Desnarcotizar las relaciones con USA

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El triunfo cada vez más evidente del demócrata Joe Biden en la Presidencia de los Estados Unidos plantea desafíos renovados para Colombia. Es el momento de volver a desnarcotizar las relaciones con ese país, que durante la actual administración de Donald Trump perdieron la diversidad que habían ganado en el gobierno de Barack Obama, cuando asuntos de tecnología, educación y medio ambiente ocuparon espacios importantes de cooperación.

 Ya el presidente colombiano, Iván Duque, y la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, enviaron los respectivos saludos al presidente electo del país norteamericano y a su fórmula vicepresidencial, Kamala Harris, lo que constituye una actitud sensata que debe ser profundizada. El mandatario colombiano ha dicho que buscará tener una relación “estratégica, bicameral y bipartidista” con Biden, y eso es lo correcto. La criticada relación con Trump, se entiende pues él es el presidente en ejercicio. Ahora bien, en ese sentido tampoco fue pertinente el mensaje del embajador estadounidense en Colombia, Philip S. Goldberg, a congresistas colombianos acerca de no involucrarse en las elecciones de ese país; como políticos tienen el derecho a fijar posiciones ideológicas.

Desde el punto de vista del Ejecutivo colombiano hay una sana tradición de mantener una relación bipartidista con los Estados Unidos, lo que ha convertido a Colombia en el principal aliado de ese país en América Latina en materia de defensa y seguridad. Esa es una neutralidad que algunos funcionarios podrían haber roto de manera irresponsable, pero que es susceptible de ser corregida bajo el nuevo escenario. Ahora inclusive, en una relación más horizontal y respetuosa, podría avanzarse más rápido en asuntos que realmente le convengan a Colombia en materia comercial, ambiental, tecnológica, cultural y educativa, entre otros.

Y es importante que ojalá se retome la lucha contra el narcotráfico desde otra perspectiva, distinta a la que viene fracasando desde hace ya casi medio siglo. Seguramente, habrá que mantener por ahora estrategias de persecución a los traficantes de drogas, pero es fundamental que se vaya cambiado el discurso hacia una regulación del mercado que golpeé duramente a las mafias y las desbarate por dentro. Eso permitirá afrontar el problema de manera más decidida como un asunto de salud pública, enfoque para el que se debería destinar la mayor parte de los recursos en esta lucha si, por fin, queremos ganar esa batalla.

En este momento también es válido recordar que en julio del 2018, cuando Duque estaba a punto de posesionarse en la Presidencia, en la Cumbre Concordia Américas realizada en Bogotá Biden instó al entonces mandatario electo a no renunciar al proceso de paz con las Farc y concretar todos los acuerdos. “El acuerdo de paz fue un gran avance y no debe ser algo minimizado ni ignorado”, dijo en ese momento en nuevo presidente de los Estados Unidos, lo que evidencia el enfoque que buscará tener con Colombia en ese sentido, el cual parece sensato, y que no todo se limite a la cooperación militar

* Internacionalista 

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