Adrián Ramos, genio y figura

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Los buenos amores son efímeros, pero interminables. De eso puede dar fe Gustavo Adrián Ramos Vásquez, el jugadorazo, el goleador, el hincha, el eterno muchacho en cuerpo de futbolista maduro que suspira cada que se pone una camiseta roja.

Se despidió del América en el 2009, justo un año después de haber conquistado la estrella trece, y anoche, tras once años de larga espera en el fútbol del exterior, ‘Adriancho’ cumplió ese compromiso y ese anhelo que tenía: volver al club de sus amores para ser campeón de nuevo y regalarles la estrella quince a todos esos aficionados que durante más de una década se la pasaron en sus insomnios rezando por su regreso.

Tuvieron que pasarle muchas otras cosas a Ramos para que llegara este momento: convertirse en figura del Hertha de Berlín, recibir las instrucciones del loco —y siempre sonriente— Jurgen Klopp en el Borussia Dortmund, darle un pase gol exquisito a James Rodríguez en el partido del Mundial de Brasil 2014 frente a Japón en Cuiabá y finalmente tener la experiencia de besar redes contrarias en la Liga de España con el Granada.

Toda esa experiencia y esa madurez fueron las principales razones para que el caucano de 34 años decidiera acordar su regreso a la ‘Mecha’ precisamente el 31 de diciembre del 2019, pocos días después de que el club hubiera ganado la estrella catorce derrotando al Junior en el Pascual Guerrero.

Casi un año después, Adrián vuelve a estar en la cima del fútbol colombiano, porque sus nueve goles a lo largo del atípico campeonato resultaron fundamentales para que América conquistara el título ayer tras vencer en la final al Independiente Santa Fe.

UN CAMINO DIFÍCIL 

Pero volver a tocar la gloria con el América no fue nada sencillo para Adrián.

En sus primeros partidos de la temporada bajo las órdenes de Alexandre Guimaraes, al espigado delantero no se le vio en su mejor forma, e incluso, cuando el fútbol se paró a causa de la pandemia del Covid-19, Ramos no había podido convertir de manera oficial con la divisa escarlata.

En medio del aislamiento, América tuvo que cambiar de técnico —Guimaraes se fue por razones económicas— y quien llegó fue el argentino Juan Cruz Real, el principal aliado de Ramos para volver a su mejor nivel.

El 9 de septiembre de este año, en el reinicio del fútbol, América le ganó 2-1 al Junior, en Barranquilla, en el primer partido de la Superliga. En esa calurosa noche hubo un penal a favor del equipo escarlata y Adrián lo falló.

Las críticas lógicamente no se hicieron esperar, pero Cruz Real, en rueda de prensa, defendió con todo a su delantero y capitán, que tenía la misión de suplir los goles de Michael Rangel, quien también se marchó.

 “Adrián ha mostrado mucho protagonismo, el penal se lo hicieron a él, el trabajo que hace defensivamente es muy importante para el equipo, tuvo posibilidades, pero desafortunadamente no se pudo dar, hay que tener paciencia”, dijo en ese momento el técnico argentino de 44 años.

Paciencia. Paciencia y fe. El 17 de ese mismo mes, frente el Internacional de Porto Alegre por la Copa Libertadores, el arco se le abrió al fin a Adrián, quien anotó de cabeza en la derrota 4-3.

Y después, entre el 5 de octubre y el partido definitivo de ayer, el ‘killer’ americano marcó nueve tantos. Los más importantes, sin duda alguna, fueron los que le anotó a Atlético Nacional y al Junior en Medellín y Barranquilla por los cuartos de final y las semifinales del torneo, respectivamente.

América no había llegado de la mejor manera a la etapa decisiva del campeonato, pero en ese momento y después de una derrota 2-1 en casa ante Equidad por la última fecha del ‘todos contra todos’, Ramos dijo: “el grupo se tiene que tener claro que estamos en las finales y que esto es otro cuento”.

Y eso es precisamente lo que más le resaltan exjugadores del equipo rojo, que desde la distancia admiran no solo su trabajo goleador y su don para ‘conducir’ un grupo con jugadores de recorrido, pero también jóvenes.

 “Su experiencia de Europa y ser de hueso rojo y haber nacido en América hicieron que se ganara el respeto de sus compañeros. Además, el voto de confianza del técnico al nombrarlo capitán fue clave”, explicó Jorge Banguero.

 “Ese liderazgo que Adrián sacó a relucir fue fundamental para guiar a este grupo en la parte final del torneo”, opinó, por su parte, Fabián Vargas.

Finalmente, Iván Vélez, exlateral y compañero de Ramos en el título del 2008, publicó una foto en sus redes junto a Adrián y otros jugadores de esa época, poniendo como descripción: “Nos sentimos representados por vos”./Colprensa 

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