El 72% de los samarios que perdieron su empleo por la pandemia, siguen sin trabajo

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En el marco de la coyuntura sanitaria que se encuentra atravesando el mundo y de la cual Colombia no es ajena, las ciudades Cómo Vamos de la región Caribe, presentaron la segunda fase de la encuesta Mi Voz Mi Ciudad.

El propósito de este informe es precisamente conocer la opinión de los samarios en cuanto a su calidad de vida y más precisamente sobre su situación económica, salud, optimismo de los habitantes, empleo, educación, movilidad, seguridad, comportamiento ciudadano, entre otros.

Los datos que arroja esta encuesta muestran lo que sentían y pensaban los habitantes de las ciudades de Santa Marta, Montería, Cartagena y Barranquilla encuestados entre el 5 y 22 de noviembre del presente año, es decir, estos resultados se enmarcan durante la etapa de reactivación económica luego de haber finalizado el aislamiento obligatorio.

En cuanto a la percepción del entorno económico, los resultados evidenciaron que Santa Marta es la ciudad de la región Caribe con más pérdida de empleo reportados durante el desarrollo de la pandemia, es así como un 70 por ciento de los encuestados manifestaron que algún miembro de su hogar quedó desempleado. Asimismo, Cartagena y Montería reportaron un 69% respectivamente; mientras que, Barranquilla un 66%.

 “Si bien no hubo un cambio significativo entre un periodo y otro, es decir, la primera encuesta y la actual, si encontramos unas ciudades de la región Caribe en los primeros lugares, empezando por Santa Marta que es la que reporta mayor número de afectados por la pérdida del empleo en algún miembro del hogar. Si miramos toda la región Caribe, nos encontramos que más del 65 por ciento de la pérdida del empleo en algún miembro del hogar se registra en estas cuatro ciudades”, sostuvo Eliana Salas Barón directora de Cartagena Cómo Vamos.

Resulta significativo que el 72 por ciento de los encuestados en Santa Marta que reportaron haber perdido el empleo durante la pandemia, aún se encuentran desempleados.  Solo el 10 por ciento regresó a su empleo, un poco más del 7 por ciento encontró un nuevo trabajo y un 11 por ciento decidió emprender un negocio.

 “Vemos cómo a pesar de que la reactivación económica se está adelantando en todas las ciudades, la recuperación del empleo se está presentando muy lentamente”, manifestó Salas Barón.

EL SALARIO NO ALCANZA

Con respecto a los ingresos, la encuesta reveló que en Santa Marta el 55 por ciento de los encuestados manifestaron que no alcanza para cubrir los gastos mínimos. Esto coloca a Santa Marta como la segunda ciudad del Caribe con mayores dificultades en cuanto a este indicador.

Esto quiere decir que, aun después de la puesta en marcha de los procesos de reactivación económica, no se observa una recuperación de la capacidad adquisitiva de los hogares para suplir las necesidades mínimas, toda vez que, más del 50 por ciento de los encuestados afirmó que sus salarios no alcanzaban.

LOS SAMARIOS ESTÁN PASANDO HAMBRE 

Luego de Quibdó, las ciudades de la región Caribe muestran niveles altos de inseguridad alimentaria, puesto que, en todas las ciudades aumentó la proporción de hogares donde algún miembro pasó hambre, se puede evidenciar que a pesar de la reactivación la problemática sigue creciendo.

En Santa Marta durante la reactivación económica el 30 por ciento de los encuestados dijeron que algún miembro de su hogar pasa hambre por falta de recursos, esto evidencia un incremento del 4 por ciento, frente a la primera encuesta realizada en el marco del aislamiento obligatorio.

LA POBREZA NO ES DE AHORA 

Sobre este panorama expuesto anteriormente, Lucas Gutiérrez, director de Santa Marta Cómo Vamos sostuvo que, “es preocupante para todas las ciudades del Caribe el aumento que existe sobre la autopercepción de la pobreza, no obstante, la situación de pobreza en la región es un fenómeno estructural que venía de tiempo atrás a la ocurrencia de esta situación de pandemia y han sido advertidos y señalados los problemas y las causas de los mismos”.

Gutiérrez manifestó con respecto al mercado laboral y sus problemáticas que, estas cuatro ciudades mencionadas anteriormente, registran el mayor número de empleos perdidos reportados, lo que pone de manifiesto la imperiosa necesidad de que las ciudades generen empleos de calidad.

 “Las ciudades tienen graves problemas de desempleo y más allá del desempleo, de informalidad, cerca del 70% de Santa Marta labora en esta condición, esto visibiliza problemas estructurales que ya venían de tiempo atrás en estas ciudades y que justamente se agravan por la coyuntura”, indicó Gutiérrez.

El director de Santa Marta Cómo Vamos hizo hincapié en que la situación de inseguridad alimentaria merece especial atención “es sumamente grave que estemos encabezando las ciudades del Caribe este indicador de que el mayor porcentaje de familias pasen de tres a dos comidas por la falta de ingresos”.

Es válido mencionar que, en Santa Marta cada año más personas caen en situación de pobreza, así lo dejó entrever la más reciente actualización del reporte emitido por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, el cual reveló que en 2019 la capital del Magdalena hizo parte de los cinco entes territoriales con mayor incidencia de pobreza monetaria en el país.

Y es que sin duda el impacto de la situación de pobreza en la población samaria continúa agudizándose, toda vez, que para el 2019, la cifra porcentual fue de 44 por ciento, lo que ubicó a Santa Marta en el puesto número cinco entre las ciudades con mayor pobreza monetaria en toda Colombia y siendo superada solo por Quibdó; Riohacha; Cúcuta y Popayán.

En este sentido, la pobreza monetaria en Santa Marta registró un aumento en la variación del 3,4 por ciento con respecto al 2018, es decir, que la ciudad pasó de tener 199.170 personas que se encontraban en esta situación a 219.752 en el 2019, lo que significó que 20.583 personas cayeron en este tipo de pobreza durante el año inmediatamente anterior.

Es válido mencionar que, se considera como pobres monetarios a los samarios que residen en hogares cuyo gasto per cápita es insuficiente para adquirir una canasta básica de alimentos y no alimentos, es decir, vivienda, vestido, educación, salud, transporte, etcétera.

Asimismo, se dio a conocer que, en 2019, la ciudad que experimentó el mayor aumento en su incidencia de la pobreza monetaria extrema fue en Santa Marta, la cual pasó de 9,0 por ciento a 13,5 por ciento.

Esto colocó a la ciudad de Santa Marta en el puesto número tres entre los entes nacionales con mayor pobreza extrema en el país, siendo solo superada por Quibdó y Riohacha.

Esto significa que la pobreza extrema en la capital del Magdalena aumentó un 4,5 porcentual en el último año, al pasar de 163 mil 609 habitantes en esta situación en 2018 a 183 mil 979 en 2019, lo que indica que cerca de 18. 370 personas en Santa Marta estaban en esa condición el año pasado.

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