Entre 500 y 700 personas diarias abandonan a Venezuela

248

El apoyo de la comunidad internacional sigue siendo esencial para incrementar los esfuerzos humanitarios.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Scnur, ha llamado a atender de forma “urgente” las necesidades de los migrantes y refugiados venezolanos y ha advertido de que entre 500 y 700 personas siguen abandonando Venezuela cada día, con “niveles sin precedentes de trauma y desesperación” y, en su mayoría, en “condiciones extremas”.

Un día después de que las agencias de Naciones Unidas anunciasen un plan de respuesta humanitaria por valor de 1.440 millones de dólares (casi 1.200 millones de euros) para atender a los migrantes venezolanos y las comunidades de acogida, desde ACNUR se ha insistido en que las necesidades se han exacerbado en los últimos meses, en gran medida por la pandemia de Covid-19.

“Muchos llegan en condiciones extremas a comunidades que ya se han visto fuertemente golpeadas por la pandemia. Se necesita apoyo urgente para protegerlos y ayudarlos”, ha advertido este viernes el portavoz de Acnur, Babar Baloch, en una declaración ante los medios.

La ONU estima que 5,4 millones de venezolanos están fuera de su país. El cierre de fronteras ha llevado a parte de los migrantes a atravesar rutas informales, “donde operan actores armados ilegales y redes de tráfico”. Quedan por tanto “expuestos a un mayor riesgo de sufrir violencia, explotación y tráfico”, con casos ya denunciados de robo, extorsión o abusos.

Quienes llegan a Colombia lo hacen en su mayoría –un 70 por ciento– a pie, “algunos solo con las prendas que cargan a la espalda”, según Baloch. “Dado que las condiciones dentro de Venezuela siguen deteriorándose, muchos llegan a Colombia débiles y con un mal estado nutricional, después de haber sufrido la pobreza y las carencias durante muchos meses”, ha advertido.

El personal de Acnur en zonas fronterizas ha detectado un “notable incremento” en el número de personas que llegan “en estados extremadamente precarios”, también menores no acompañados. Haber entrado de forma irregular en Colombia complica en la mayoría de los casos la regularización y, por extensión, el acceso a servicios básicos.

“El miedo a ser detenidos o deportados inhibe a algunos refugiados y migrantes de acercarse a las organizaciones humanitarias para pedir ayuda, al igual que a las autoridades competentes”, ha explicado Baloch, que ha denunciado igualmente una creciente hostilidad de los ciudadanos locales ante las recién llegados.

Acnur ha apelado a la solidaridad de los países de la región, al igual que la de la comunidad internacional, a la que se ha convocado ahora con el último llamamiento de ayuda. Para el portavoz, “el apoyo de la comunidad internacional sigue siendo esencial para incrementar los esfuerzos humanitarios y ayudar a los países de acogida a mantener los espacios de protección y garantizar la coexistencia pacífica”. /Colprensa.

También podría gustarte