Trump: aislado y a punto de ser destituido

Los demócratas se alistaban el sábado para lanzar un segundo juicio de destitución contra Donald Trump, algo inédito en la historia de Estados Unidos, mientras el presidente saliente no da señales de dejar el cargo tras la cruenta asonada de sus partidarios contra el Capitolio.

Los demócratas planean desencadenar el juicio el lunes para así acelerar un proceso que normalmente lleva semanas. No obstante difícilmente podrían completarlo antes de que el presidente electo, el demócrata Joe Biden, asuma el día 20 de enero.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, iniciará la tramitación a menos que Trump renuncie o que el vicepresidente, Mike Pence, invoque la 25ª enmienda, por la cual el gabinete puede destituir al presidente.

Trump «está perturbado, trastornado y peligroso». Debe irse», dijo Pelosi en Twitter.

La determinación de enjuiciarlo fue el corolario del asalto al Capitolio perpetrado el miércoles por furiosos partidarios de Trump, que habían sido enardecidos por un discurso del presidente poco antes. El ataque dejó cinco muertos; entre ellos un policía.

Las autoridades ya emitieron cargos contra 18 personas, entre ellas el hombre conocido como Jake Angeli, el que portaba un tocado de oso con cuernos de búfalo y su rostro pintado.

 PELIGRO PARA EEUU –

El texto del juicio político que preparan los demócratas culpa directamente a Trump por la asonada.

«En todo esto, el presidente Trump puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones de gobierno. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en la pacífica transición del poder y puso en peligro a una rama coordinada del gobierno», señala la acusación preparada,

El documento ya fue firmado por al menos 180 legisladores, según afirmó el demócrata Ted Lieu a la prensa.

Trump, que había convocado a sus seguidores a protestar el miércoles en Washington por el resultado de las elecciones en las que fue derrotado, se ha mantenido desafiante; incluso tras difundir un video el jueves en el que prometió una «transición ordenada» al gobierno de Biden.

Aunque también dijo: «esto es sólo el comienzo de nuestra pelea».

Ese tipo de lenguaje llevó el viernes a Twitter, la vía de comunicación preferida por Trump, a clausurarle definitivamente su cuenta e hizo que los demócratas salieran en busca de su destitución.

La clausura de su cuenta de Twitter, que es seguida por 88 millones de personas, generó una agria reacción del magnate republicano. Trump acusó a esa red social de actuar «en forma coordinada con los demócratas y la izquierda radical».

Twitter no solo suspendió la cuenta @realDonaldTrump, sino que también emprendió acciones contra otras, como @POTUS, cuando Trump la utilizó brevemente.

BIDEN CEDE AL CONGRESO –

Muchos demócratas y por lo menos una legisladora republicana, la senadora Lisa Murkowski, pidieron la renuncia de Trump para así evitar el engorroso procedimiento de un juicio político en su última semana en el poder. No obstante, se reportó que Trump se mantiene desafiante en sus conversaciones con sus colaboradores.

El mandatario saliente dijo que jamás instó a atacar la sede del Congreso durante la sesión en la que los legisladores debían ratificar la victoria de Biden en las elecciones de noviembre. Alegó que solo estimuló una protesta pacífica contra las elecciones que, sin dar pruebas, considera fraudulentas.

En la caótica invasión del Capitolio, una de sus simpatizantes murió de un balazo, legisladores, periodistas y funcionarios debieron buscar refugio, un policía del Capitolio resultó herido de muerte y los intrusos vandalizaron el histórico edificio.

Trump ya fue sometido a un juicio político a fines de 2019, pero no resultó condenado en una decisión del Senado a inicios de 2020. El proceso requiere en primer lugar la aprobación de la mayoría de la Cámara de Representantes, que está en manos de los demócratas, y luego el voto de dos tercios del Senado.

Llegar a esos dos tercios parece difícil debido a que la Cámara Alta está dividida de forma muy ajustada. Varios republicanos que apoyaban a Trump expresaron, sin embargo, su disgusto por el ataque al Capitolio.

Aliados de Trump instaron a Biden a pedir a legisladores demócratas que desistan del enjuiciamiento.

«Pido al presidente electo Biden que levante el teléfono y llame a Nancy Pelosi y al Escuadrón para terminar con este segundo juicio político», dijo el senador Lindsey Graham en alusión a la presidenta de la Cámara de Representantes y a cuatro representantes demócratas progresistas que suelen ser el blanco favorito de los políticos de derecha.

Biden, empero, optó por hacerse a un lado. «El Congreso hará lo que decida hacer», dijo el viernes.

LAS RAZONES DE TWITTER 

«Tras una revisión minuciosa de los tuits recientes de la cuenta @realDonaldTrump y el contexto que los rodea, hemos suspendido permanentemente la cuenta debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia», indicó Twitter en un comunicado publicado en su blog oficial.

La red social ya suspendió temporalmente este miércoles la cuenta de Trump durante doce horas, después de que el presidente justificara en un tuit el asalto al Capitolio por parte de sus simpatizantes, que resultó en cinco muertos, al menos trece policías heridos y todo tipo de destrozos en la sede del Legislativo.

«Dejamos claro el miércoles que cualquier violación adicional de las reglas de Twitter resultaría potencialmente en esta misma medida», añade el comunicado.

Tras recuperar su cuenta, Trump tuiteó este jueves un video en el que condenaba el asalto al Capitolio y reconocía la derrota en las elecciones de noviembre, y este viernes emitió otros dos mensajes.

Fueron esos dos tuits los que llevaron a Twitter a tomar la decisión que quitarle permanentemente la cuenta a Trump, tras concluir que violaban su política sobre la glorificación de la violencia.

En el primero de esos tuits, Trump declaró: «Los 75.000.000 de grandes patriotas estadounidenses que votaron por mí, Estados Unidos primero y hacer a estados unidos grande otra vez, tendrán una voz gigante en el futuro».

«¡No se les faltará el respeto ni serán tratados injustamente de ningún modo, manera o forma!», agregó.

En el segundo, el mandatario saliente anunció: «A todos los que me han preguntado, no iré a la toma de posesión el 20 de enero», en referencia a la investidura del presidente electo, Joe Biden.

Twitter consideró que el anuncio de que no irá a la investidura «lo están recibiendo muchos de sus seguidores como una confirmación de que las elecciones no fueron legítimas y como una marcha atrás de su compromiso previo» con una «transición ordenada» el 20 de enero.

Además, ese tuit también «puede servir como aliento a quienes puedan estar considerando actos violentos (al dejarles claro) que la investidura sería un objetivo ‘seguro’, porque él no asistirá», añadió Twitter.

La red social recordó que ya han empezado a difundirse, dentro y fuera de Twitter, «planes de futuras protestas armadas, incluida una propuesta para un ataque secundario al Capitolio de EE.UU. y edificios de capitolios estatales el día 17 de enero».

«El uso de las palabras ‘patriotas estadounidenses’ (en el primer tuit) para describir a algunos de sus seguidores también se está interpretando (en la red) como apoyo a aquellos que cometieron actos violentos en el Capitolio», continuaron los responsables de la red social.

Por último, indicaron que la promesa de que sus seguidores tendrán una «voz gigante en el futuro» y que «no se les faltará el respeto» se está tomando en las redes como una señal de que Trump «no planea facilitar una ‘transición ordenada'», sino seguir «apoyando, empoderando y escudando a quienes creen que ganó las elecciones».

Se trata de una medida extraordinaria por parte de Twitter, que durante años se negó a censurar tuits de Trump por considerar que estaban en el interés público dada su condición de presidente, pero recientemente empezó a etiquetarlos con advertencias de que contradecían los hechos o datos oficiales, sobre todo en lo relativo a los resultados de las elecciones de noviembre. /AFP

También podría gustarte