Rezar la Novena de Aguinaldos en casa

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En caso de recibir invitados a sus viviendas, no hay que descuidar el uso obligatorio del tapabocas y el poder realizar un aislamiento previo.

Este año y debido a la pandemia,  las familias católicas se congregarán en sus hogares para rezar la Novena de Aguinaldos como es la tradición del 16 al 24 de diciembre, con el fin de aceptar el Nacimiento del Niño Jesús en nuestros corazones.

Desde la Dirección de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud se emitieron algunas recomendaciones para el cuidado de todos durante esta temporada, para que la Covid-19 no sea un impedimento. El objetivo es que los colombianos compartan con sus seres queridos y vivan la época decembrina sin riesgos.

La invitación de las autoridades es que celebremos la Navidad en casa y únicamente con el núcleo familiar, es decir, con los parientes con quienes se vive, debido a que reunirse con núcleos y amigos ajenos a la residencia puede aumentar el riesgo de contagio. Más bien, la tecnología puede ser una gran aliada para ver y compartir con esas personas que están lejos de nosotros.

Las personas mayores de 60 años deberían, en lo posible, no salir de sus hogares y, de igual forma, evitar reunirse con personas que vivan en otras casas.

A continuación la Novena de Aguinaldos en su primer día  para que la recen en el seno de su hogar:

NOVENA AL NIÑO DIOS

Oración para comenzar. Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; te damos gracias por  tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén. Padre Nuestro…

ORACIÓN PARA LA FAMILIA

Señor, haz de nuestro hogar un sitio de Tu amor. Que no haya injuria porque Tú nos das comprensión. Que no haya amargura porque Tú nos bendices. Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas. Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón. Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros. Que sepamos marchar hacia ti en tu diario vivir.

Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio. Que cada noche nos encuentre con más amor. Haz Señor con nuestras vidas, que quisiste unir, una página llena de ti. Haz Señor de nuestros hijos lo que anhelas, ayúdanos a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos esforcemos en el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte más. Que cuando amanezca el gran día de ir a Tu encuentro nos conceda el hallarnos unidos para siempre en Ti. Amén.

 

ORACIÓN A LA VIRGEN

Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera por madre suya, te suplico que vos misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hagan esta Novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh dulcísima Madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardaste vos, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. (Se reza tres veces el Avemaría).

 

ORACIÓN A SAN JOSÉ

¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas, gracias doy a Dios porque te escogió para tan soberanos misterios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Te ruego, por el amor que tuviste al Divino Niño, me abraces en fervoroso deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén. (Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria).

MEDITACIÓN PRIMER DÍA

Vamos a afianzar nuestros valores de modo que la Navidad sea lo que debe ser; una fiesta dedicada a la Reconciliación. Dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprenderemos de un Dios compasivo. Con el perdón del Espíritu Santo podemos reconciliarnos con Dios y con los hermanos y andar en una vida nueva. Es la buena noticia que San Pablo exclamó en sus cartas, tal como leemos en su epístola a los Romanos 5. 1 – 11. Vivir la Navidad es cancelar los agravios si alguien nos ha ofendido, y es pedir perdón si hemos maltratado a los demás. Así, del perdón nace la armonía y construimos esa paz que los ángeles anuncian en Belén: Paz en la tierra a los hombres que aman al Señor y se aman entre sí.

ORACIÓN AL NIÑO DIOS

Señor, Navidad es el recuerdo de tu Nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, que Tú, Divino Niño, eres nuestro Hermano. Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar la justicia y la paz. Oh Divino Niño, enséñanos a comprender que donde hay amor y justicia, allí estás Tú y allí también es Navidad. Amén. Gloria al Padre…

GOZOS

Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!…

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