El pacto educativo del Papa

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Ante el cúmulo de problemas que vive el mundo entero, con pandemias, incremento de la pobreza, presencia de regímenes totalitarios despiadados, el fenómeno del cambio climático y la concurrencia de estados de violencia en muchos lugares del planeta, el papa Francisco ha lanzado una idea que bien vale la pena analizar y procesar: se trata de unir a todos los establecimientos educativos del mundo, privados y públicos, para que analicen la situación del mundo y hagan sus aportes estructurando fórmulas que permitan allanar un camino de evolución.

Los colegios y universidades en todos los países son centros de pensamiento, en donde están todas las personas involucradas en el análisis del conocimiento disponible, y cuentan con talentos de gran valía que están dedicados, casi exclusivamente a la academia y al análisis de la información disponible.

Si es posible examinar temas, con un poderoso sentido argumentativo y alejado de presiones ideológicas y de intereses personales o grupistas, sería posible estructurar planteamientos mas allá de la interferencia de quienes manejan los intereses políticos, económicos o religiosos, para producir análisis que verdaderamente tengan un impacto global sobre todos estos neurálgicos temas.

Los organismos internacionales que actualmente existen, como la ONU, la OEA, la Unión Europea y todos los afines que tenemos por cantidades, a pesar de que han hecho muchos aportes, en muchas oportunidades fallan en sus análisis y decisiones, porque comienzan a hacer presiones las potencias y las corrientes ideológicas y aun religiosas, lo que impide conclusiones apropiadas y soluciones dignas para la problemática existente.

Si en el seno de los establecimientos educativos se propicia y estimula este debate, estoy seguro que conoceríamos análisis muy diferentes con multiplicidad de opciones, que purgadas de intereses extraños, nos puedan permitir vislumbrar otras opciones, que de pronto pueden ser las ideales.

Hoy, con la presencia de esta terrible pandemia del Covid-19, hemos podido comprobar que el mundo se deteriora dramáticamente y que las desigualdades crecen, a su vez que la mayoría de los habitantes del planeta experimentan retrocesos lamentables y dramáticos, en donde los mas débiles llevan la cuenta mayor.

Esto hace que sea imperativo auscultar nuevas fórmulas y nuevos elementos, que permitan construir escenarios por fuera de lo común, en donde los que poseen el conocimiento puedan tener canales de aportación que permitan aprovechar esa riqueza inmaterial valiosísima, que en la mayoría de los casos no ha tenido la oportunidad de expresarse, ni se asociarse alrededor de objetivos precisos y definitorios.

*Abogado y miembro de la Academia Colombiana de Historia y de la Real Academia Española de la Historia. 

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