Cientos de miles de fieles se congregan en Filipinas ante estatua del Nazareno Negro

Cientos de miles de fieles acudieron el sábado a una iglesia de Manila para ver la estatua del Nazareno Negro, conocida por sus milagros, pese a las restricciones impuestas por la epidemia del coronavirus.

Los fieles católicos, ignorando las demandas de las autoridades de permanecer en sus casas, se congregaron a lo largo de la avenida que conduce a la iglesia de Quiapo en Manila, donde este sábado se celebró la primera de las 15 misas en honor del Nazareno Negro, una estatua de Jesucristo llevando la cruz, conservada en la basílica del mismo nombre.

La estatua, de tamaño humano, fue llevada a Filipinas a principios del siglo XVII. Según la leyenda, quedó ennegrecida por la humareda de un incendio. Habitualmente, recorre las atestadas calles de la capital, pero este año las autoridades suspendieron la procesión debido a la epidemia.

Por ello, esta vez los fieles, con mascarilla, debieron contentarse con mirar la estatua desde la distancia, para evitar contagios. “Soy tan feliz por lo que estoy viendo” declaró George Arevalo, de 32 años, tras haber asistido a la misa, limitada a 400 personas para respetar la distancia física.

Arevalo afirma haber tocado la estatua por primera vez en 2017, y que su gesto permitió a su mujer epiléptica dar a luz sin problemas, a un niño en perfecta salud.

El riesgo de contagio por el coronavirus en un país donde unas 500.000 personas han contraído la enfermedad no asustó a otra fiel, Marlene Ordiales, de 58 años, quien asegura que el Nazareno Negro la protege.

Manila, Filipinas | AFP | 

 

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