‘Pese a las vacunas, el autocuidado de las personas deben seguir’: Epidemiólogo samario

Por 
EDGAR TATIS 
GUERRA 

El epidemiólogo samario Dagoberto Vargas invitó a la comunidad samaria a continuar con el autocuidado para evitar el contagio del Covid-19, virus letal que avanza muy rápido. Fue categórico al expresar que mientras llegan las vacunas a Colombia no se puede bajar la guardia ni mucho menos desconocer las escalofriantes cifras de fallecidos cada dìa en el paìs y el mundo. 

Al referirse al Plan Nacional de Vacunación del Gobierno Nacional, Vargas dijo que no lo ve muy claro porque primeramente las dos fábricas que están en el mundo emanando la mayor cantidad de vacunas están totalmente clausuradas, una debido a un voraz incendio y la otra por presentar problemas. “En estos momentos Europa se está quejando porque no le ha llegado la cantidad de vacunas contratadas y fuera de eso hay diez países que acaban de comprar todas las vacunas remanentes de cinco empresas, lo que quiere decir que la Unión Europea ha dado la orden a las fábricas que le sean despachadas todas las vacunas pactadas en los convenios firmados”, indicó.

Con dicho panorama se ha generado una gran incertidumbre en los países del cono sur ya que están a la espera de los biológicos pero no hay y deben esperar otra producción. A Colombia llegaría un lote inicial de 170.000 vacunas, las cuales se aplicarían en dos dosis ya sea en el mes de febrero, en marzo o en abril.

“Lo único cierto es que a nivel mundial ya no hay vacunas y que en nuestro país existe un Plan Nacional de Vacunación bien intencionado pero sin fechas precisas. Es probable que en el mes de junio a nuestro país lleguen otras 500 mil vacunas y la población necesita saber la verdad. No es que el Gobierno Nacional no quiera adquirir las vacunas, es que definitivamente no hay en el mundo. Hay una guerra actual entre los países de China, EE.UU y Rusia por la complementación de las vacunas, mientras que en Alemania se está diciendo que la vacuna inglesa no está muy bien preparada y que se someterá a estudios”, explicó el epidemiólogo.

Todo el mundo está pendiente ahora de las vacunas porque existe un pánico ante el aumento de los fallecidos por causa del virus invisible y letal. “Lo que es real son las muertes por coronavirus, las cifras no mienten y los fallecimientos siguen aumentando cada día. No podemos bajar la guardia, por eso es importante el autocuidado, el aislamiento preventivo, estar con las medidas de higiene, lavarse bien los brazos desde los hombros hacia las manos y bañarse extremadamente bien con espuma de jabón”, recalcó Vargas.

Según el epidemiólogo samario lo ideal es que la misma comunidad reaccione ante la amenaza y no empiece a culpar al Gobierno porque ya se han adoptado todas las medidas. “El problema no es del Presidente Duque, o de los médicos o de las enfermeras, el problema es de nosotros mismos como comunidad porque todavía hay gente que no cree en la existencia del virus y lo que es peor en su alta peligrosidad. Entonces si los jóvenes quieren andar en fiestas que anden en fiestas, que los otros quieren andar borrachos, que se tomen sus tragos, que se quieren envenenar, que se envenenen, que ellos mismos se contagien. Ahora ya verán las personas adultas si aceptan a ese tipo de personajes en la casa y siguen con el juego de esas personas hasta que los mate el coronavirus. Urge un estado de conciencia. Aquí no valen leyes secas ni toques de queda ni nada más, creo que el Gobierno ya agotó todos los recursos para advertir del peligro y corresponde a cada uno adoptar las medidas de precaución y autocuidado”, enfatizó Vargas.

Al comparar la pandemia con el juego de dominó, Vargas dijo que la situación actual con las vacunas que están agotadas en el mundo es como si alguien mete una ‘cabra’ y bloquea el partido. Dijo que Colombia está recurriendo a sus amigos en los Estados Unidos y haciendo las gestiones con las dos empresas con las cuales se han mantenido los convenios para que lleguen las 170.000 vacunas y puedan aplicarse al personal que está en la primera línea de atención y algunos sectores de alto riesgo que el Ministerio de Salud ya tiene identificados.

“El futuro no está bien claro, está muy oscuro y yo lo veo muy complicado”, advirtió Vargas quien seguidamente comentó que la velocidad de contagios es rápida y otro aspecto para tener en cuenta y que empeora la situación es la nueva cepa o variante del coronavirus que se ha identificado en Manaos, ciudad ubicada frente a las costas del río Amazonas en Leticia. Recordó que aunque en Brasil ya se efectuó un aislamiento en Tabatinga, es prácticamente imposible que esa nueva cepa siga avanzando, por eso el Presidente Duque ordenó restringir por 15 días los vuelos en Leticia.

“Lo que nos preguntamos hoy los epidemiólogos es: ya llegó la nueva cepa del Brasil o del Reino Unido a Colombia?. Es que eso no lo sabemos cómo tampoco si las vacunas que estamos esperando ayudarán a contrarrestar a las nuevas cepas, y si el cuerpo humano logre reaccionar ante esas variantes. Ese es el gran interrogante de nosotros, por esa razón solamente esperamos a ver qué acontezca con el Reino Unido, Alemania, España e Italia después que en esos países culminen los planes de vacunación y miremos a ver qué pasa con la gente. Hay una dura realidad y es que en el Reino Unido en esta semana hubo 1.680 muertos en menos de 24 horas, es decir, que los contagiados se están muriendo antes de tres días en cuidados intensivos debido a que el virus es más agresivo atacando el hígado y los pulmones”, precisó.

Al ser consultado sobre la corresponsabilidad que le asiste a la comunidad en esta pandemia, el epidemiólogo Dagoberto Vargas dijo sin vacilaciones que la Secretaría de Salud Distrital ha cometido un error monumental ya que no ha conformado los Comités de Vigilancia Epidemiológica en Salud Pública y Saneamiento Básico (Covecon).

“Salud Distrital no le ha dado participación a las comunidades, se han dedicado a tomar muestras, remitir información y hospitalizar a los pacientes, mientras las comunidades están a espaldas de todos los procesos. La gente no está colaborando y no lo hace sencillamente porque no se le están dando las riendas de corresponsabilidad. Y eso se puede lograr con los presidentes de Juntas de Acción Comunales, con sus comités de salud, con las Madres Comunitarias, con las Asociaciones Juveniles, porque entre todos debemos implementar los cordones o cercos epidemiológicos para detectar los casos positivos y que estos permanezcan aislados. Cuando la comunidad está vigilante es la misma comunidad que controla y da aviso a la secretaría de Salud gracias a una retroalimentación permanente. Pero hoy no sabemos dónde están los casos, en qué barrios hay más contagios o dónde están los brotes, no sabemos nada porque hay un silencio epidemiológico”, anotó Vargas.

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