Acusación a Barco por caso de UP agitó debate en el país

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Tal ha sido la sorpresa generada en el país por esta versión, que varios políticos, exmilitares y periodistas han salido en defensa del presidente colombiano entre 1986 y 1990.

Las reacciones en el país no paran después de que el periodista Alberto Donadio sugiriera que el fallecido presidente de la República, de origen cucuteño, Virgilio Barco, tuvo responsabilidad en el genocidio de la Unión Patriótica.

En una columna titulada ‘Virgilio Barco y el exterminio de la UP’, publicada el 10 de enero, el periodista señaló que un espía israelí, de nombre Rafi Eitan, fue contratado de manera secreta durante la Presidencia del mandatario cucuteño y pagado con dineros de Ecopetrol, “para que aconsejara la mejor manera de combatir la guerrilla”.

“Barco informó que las conclusiones de Rafi Eitan aconsejaban eliminar a los miembros de la Unión Patriótica y que ofrecía encargarse de esa misión a cambio de un segundo contrato de honorarios. Una fuente cuyo nombre debo reservar me indicó que Barco no cuestionó la recomendación, ni formuló objeciones éticas, morales, legales o políticas”, escribió Donadio, quien agregó que “el alto mando militar se opuso al segundo contrato”, pues señalaron que esa misión “debía ejecutarla el Ejército” y que Barco “aceptó que así fuera”.

Tal ha sido la sorpresa generada en el país por esta versión, que varios políticos, exmilitares y periodistas han salido en defensa del presidente colombiano entre 1986 y 1990, y en contra del autor de la columna publicada en la página web de Los Danieles.

Uno de los primeros en referirse a la publicación fue el general retirado Rafael Samudio, quien desmintió a Donadio en una entrevista para Semana.

“Quienes conocen, y el país conoce suficientemente lo que fue el presidente Barco, su rectitud, honestidad, patriotismo, saben que nunca se prestaría para una situación como esta, porque precisamente fue un hombre experimentado en las luchas políticas”, expresó.

En ese mismo sentido se pronunció el historiador Malcolm Deas, biógrafo de Barco, quien calificó la columna como fruto de la “fantasía”, en declaraciones entregadas a El Espectador.

“Tengo muchas razones para pensar que es así. No me parece buen periodismo publicar una columna con un tema tan grave basado en evidencia tan tenue: un solo informante anónimo. Uno piensa que eso no está a la altura de un periodismo responsable. Además, hay mucha evidencia en contra de lo que Donadio asevera”, dijo.

Por su parte, el excandidato presidencial Rafael Pardo, quien en el gobierno de Barco se desempeñó como director del Plan Nacional de Rehabilitación (PNR), consejero de Paz, y estuvo tres años en la junta directiva de Ecopetrol, siendo el nortesantandereano presidente, calificó de “infamia” la acusación hecha por Donadio.

“No recuerdo al tal Rafi Eitan, ni recuerdo reuniones a ningún título. Y si existieron, puedo garantizar que, a diferencia de las motivaciones inexplicables, jamás Barco habría considerado una propuesta que no obedeciera a la seguridad de todos y cada uno de los ciudadanos”, escribió.

Pardo se mostró sorprendido de que Donadio omitiera el contexto en el que capos del narcotráfico cometieron varios atentados, y describió que el gobierno del expresidente Virgilio Barco se basó en “el principio rector de la vida y no de la muerte. Precisamente fue eso lo que le garantizó uno de los principales logros de su gobierno, como fue la paz con el M-19”.

Por su parte, la concejala del partido Colombiana Humana UP, Heidy Sánchez, le envió una comunicación a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, proponiéndole cambiar el nombre a la Biblioteca Virgilio Barco, por el de una de las víctimas de la UP. /Colprensa.

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