Gobierno y agricultores fueron engañados por contratista para hacer proyecto de reforestación en el Magdalena

2.484

Lo que parecía un proyecto que devolvería la paz, la tranquilidad y que reactivaría la economía para los agricultores del Magdalena, se ha convertido en una pesadilla de más de 14 años. 

Por 
ANDRÉS 
GARCÍA CASTAÑO 

La súplica de varios agricultores del Magdalena y otros departamentos, sobre lo que sería un presunto engaño al gobierno y a ellos como campesinos por una firma contratista para un proyecto de reforestación; parece haber sido escuchado cuando desde el Senado de la República, el expresidente Álvaro Uribe llamó la atención sobre el asunto.

A través de un trino publicado por el exjefe de estado, se advirtió lo que agricultores vienen denunciando, sobre el engaño que habría sufrido junto con el estado en el proyecto de reforestación que lleva 16 años y que los ha tenido sometidos y apartados de sus propias tierras.

 “Gobierno y agricultores fueron presuntamente engañados por contratista para proyecto de reforestación”, dijo Uribe en su cuenta de twitter.

En 2004 Finagro propuso a campesinos de Algarrobo, Plato, San Ángel en el Magdalena, así como Becerril en el Cesar, y en municipios de Bolívar se convirtió en una cadena de incumplimiento.

El día 2 de enero de 2004 familias como la de Guillermo Sánchez vieron con buenos ojos regresar a sus tierras después de haber sido desplazados por el conflicto armado, con un proyecto que daría cabida a la reactivación económica de sus tierras.

En ese entonces se celebró el convenio de reforestación de 10.000 hectáreas con especies como Melina, Teca, Ceiba y Pino, las cuales debían ser cultivadas en los predios seleccionados por Finagro, que se desarrollaría en los departamentos del Cesar, Magdalena y Bolívar.

PASARON 16 AÑOS

Después de 16 años, las familias que suscribieron los convenios, han perdido el control de sus fincas, las cuales continúan con los cultivos de árboles de Melina, solo que podridos, porque según ingenieros consultados, no se hizo el aprovechamiento forestal a tiempo.

 “La negligencia de estos señores ha generado pérdidas a los diferentes propietarios de fincas en los departamentos de Magdalena, Cesar y Bolívar. En las fincas no existe ninguna clase de tecnificación, lo que existe son árboles podridos y maleza que nos impide hacer desarrollo de actividades como la ganadería y lo peor es que no podemos tumbar los árboles sembrados en las hectáreas del convenio”, dijo Guillermo Sánchez.

En el caso de Sánchez, hay 313 hectáreas en poder de este convenio que le han impedido durante casi 16 años, no poder aprovechar su tierra en actividades agropecuarias.

LA EMPRESAS INCUMPLIERON Y DESAPARECIERON 

Luego de 16 años, los campesinos no solo han tenido que lidiar con el daño irreparable para sus tierras, sino que ahora no existe una empresa a la que puedan reclamar, pues fueron liquidadas.

Después de firmar 5 Otrosíes durante 14 años para Monterrey Forestal y firmar otro convenio con Pizano en Restructuración, otra empresa que entró en el negocio; las empresas fueron liquidadas.

Días después los campesinos conocieron que el 26 de junio de 2014, fue constituida en Cámara de Comercio de Bogotá, la empresa Forestal Monterrey Colombia S.A.S, identificada con el NIT # 900.745.900-6, quien a través de una cesión con la empresa Pizano y apenas con cuatro días de su constitución le fue cedido la ejecución del contrato de administración del proyecto de reforestación.

 “Es decir, dicha cesión se vino a registrar en instrumentos públicos el día 30 de junio de 2014, la pregunta que nos hacemos, cómo una empresa que no tiene experiencia, que no está capacitada, que no era idónea para ejecutar este programa se lo ceden. Lo curioso es que la señora Cristina Jaramillo Cuervo quien fungía como representante legal suplente de Pizano, es la misma persona que funge como representante legal suplente de Forestal Monterrey Colombia S.A.S”, dijo el propietario de la finca Cienegueta.

También podría gustarte