El ‘man’ más alto de Colombia en El Rodadero

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Asdrúbal Herrera Mora de 30 años, natural de Bucaramanga mide 2.36 metros y está recorriendo el país en busca de ayuda para tratar su problema de gigantismo.

A su paso la gente se sorprende. Y no es para menos. Pero de inmediato cuando lo ven sale a flor de piel la primera y jocosa frase del ingenio costeño; ´joda a  ese man ni el covid lo alcanza´. Y todo para resumir su descomunal estatura.

Siempre llama la atención por donde pasa, se trata de Asdrúbal Herrera Mora, de 30 años, natural de Bucaramanga, considerado como el hombre más alto de Colombia con 2.36 metros, 95 kilos de peso, y uno de los de mayor estatura en el mundo.

Cuando camina por las calles debe tener precaución por si acaso su estatura alcanza un cable de energía

Se encuentra de visita en Santa Marta, más concretamente en El Rodadero, sitio al cual quería venir y conocer, ya que cada vez que veía las imágenes por televisión se decía para sí, que algún día visitaría el lugar, hasta que por fin ayer logró su objetivo.

Además, su visita tiene una doble intención, está solicitando la ayuda y solidaridad de la gente de buen corazón para recaudar determinada suma de dinero que la permita viajar al exterior a hacerse un tratamiento para contener su acelerado proceso de crecimiento.

Asdrúbal crece entre 2 y 3 centímetros por trimestre y usa ropa XXXL, que le confeccionan los sastres que residen en su barrio, porque no la encuentra en los almacenes de su ciudad. Sus zapatos, talla 58, los encarga a Estados Unidos y le cuestan 350.000 pesos como mínimo.

Es el sexto hijo de la familia Herrera Mora de escasos recursos económicos que viven del día a día, en el barrio Zapamanga de Bucaramanga. Asegura que su desmedido crecimiento se ha convertido en un problema, porque no hay ropa que le sirva, ni calzado a su medida y hasta subirse en un taxi es un problema para él.

Por dónde camina, su estatura llama la atención. Como ocurrió ayer cuando estuvo de visita en la playa de El Rodadero que fue centro de la mirada de todos. Algunos porque jamás habían visto una persona de ese tamaño desde que un circo de Ucrania estuvo en la ciudad y el que creía el hombre más alto del mundo solo medía 2.20 metros.

COMPAÑÍA FAMILIAR 

A cualquier ciudad que llega en busca de ayuda para su tratamiento médico, cuenta con la compañía de su señora madre Elsa Mora. No le gusta hablar de su señor padre, y dice que es el menor de seis hermanos, que crecieron normalmente sólo él sufre de gigantismo por un tumor en la hipófisis, es decir en la hormona que acelera el gigantismo en las personas.

Ha estado en Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali y otras ciudades del país, buscando la solidaridad para poder reunir, según escritos anteriores en medios de comunicaciones nacionales, la suma de 100 millones de pesos que requiere su tratamiento y posible intervención quirúrgica para extirpar el tumor que día a día lo agobia.

FUERA DE CASA 

Su vida no ha sido fácil, la mayor parte del tiempo la pasa fuera de la casa y caminando, porque los muebles no se ajustan a su estatura. Ya ha tenido varios accidentes caseros que afortunadamente no han sido graves, con la puerta se golpea con mucha frecuencia porque calcula mal y termina dándole cabezazo al marco.

También tiene problema para sentarse porque los muebles son muy bajitos y termina doblado lo que le ocasiona dolor en las rodillas y la espalda. Tomar un bus del servicio de transporte urbano en su ciudad también es otro problema, por eso se le ve recorriendo a pie las calles de las ciudades que visita.

SU PASO POR EL RODADERO 

Es de poco hablar, tal como él mismo y sus familiares lo reconocen, eso sí, nunca se niega a tomarse una foto cuando alguien le solicita que pose.

En el balneario turístico de El Rodadero ayer fue la sensación, todos querían tomarse una foto para el recuerdo, para que si alguna vez llega a ser el hombre vivo más alto del mundo poder montar la imagen en las redes sociales y decir que se posó al lado del hombre más grande del orbe.

Dijo en lo poco que dialogó con la gente que le fascinó El Rodadero y cada vez que tenga la oportunidad vendrá por acá. También quiere conocer el Parque Tayrona, pero desconocía las diligencias preliminares que se hacen a través de la red de internet para lograr el permiso.

No se ofendió ni se inmutó cuando varios turistas del interior del país, le preguntaron que cómo se sentía al estar tan alto y alejado del covid, frente a lo cual solo atinaba a soltar una leve sonrisa.

ENAMORADO DE LA VIDA 

Quienes lo consultaron en el balneario turístico de El Rodadero manifestaron que vieron en Asdrúbal a un hombre que ama la vida, que su problema de salud no es impedimento para pasarla bien donde quiera que va.

Dijo que todas las mujeres de las ciudades que ha visitado hace unos 12 años, desde que inició la cruzada para conseguir los dineros que requiere para arreglar su problema de salud, son hermosas, y por su misma timidez para tratar estos temas es que lo han alejado de ella, por eso a sus 30 años, sigue soltero, pero eso sí con las ganas de tener una mujer para que lo acompañe en su proyecto de vida.

Aseguraron que además del encanto y la belleza que le profesó  haber estado en El Rodadero, también le gustó el mar, jugar con las olas, sentarse debajo de una palmera de coco y tirar de la arena, como si se trata de un niño, le hicieron vivir momentos especiales.

Ayer por la tarde cuando se despidió de los bañistas del lugar, se comprometió con ellos a volver en otra fecha y durar varios días, para recorrer toda Santa Marta, visitar la Quinta de San Pedro Alejandrino, el Parque Tayrona y muchos sitios que le comentaron son iconos de la belleza natural de la Ciudad de Bastidas.

EL HOMBRE VIVO MÁS ALTO 

Cuando los bañistas le preguntaron si era el hombre más grande del mundo, habló de Sultán Kösen quien se convirtió en el primer hombre de más de 2,43 metros de altura medido por Guinness World Records, en más de 20 años y de hecho se encuentra vivo.

Guinness World Récords solo conoce diez casos confirmados o confiables en la historia que alcanzan los 8 pies (2,43 metros) o más de altura.

Se descubrió que el agricultor a tiempo parcial de Turquía tenía una altura de 246.5 centímetros y tomó el icónico título para el ‘Hombre vivo más alto del mundo’.

Dos años más tarde, el hombre de 26 años fue medido nuevamente en Ankara, Turquía, momento en el que había crecido a una asombrosa altura de 2.51 metros.

Sin embargo, los gemelos McWhirter fundadores de Guinness World Records en 1955 nombraron a Robert Wadlow como el hombre más alto del mundo ‘del que hay evidencias irrefutables’.

La última vez que fue medido el 27 de junio de 1940, el estadounidense se había estirado hasta lograr los 2.72 metros de altura.

Quizás sorprendentemente, Robert llegó al mundo de una manera no tan diferente a la de muchos bebés. Fue fruto de dos padres de tamaño normal y nació el 22 de febrero de 1918 con un peso de 3.85 kg.

Luego de su nacimiento empezó rápidamente a estirarse alcanzando una increíble altura de 1.63 metros a la edad de cinco años, momento en el que ya estaba utilizando ropa para adolescentes.

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