Responsable del Archivo Histórico del Vaticano reivindica la Lista de Schindler

De hecho, los archivos del Vaticano conservan 170 fascículos con el título ‘Judíos’, que guardan por orden alfabético la historia de unas 4.800 personas que pidieron ayuda al pontífice.

El director del Archivo Histórico de la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado del Vaticano, Johan Ickx, ha recopilado en el libro ‘Pio XII e gli Ebrei’ (Pío XII y los judíos, en español) una serie de documentos que, según asegura, demuestran “el compromiso” del Papa Pío XII con los judíos perseguidos durante el nazismo.

“Solo en nuestros Archivos conservamos más de 2.800 peticiones de judíos de la fe hebrea como de judíos bautizados en la fe cristiana. Detrás de estos documentos hay cientos de personas que escribieron al Papa -directamente o a través de terceros- para que les ayudara”, ha explicado a Europa Press el autor del libro que pronto será traducido al español a Europa Press.

De hecho, los archivos del Vaticano conservan 170 fascículos con el título ‘Judíos’, que guardan por orden alfabético la historia de unas 4.800 personas que pidieron ayuda al pontífice. Ickx se refiere a este elenco como ‘la lista de persona ayudadas por Pío XII’ en un paralelismo con la película ‘La lista de Schindler’.

En este sentido, incide en que los documentos históricos son “una prueba irrefutable” del “compromiso” de la Santa Sede durante el pontificado de Eugenio Pacelli (1939-1958) para “salvar a cada ser humano, sin importar su color o credo”.

Según el funcionario del Vaticano, que lleva más de 17 años investigando las relaciones internacionales entre el pontificado de Pío XII y el régimen nazi, está claro los soviets comunistas después de la Segunda Guerra Mundial erigieron una “campaña denigratoria” contra el Vaticano y el Papa para acusarles de haber guardado silencio y hasta de connivencia con Adolf Hitler.

“Los servicios secretos empiezan a poner en pie un imaginario colectivo que pretendía dañar la reputación de la Iglesia. De ahí sale por ejemplo la obra de teatro ‘El vicario’ de Rolf Hochhuth o la película del año 2002 dirigida por Costa-Gavras, material que ha impulsado la leyenda negra. La realidad histórica presentada en este libro desmonta todo este fraude. Yo solo escribo lo que veo en los más de 3 millones de documentos analizados, 800.000 de los cuales sobre la Segunda Guerra Mundial”, asegura Ickx.

De ese exhaustivo análisis, tal y como explica, han salido a la luz nuevos documentos que incluso constatan cómo Pío XII, antes de ser elegido pontífice, construyó “la primavera de las relaciones entre los judíos y los cristianos”. En concreto, Ickx cita un documento de 1916, cuando Papa Pacelli era Ministro de Asuntos Exteriores de la Santa Sede y cuyo descubrimiento le obligó a “cambiar todo el libro”.

“El Papa responde a una solicitud de los judíos que estaban en Nueva York preocupados por la violencia que ya se ponía en acto en las calles en contra de su pueblo. Su respuesta hará que el Papa Benedicto XV diga: ‘los judíos son nuestros hermanos’. Los judíos de Nueva York presentaron ese documento oficial ante la prensa norteamericana como una encíclica del Papa”, reseña el historiador sobre lo que constituye la primera vez que un documento oficial muestra que la Santa Sede se refiere a los judíos como hermanos.

El 2 de marzo de 2020, el Vaticano abrió para la consulta de los investigadores los ingentes archivos del pontificado de Papa Pacelli entre 1939 y 1958 y este libro que, según su autor, zanja definitivamente las polémicas “superficiales” en torno a la posición de la Santa Sede durante el nazismo. “Los documentos prueban que en todo momento el Papa usó como canal a la jerarquía eclesiástica para poder burlar los controles y repartir salvoconductos que permitieran a los perseguidos escapar”, manifiesta Ickx.

“Si hubiera sido una sola persona, un solo nuncio, cabría pensar: ‘este era el héroe de la Iglesia’. Pero era todo un sistema. Construyó toda una red diplomática, una estructura de ángeles que trabajaban en la sombra para no ser descubiertos por todos los rincones del planeta, incluso donde las garras nazis no habían llegado”, concluye. /Colprensa.

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