Secretaría de Salud aclara vacunación de un perro

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Los biológicos aplicados a estos animales, son suministrados por el Ministerio de Salud, los cuales permanecen en custodia en el Centro de Acopio del Plan Ampliado de Inmunización, PAI, de la Secretaría de Salud Distrital

La Secretaría de Salud Distrital se permite informar a la opinión pública sobre los hechos publicados en medios de prensa relacionados con la vacunación de un canino que presentó reacciones adversas posterior a la aplicación del biológico, lo siguiente:

Los biológicos que son aplicados a estos animales, son suministrados por el Ministerio de Salud y Protección Social, los cuales permanecen en custodia en el Centro de Acopio del Plan Ampliado de Inmunización – PAI – de la Secretaría de Salud Distrital con todos los protocolos de red de frío en sus tres pasos: conservación, almacenamiento y  transporte. Es importante mencionar que el PAI de Santa Marta es el segundo mejor del país gracias a su infraestructura, tecnología de punta, instalaciones aptas para capacitación del personal en salud y un cuarto frio que cumple con la capacidad de almacenamiento requerido.

El porcentaje de efectos secundarios en la aplicación de la vacuna contra la rabia es menor al 1%, muy bajo en comparación de la cantidad de vidas que se salvan cada año.

El contenido del frasco que se utilizó para vacunar al canino llamado Draky, fue el mismo con el que se vacunaron 9 perros más y ninguno ha presentado reacción adversa a la misma.

El día 20 de los corrientes, en medio de las jornadas de vacunación, casa a casa, de caninos y felinos que realiza de manera permanente la Secretaría de Salud Distrital, en el barrio El Centenario de esta capital, los técnicos llegaron a la casa de la señora Jennifer Monterrosa, quien manifestó su intención de vacunar a su perro Draky, un mestizo macho de 4 meses de edad.

Al primer contacto con el animal, uno de las técnicos se  percata de una reacción alérgica en el perro, quien presentaba sarpullido (rasquiña), manchas de color morado en el cuerpo y regular estado general; la propietaria de Draky aseguró que el prurito del perro se debía a un químico que utiliza para la limpieza y desinfección del piso, lo cual era temporal y que las manchas se debían a unas gotas que le estaba aplicando al animal o por el líquido que aplica regularmente al piso de su residencia.

Por lo anterior, el vacunador le recomienda a la señora Jennifer Monterrosa no aplicar la vacuna al perro, por la reacción al químico que comenta, el cual en conjunto con la mínima inmunosupresión de la vacuna, podía generar complicaciones, a lo que ella insiste en que el animal se encuentra bien, que se podía vacunar y autoriza el procedimiento, asumiendo la responsabilidad de los posibles resultados adversos.

El perro es vacunado sin ninguna resistencia o agresividad; una hora y media después, la Secretaría de Salud Distrital recibe el reporte de que el animal no se encontraba bien.  De inmediato, la Secretaría de Salud Distrital se pone al frente de la situación y realiza la gestión para brindarle atención médica al animal que es internado en una clínica veterinaria; allí le realizan examen físico con los siguientes hallazgos: temperatura de 39.2ºc, secreción ocular verdosa, halitosis, mucosas pálidas, pupilas dilatadas, nódulos linfáticos inflamados, laceraciones, sarpullido en todo el cuerpo, desorientación e inapetencia, con estado corporal 2/5, con el diagnóstico de intoxicación, hemoparásitos y parasitosis intestinal y reacción adversa a la vacuna.

El canino es hospitalizado con evolución positiva, pero al día siguiente su propietaria se presentó exaltada y molesta a la clínica  veterinaria, informar que va a retirar a su canino Draky, por lo que fue imposible realizar nuevos exámenes al animal y brindar la atención que este requería para su recuperación; a su propietaria se le entregó formula médica y recomendaciones, pero esta hace caso omiso y con actitud negativa recibe al perro sin firmar el retiro voluntario.

Lo ocurrido con Draky pudo ser la combinación de las afecciones que venía presentando el animal por el uso del químico y la mínima inmunosupresión que puede ocasionar la vacuna, ya que es claro que el estado corporal del animal y los signos que presentaba no se debían a la aplicación de la vacuna.

A la fecha se han censado y vacunado un total de 16.310 animales, discriminados en 8.924 caninos y 7.836 felinos en todo el distrito de Santa Marta, incluyendo sus cuatro corregimientos y no se había recibido un reporte similar.

La Secretaría de Salud Distrital seguirá ofreciendo el servicio de vacunación a caninos y felinos, única y exclusivamente con los biológicos enviados por el Ministerio de Salud y Protección Social, los cuales son conservados con todas las garantías técnicas y tecnológicas requeridas y cuyas aplicaciones son realizada por vacunadores con una vasta experiencia profesional en este campo y en la entidad.

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