Pandemia puso a ‘pasar aceite’ a gremio del transporte escolar en el Distrito

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Durante la pandemia el gremio transportador ha dejado de facturar cerca de 580 mil millones de pesos mensuales en lo que corresponde a un total de 1.700 empresas habilitadas para operar en todo el país. 

Por 
EDGAR TATIS 
GUERRA 

El gremio del transporte especial de turismo y escolar de Santa Marta ha sido impactado fuertemente como consecuencia de la parálisis que desde el mes de marzo del 2020 impuso la pandemia, es por ello que se encuentra al borde de la quiebra y a punto de declararse en la bancarrota.

Las cifras reveladas indican que el sector del transporte especial registra pérdidas millonarias que se reflejan a otros sectores de la cadena productiva como el sector mecánico, tecnopartes, al gremio de conductores y asistentes que se quedaron sin trabajo, la no compra de lubricantes, combustibles, aceites y otros elementos.

Según lo manifestado por la empresaria María Alegrina Beracasa Terán, quien gerencia la Cooperativa de Transporte Escolar, Empresarial y Turístico de Santa Marta (Cooteet), durante la pandemia el gremio transportador ha dejado de facturar cerca de 580 mil millones de pesos mensuales en lo que corresponde a un total de 1.700 empresas habilitadas para operar en todo el territorio nacional.

“Son 113.000 vehículos que se encuentran paralizados, unos pagando parqueaderos privados, otros estacionados en los edificios o simplemente expuestos a la intemperie del sol y la maleza. Nuestra empresa que es pequeña porque solo contamos con 55 vehículos le ha tocado cerrar sus oficinas para atender desde casa y llegar a unos acuerdos amigables con los empleados que quedaron cesantes”, recalcó la gerente de Cooteet y representante de un grupo empresarial de transporte en el Magdalena.

Fue categórica al manifestar que el gremio transportador afronta un drama económico terrible toda vez que la reactivación ha sido muy lenta, y las esperanzas están fijadas en que las vacunas contra el Covid-19 puedan propiciar una normalidad gradual y progresiva en Santa Marta y en todo el país.

 “Estamos muy golpeados por esta pandemia y las pérdidas económicas son cuantiosas ya que según las estadísticas que manejamos a nivel nacional el gremio ha dejado de facturar $580 mil millones mensuales desde el 15 de marzo cuando todo se paralizó. Hasta que esto no se reactive no vamos a poder cancelar las deudas bancarias o los seguros. En la Territorial del Magdalena tenemos 120 empresas habilitadas para prestar el servicio, pero la gran mayoría han tenido que cerrar sus puertas, algunas hemos tenido que cerrar las oficinas para seguir trabajando desde la casa porque no tenemos como seguir pagando un arriendo”, aseveró la empresaria.

Dijo que el panorama es bastante desolador ya que el gremio ha dejado de contratar a conductores, monitores e inclusive a mecánicos porque sencillamente el parque automotor está quieto. Expresó que por fortuna algunos colegios privados de la ciudad ya iniciaron el calendario académico en la modalidad de alternancia y que tímidamente se empieza a despejar el panorama.

 “En mi empresa que tenemos 55 vehículos apenas empezaron a trabajar entre 10 y 15 carros con todos los protocolos de bioseguridad, pero esperamos que muy pronto se logre la tan anhelada reactivación. Nosotros le prestamos el servicio de transporte a los padres de familia del colegio Bureche y aspiramos este año poder hacerlo en el colegio Bilingüe. Nosotros cumplimos 22 años en el mercado y hemos logrado transportar a los estudiantes de la gran mayoría de colegios tanto públicos como privados”, puntualizó María Alegrina Beracasa.

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