Germán Córdoba, el nuevo director de Cambio Radical

Con la elección de Germán Córdoba como nuevo director y algunas voces para que Germán Vargas Lleras vuelva a ser candidato presidencial en el 2022, se cumplió éste sábado la asamblea del partido Cambio Radical. 

La asamblea que fue virtual contó con la presencia del jefe natural del partido, Germán Vargas Lleras, como también de Fuad Char, el otro dirigente de peso del partido, como también de toda la bancada de senadores y representantes en el Congreso de la República.

En su discurso Córdoba, quien venía ocupando la secretaría general y la dirección pero en forma de encargo, sostuvo que “somos conscientes de las angustias y preocupaciones que tiene el pueblo colombiano. Un partido serio como el nuestro, está concentrado en buscar soluciones y respuestas concretas. Este no es el momento para hablar de milimetrías electorales ni políticas”.

Sostuvo que el partido debe preparase para tener las respuestas que la gente reclamará en el inmediato futuro. “Quienes se inscriben en el fracasionismo endémico, siempre tiene una solución muy simplista para sortear las dificultades. Ese es el riesgo mayor que hoy corre la democracia en el mundo y en Colombia. Por ello, ahora más que nunca es nuestro deber fortalecer a Cambio Radical como un partido que si es capaz de interpretar las realidades de los colombianos, y que es capaz de traducir los anhelos justos de la gente, en soluciones reales”.

Reconoció cuáles fueron los errores que llevaron a que en 2018 Germán Vargas perdiera la Presidencia de la República, “teníamos de lejos el mejor candidato, hoy y cada día mas, los colombianos así lo reconocen. Cometimos errores, no supimos interpretar las nuevas formas de hacer política, estuvimos más preocupados

del fondo que de la forma, estábamos más preocupados por trabajar y construir un plan de gobierno serio y estructurado y no en montar estrategias electoreras. Hoy el país padece nuestro error”.

Para el nuevo director de Cambio Radical, “nos descuidamos, dejamos que nos estigmatizaran, dejamos que las bodegas y los influenciadores a sueldo tejieran un manto de duda sobre nuestra colectividad. Nos confiamos de ese viejo adagio de que “a palabras necias oídos sordos” y no reaccionamos como debimos haberlo hecho. Al final fueron esos necios los que le quitaron a Colombia la oportunidad de tener una gran presidente”.

 

También podría gustarte