el Eje Cafetero y algunos departamentos como Boyacá y Tolima”, precisó el ministro. Esto, en parte, explica por qué Antioquia está en alerta roja hospitalaria desde el pasado jueves y tiene una ocupación de UCI del 81,27 %, hasta el viernes.

LO QUE DICEN LAS CIFRAS

Con esta realidad, Carlos Reina Bolaños, estudiante del doctorado de epidemiología de la Universidad de Antioquia, sostiene que los números deben revisarse en contexto, es decir, analizar qué se ha hecho en otros países y su población antes de sacar conclusiones: “Si vemos los países de nuestra región, Brasil, que es más grande, tiene más de cinco millones de contagios”.

Reina Bolaños destaca que otra visión hay que tenerla frente al número de pruebas realizadas. Colombia tiene una tasa de 60 mil pruebas por millón de habitantes, frente a las 68 mil de Brasil o las 32 mil de Argentina, por ejemplo.

Maryory Galvis, maestra en epidemiología de la Universidad Icesi, destaca que, con esta cifras, “y con el transporte púbico, el turismo abierto, la economía en marcha, queda un llamado a la reflexión de tomar mejores decisiones individuales. Porque potencialmente podemos ser transmisores y de manera involuntaria los responsables de la muerte de alguien más”.

Ahora, más allá de los números, la médica intensivista de la Clínica Universitaria Bolivariana, Stella Navarro, recuerda que cada caso es una tragedia familiar, tanto por la incertidumbre de la enfermedad, como la última etapa de la vida, que se va en medio de la soledad.

 “En las últimas semanas veíamos los servicios llenos, la dificultad para ubicar pacientes, se ha visto cómo ha venido aumentando y desafortunadamente, como las personas volvieron a todas las actividades antes de la pandemia, regresaron los accidentes de tránsito y ciertos tipos de violencia, que habían bajado con la cuarentena”.

Además, agrega Navarro, la covid no solo pasa por la vida y la muerte, sino que deja secuelas agresivas. “Hemos visto pacientes que llevan dos o tres meses en una UCI y nada que se recuperan”.

ALGUNAS LECCIONES

Es necesario mencionar que el país, con la cuarentena estricta de marzo, logró reducir la velocidad del virus, lo que permitió, por un lado, tener menos contagios; y, por otro, mejorar la capacidad hospitalaria.

Mantener la capacidad de pruebas (52.727 el viernes), seguir fortaleciendo la capacidad hospitalaria y mejorar el rastreo de casos, es una labor que se realiza a través del Programa de Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible (Prass).

El jueves, el Ministerio publicó cifras de seguimiento en esta tarea. De 823.953 casos confirmados a través de esta estrategia, en el 27,59 % se logró identificar el número de casos y sus contactos. Sin embargo, el director de epidemiología y demografía del Ministerio, Julián Fernández, aseguró que “falta el cargue de información por algunas secretarías” y cuando esto ocurra, la información se actualizará.

En este sentido, Augusto Galán, director del observatorio Así Vamos en Salud, indica que este frente es el que más se debe fortalecer en lo colectivo, es decir, tanto secretarías de Salud como ciudadanos: “La estrategia Prass la deben aplicar cada vez más y mejor”.

Frente a esto, Olga Lucía Zuluaga, presidenta de la Asociación Colombiana de Empresas Sociales del Estado y Hospitales Públicos (Acesi), recuerda que aunque la capacidad de UCI hasta el momento se ha duplicado, pasando de 5.436 camas en Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) el 24 de febrero a las 10.970 camas UCI reportadas en el país hasta la noche del viernes, no se debe bajar la guardia, ni en infraestructura ni en salud pública para atender otras necesidades de salud.

“Dentro de los retos está la implementación de la ley estatutaria como instrumento para disminuir la inequidad y el abordaje de los determinantes sociales que permitan generar resultados en salud para la población”, asegura.

En este último punto, destaca Zuluaga, se deben reforzar las políticas de prevención de la enfermedad, pues, como ha quedado expuesto con las muertes por covid, las principales comorbilidades (enfermedades previas) son hipertensión y diabetes.

Finalmente, el exministro de Salud Jaime Arias destaca que a tarea seguirá siendo la misma: “La disciplina social, manteniendo medidas de distanciamiento, aislamiento y tapabocas”./Colprensa

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