Esap se niega a invertir en edificio sin terminar

Pese a que hará millonarias inversiones en distintas regiones del país, el organismo no tuvo en cuenta a la capital del Magdalena donde tiene una de las obras que causa vergüenza : su inconclusa sede.  

El aroma a corrupción seguirá campeando en el proyectado y siniestrado edificio que serviría de sede a la Escuela Superior para la Administración Pública, ESAP, en la ciudad de Santa Marta, cuando la entidad dejó por fuera a esta ciudad en materia de inversiones. Buena parte del presupuesto se lo llevó el director del organismo Pedro Medellín para otras regiones del país.

Para la vigencia del 2021, la entidad tiene programada inversiones por $ 16 mil millones para habilitar sus sedes en Guaviare, Guajira, San Andrés, Bolívar, Boyacá, Vaupés, Casanare, Arauca, Córdoba y Meta. Y como está claro, allí no aparece ni un solo centavo para terminar, demoler, o hacer otro edificio en Santa Marta.

Mientras la Escuela Superior de Administración Pública, Esap, hace anuncio de millonarias inversiones en el mejoramiento de sus sedes Administrativa de Colombia, la de Santa Marta se corroe por el paso del tiempo y va camino a integrar la larga lista de los ‘elefantes blanco’ en el Distrito de Santa Marta.

En la intersección de las avenidas del Libertador con la Del Río, a un lado de la sede de la Clínica Los Nogales, yace la edificación que por desidia del Gobierno Nacional y de la indiferencias de las mismas administraciones de la Esap, se encuentra en ‘obra negra’, como referente de la negligencia administrativa.

Pero llama además la atención que los samarios  permanezcan indiferentes frente al ‘elefante blanco’ en que se construyó la edificación donde a futuro funcionaría la sede de la Esap.

Además, nadie de la representación parlamentaria se ha interesado en ir a tocar las puertas de la Esap y pedirle cuentas al Director. Tampoco les interesa que la obra se termine. Tampoco han mostrado interés en que los órganos de control le digan a la comunidad que fue lo que pasó con dicho proyecto, quién o quienes se robaron la plata, o quiénes son los responsables de haber construido un edificio sin contar si quiera con los más mínimos requerimientos de sismo resistencia.

Después de los pronunciamientos de la Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la República, en 2015, una auditoria de la ESAP, evidenció que las obras realizadas no cumplían con las normas de sismo resistencia y, a pesar de que no habían sido avaladas por la Esap y presentan fallas estructurales, fueron recibidas por Fonade.

La obra inicialmente, fue contratada a un valor de 5.608 millones de pesos con Óscar Garzón Forero y la auditoría con la firma DPC Ingenieros SAS, consistente en un edificio de ocho pisos, que debía ser entregada el 29 de diciembre de 2012.

Los expertos sostienen que esa obra se perdió, porque para desgracia de la misma, el contratista fue inhabilitado por cinco años para contratar con el Estado, según un fallo de la Procuraduría.

LA NEGREADA DEL 2020

Una información suministrada por la Escuela Superior de Administración Pública, ESAP, mediante el programa de fortalecimiento académico y territorial y con una inversión de más de 16 mil millones de pesos, realiza intervenciones en la sede central y en las 15 territoriales, donde no aparece la del Magdalena que se construye en Santa Marta.

Figuran las sedes de Guaviare, Guajira, San Andrés, Bolívar, Boyacá, Vaupés, Casanare, Arauca, Córdoba y Meta, pero por ningún lado figura la de aquí.

 “Esto con el objetivo de tener una infraestructura adecuada, coherente a los propósitos actuales que tiene la institución y consolidar su presencia y ser una aliada de las administraciones públicas en el territorio”, como lo mencionó su director nacional Pedro Medellín Torres.

Según lo manifestado por el funcionario, con esta proyección, la ESAP ha desarrollado estrategias con intervenciones integrales de sedes como Bogotá y Cartagena. Las cuales se encuentran en estos momentos con procesos licitatorios en curso, que implicarán cambio de imagen y actualización a los espacios internos.

 “En otras regiones del país como Guaviare, Guajira, San Andrés, Bolívar, Boyacá, Vaupés, Casanare, Arauca, Córdoba y Meta la administración de la ESAP está trabajando en la suscripción de contratos de comodato para habilitar importantes edificaciones que han perdido su uso o que están subutilizadas y así poder recuperarlas”, precisa la información.

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