La alegría de vivir de los ‘abuelitos’ en el CBA

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Cada año, se llena de color, talco, bulla, baile, música el mes de febrero, y este año no fue la excepción en el Centro de Bienestar al Anciano (CBA) ‘Sagrados Corazones de Jesús y María’. Hay muchos motivos para estar alegres, en medio de la pandemia, los cuidados y el no poder compartir con todos los familiares, benefactores que siempre llegan a esta casa a disfrutar de fechas especiales, y el mayor motivo es la vida.

Muchas personas se preguntan si dentro del CBA, los ancianos son felices, se cuestionan que tantas actividades pueden realizar “encerrados”, muchos quisieran entender como en medio de una emergencia sanitaria siguen los adultos mayores vivos, sonrientes, comiendo, jugando y sin disminuir el número de residentes; todas estas preguntas tienen respuestas, una respuesta, compromiso con el bienestar de nuestros ancianos, todo el cuerpo administrativo, asistencial y operativo buscan la manera no solo de hacer su trabajo, sino de adoptar a cada anciano como su ‘abuelito’ y amarlos, disfrutando cada día, momento, ocurrencia, dejándose contagiar por la sabiduría, la inocencia, el aprecio por la vida y la alegría de no extrañar sino seguir maravillándonos por el presente.

Del 13 al 16 de febrero, se enmarcaron actividades para disfrutar cada día de Carnaval, muchos de los ancianos esperaban estos días, el abuelito Duarte decía “es imposible que no bailemos este año”.

Es así como las directivas del CBA iniciaron un itinerario con los adultos mayores: el primer día fue de manualidades para empezar la decoración del patio; el segundo día, se celebró la mañana carnavalesca, donde fueron coronados los Reyes del Carnaval en medio de una recreación musical; el tercer día, se realizaron actividades didácticas, entre estas “Abuelos al Rescate”, donde a través de la lectura y videos se recordaron las tradiciones culturales de la Fiesta del Carnaval, y el último día, lo gozaron con “La gran parada”, el cual estuvo animado por las diferentes comparsas de los  colaboradores del CBA, quienes  bailaron y cantaron con  los ancianos.

“Todo esto no fuera posible solo con la alegría de los ancianos y los colaboradores, nuestra familia es más grande y queremos manifestar nuestra gratitud por cada persona que nos ha apoyado en medio de la pandemia, cada persona que se ha preocupado por los alimentos, la vestimenta, los elementos de bioseguridad, los medicamentos, agradecemos por cada padrino, benefactor y la Pastoral Social de la Diócesis de Santa Marta, que ha sustentado tanto económicamente, en especie y con sus oraciones, ha permitido que cada abuelo pueda vivir tranquilo y sobretodo experimentar la alegría, porque sabe que tiene una familia que lo ha adoptado y no lo abandonará como ha sucedido con muchos residentes por parte de sus familias biológicas”, manifestó el director del Centro de Bienestar al Anciano (CBA) ‘Sagrados Corazones de Jesús y María’, sacerdote Mario González.

El padre Mario agregó que “nuestra casa del CBA celebró en estos carnavales la alegría de vivir, con la gratitud en el corazón y la certeza que la gran familia de Santa Marta seguirá cuidando, apadrinando y adoptando a nuestros ancianos y sí, son nuestros, porque cada uno de ellos tiene el corazón abierto para ser cuidado y amado por todos aquellos que quieran aportar a su bienestar”.

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