Adoptar tumbas de NN para milagros, la creencia que llama la atención en Antioquia

101

En el Cementerio Parroquial la Dolorosa de Puerto Berrío, atribuyen a las tumbas de los NN muchos de los milagros que han ocurrido en este municipio del Magdalena Medio antioqueño, por eso, los familiares de víctimas de desaparición las adoptan como si fueran las de sus seres queridos.

Este campo santo ha cargado con la historia de la violencia de nuestro país. Allí hay un pabellón enorme de tumbas de personas no identificadas cuyos cadáveres permanecen en bóvedas. En la galería destinada para este fin hay una advertencia de la Fiscalía General de La Nación: “favor no borrar, pintar o cambiar los datos de los NN”.

Claudia Patricia Trujillo Agudelo, secretaria de gobierno y secretaria general del municipio de Puerto Berrío, explica que “las personas tienen la creencia que si adoptan una tumba de un NN, le hacen una petición y se les cumple, entonces ellos están en la obligación de arreglarla, ponerla bonita, pero borraban los registros. Cuando la Fiscalía llega a adelantar las investigaciones no encuentran ese registro y es más difícil”.

Marcos Díaz Rivera es uno de los sepultureros y guardas de seguridad de este cementerio, testigo de primera mano de lo que ocurre allí, el dice que “lo que hacen es que las personas reciben el milagro y le hacen esos adornos, esos arreglos”. Se refiere a cada una de las tumbas de NN que están pintadas, con flores y algunas con vidrieras.

Los restos de estas personas no identificadas, son las huellas que dejó el conflicto que se recrudeció en esta zona en los años noventa.

Marcos Díaz dice que hoy no le tiene miedo a los muertos, tampoco a los vivos: “Uno como que se adapta”, es la expresión que utiliza para hablar de la convivencia con tumbas, bóvedas y esa cercanía con el más allá.

Lo que sí es claro, es que sin temor, debe hacer respetar la instrucción de la Fiscalía, la JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, “eso no se toca”, es lo que dice este sepulturero.

En el cementerio La Dolorosa del municipio de Puerto Berrío la Unidad  de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas, reubicó  416 cuerpos que se encontraban en bolsas y en baldes. Entre las estructuras óseas que fueron protegidas y reubicadas se encontrarían víctimas de desaparición en el conflicto armado del Magdalena Medio de nuestro país.

Fuente: Sistema Integrado de Información

 

También podría gustarte