Papá del Padre Linero está en UCI y no lo puede ver

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“Soy un hombre de fe y vivo desde mi relación con Dios, por eso estoy abierto a su voluntad y confío que es lo mejor para mí y para los que amo”, dijo en su escrito.

Así de esta manera se expresa el padre Alberto Linero con respecto al problema de salud que afronta su señor padre en una clínica de Santa Marta.

 “Hay cosas que hasta que no se viven no se saben”, canta Silvio Brito en Ausencia Sentimental, uno de los vallenatos que más me gusta. Hoy esa frase describe bien lo que estoy viviendo, escribió el panelista de la Emisora Blu Radio.

Dice que “Había escuchado, leído y visto en las noticias, que lo más duro de la pandemia es que algunos enfermos mueren solos en las clínicas, porque nadie los puede visitar. Y aunque me golpeaba mucho, no imaginaba todo lo que podía doler vivir esa experiencia. Como les conté ayer, mi papá está en cuidados intensivos, conectado a un ventilador mecánico, luchando por la vida, y aunque no está enfermo de Covid, tampoco se le puede visitar, porque por los datos del virus en Santa Marta, la clínica ha prohibido las visitas”.

Está solo, sin ninguno de los que lo amamos y que quisiéramos acompañarlo. Su batalla no es solo contra el dolor que siempre es personal e intransferible, sino contra el hecho de que no podamos estar dándole la fuerza que la presencia llena de amor genera.

Más allá de todo lo que significa la situación particular, creo que vale la pena insistir en dinámicas que son obvias, pero que por ser tan evidentes, terminan siendo olvidadas e ignoradas.

No importa que suena a cantaleta: tenemos que evitar aglomeraciones, lavarnos las manos, tener distanciamiento físico y usar tapabocas. No hacerlo puede costarnos la vida o la de los que amamos.

Soy un hombre de fe y vivo desde mi relación con Dios, por eso estoy abierto a su voluntad y confío que es lo mejor para mí y para los que amo, escribió el Padre Linero para Blu Radio.

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