Nómina reciclada

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Algo extraño está pasando en el gobierno que hasta ahora nadie analiza: el reciclaje de nómina. Es decir, no hay ninguna posibilidad que se renueve nada, ni el gabinete, ni los puestos más importantes de esta administración. Por el contrario, el lema parece ser “las mismas con los mismos.” Este es un comportamiento bastante peculiar del Presidente Duque porque normalmente en el último período de gobierno, especialmente cuando se está tan desgastado, se trata de llamar frescas para que las nuevas caras en los carros oficiales no estén debilitadas y por consiguiente entren con mucha fuerza y le den oxígeno a la administración.

Por el contrario, los vices se vuelven ministros, cuando por experiencia propia, no todos los que ocupan este lugar están listos para manejar carteras. Se rotan funcionarios que no brillaron en puestos de segundo nivel y los promueven a cargos superiores en la nómina oficial. O lo que es peor, como ha sucedido con el actual nombramiento en el Ministerio de Defensa. Se pone una persona como Diego Molano a quien todos los colombianos recuerdan por sus salidas en falso durante las marchas, por sus expresiones defendiendo al presidente Duque y atacando a quienes lo critican. Es decir, nombran en Defensa al mejor defensor del presidente.

La pregunta es por qué el presidente está utilizando una práctica muy saludable en términos ambientales pero funesta cuando se trata del manejo de la cosa pública. Hay varias razones a cuál más negativa. Primero, le toca porque muy pocos le aceptan un ministerio o un cargo alto. A nadie le gusta quemarse y hay varias posibilidades para que ahora suceda eso con los nuevos miembros porque a menos que se pertenezca al Centro Democrático o sea más la ambición que el realismo, no es fácil vincularse a una administración que ha perdido mucha credibilidad en sectores fuera de este grupo político. Segundo, este reciclaje obedece a que el Presidente Duque cree que su función es premiar y dejar bien posicionados, a quienes le han sido incondicionales como Molano, por ejemplo. Las dos posibles explicaciones son funestas porque se pierde la posibilidad de que lleguen a altas posiciones los más capaces.

El reciclaje de la nómina le va a salir muy caro al presidente Duque a menos que suceda un milagro; mejor dicho varios milagros porque además muchos de estos nuevos altos funcionarios que nunca soñaron con llegar a esas posiciones, han decidido barrer a excelentes funcionarios, como el nuevo Mincultura. Acaban con historias de personas que han dedicado su vida a sacar adelante tareas fundamentales para el país. La razón, como muchos de estos nombramientos no son el resultado de largos años de trabajo, es que los recién llegados saben que esa oportunidad no se les vuelva a presentar y deciden sacarle el máximo provecho, como está haciendo el Fiscal, entre muchos otros.

Es decir, reciclaje significa en términos del gobierno, los mismos con las mismas escalando posiciones, sin evaluar el inmenso costo ese sí político que le traerá esa práctica.

*ExMinistra de Estado 

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