La Costa Caribe podría quedar incomunicada en cualquier momento

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La carretera construida bajo la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla atraviesa la Isla de Salamanca, un reservorio natural protegido por la Unesco, el cual está sucumbiendo lentamente ante el curso de la naturaleza que busca recuperarse de un daño tremendo. 

Por 
ANDRÉS 
GARCÍA CASTAÑO 

La vía que comunica a Ciénaga con Barranquilla, en la década del 50’ parecía la solución a la movilidad, el comercio y la conexión de las dos urbes; sin embargo, se convirtió en el atentado más grande al medio ambiente, que hoy a causa de la erosión ha cobrado factura al estado por más de $12 mil millones y que sumará en la cuenta $750 mil millones más para lo que sería la solución definitiva para salvar la carretera.

Ubicada frente al mar Caribe, en el estuario del río Magdalena, la isla de Salamanca es llamada “vía parque” porque permite al visitante contemplar bosques de manglar, ciénagas y playas desde la carretera que comunica a Barranquilla con Ciénaga, en el departamento del Magdalena.

Sin embargo, esa vía, construida en una época en la que no eran obligatorias las licencias ambientales, es vista hoy como un terrible crimen ecológico.

Dicho ´crimen´ ecológico ha cobrado factura y es la inminente erosión que se traga poco a poco la carretera y desde 2014 hasta la fecha ha representado la inversión de $12.700 millones en soluciones a corto plazo que se traducen en el enrocado que impide que la vía desaparezca.

“La carretera era una idea, no una solución y la idea se construyó sin tener en cuenta el impacto ambiental que se iba a presentar porque tenemos nosotros la Ciénaga Grande”, dijo Jaime Avendaño, director de la Unidad de Gestión del Riesgo en Magdalena.

El gobierno nacional y departamental han planteado soluciones a corto, mediano y largo plazo por el orden de los $750 mil millones.

LAS INTERVENCIONES 

El ingeniero Fabián Saumeth, hoy contratista de la concesión Ruta del Sol II, es uno de los más estudiosos de la situación ambiental que registra el kilómetro 19 en la vía que comunica a Barranquilla con Ciénaga.

Asegura que el problema de erosión en ese punto se registra desde los años 50’ cuando se adelantó la construcción de la carretera, “empieza desde muchísimos años atrás, desde la década del 50’ o 60’ cuando la vía estaba a casi tres kilómetros de la orilla de playa, y en 60 años esos tres kilómetros se evaporaron”.

Las intervenciones cuando el riesgo de erosión en la vía era inminente, empiezan con el concurso de la nación en el año 2014, cuando se intervino la vía entre el kilómetro 19+450 hasta la 19+780 con una inversión aproximada de $4500 millones.

Recordó que luego en 2016 se hizo una segunda intervención entre los kilómetros 19+135 y el 19+450 con una inversión superior a los $4.000 mil millones y la última intervención fue en 2018 donde el recurso invertido fue superior $4.200 millones.

En esas intervenciones la nación aportó recursos a través de la Unidad de Gestión del Riesgo, luego en 2018 la inversión fue por parte del Invías.

Ahora el Invías hará una intervención significativa entre el 18 hasta el 19 y del 19+180 hasta el box culvert en el kilómetro 20.

 “La única manera de atender la emergencia ha sido el enrocado, porque esa es la última solución por efecto de la arremetida del mar, ha sido someter el talud con el enrocado”, dijo el ingeniero.

LA NUEVA INTERVENCIÓN 

Mientras se ejecuta la solución definitiva para la erosión costera en el kilómetro 19 en la vía que de Ciénaga comunica a Barranquilla, el gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo firmó un convenio con el director de Invías, Juan Esteban Gil, para llevar a cabo la fase 1 de atención a la emergencia.

La primera etapa será el fortalecimiento del talud ya construido, la segunda será la intervención de 2.02 kilómetros con el empedrado multicapas definitivo que terminará a finales del 2021 y la tercera será la construcción de los viaductos, cuya licitación se abrirá a mediados de este año, según los compromisos del Gobierno Nacional.

La primera intervención tendrá una inversión de 300 millones de pesos, la segunda de 10.500 millones y la construcción de los viaductos de 750 mil millones de pesos.

Mientras Invías avanza en el proceso de licitación para dejar en firme la fase dos, la cual es la intervención de 2.02 kilómetros con el empedrado multicapas definitivo que terminará a finales del 2021: “Se trata de la construcción de un dique de más de cinco metros de altura que tendrán especificaciones de altas calidades técnicas para garantizar que la vía sea totalmente resiliente y no continúe la erosión generando riesgos sobre la carretera”, añadió el directivo del Instituto Nacional de Vías.

SOLUCIÓN DEFINITIVA 

La tercera etapa es el inicio de los viaductos, los cuales, el Gobierno Nacional se comprometió a iniciar su licitación a mitad de este año y que tendría un tiempo de terminación de cinco a siete años.

 “Con esto buscaremos sacarle cuerpo a la fuerza del mar, por eso construiremos unos viaductos. Uno en el kilómetro 18 y otro en el kilómetro 28 y lo que harán es darle continuidad de la fuerza del agua hacia la Ciénaga Grande de Santa Marta”, precisó Juan Esteban Gil.

LA GOBERNACIÓN ESTÁ COMPROMETIDA 

Jaime Avendaño, director de la Unidad de Gestión del Riesgo, aseguró que desde el departamento se tiene toda la disposición para trabajar en pro de una solución “al daño inminente que generó el adefesio (la carretera)”.

Explicó de manera técnica que la erosión “se debe a que tenemos un frente costero muy amplio y el mar entra a golpear esa zona”.

“El cambio climático es una realidad y a ejercido directamente con la dinámica de las corrientes y de la zona, tanto es que el avance del mar ha sido mucho mayor de ese lado porque la marea ha aumentado, además hay algo que es clave y estratégico, el sedimento; nuestras playas, al disminuir las lluvias el aporte de sedimento que antes llegaba por los ríos y los cuerpos de agua ha disminuido, y al registrarse eso, no hay sedimento que protejan, porque el mar a medida que golpea, va a golpear el sedimento, pero como siempre ha habido un aporte constante de sedimento con el tiempo se mantenía la playa. Al no registrarse eso, pasa lo que vemos como la erosión que se registra en ese punto, en Playa Salguero en Santa Marta, en la Bahía, porque ya no hay sedimento proveniente de los cuerpos de agua, que aporten a la estabilización de la playa”, dijo el funcionario.

Añadió que ahora lo que se busca es una proyección de la vía, porque la verdad es que la playa ya se perdió. “Con eso evitamos que el adefesio, la situación tan horrible que planteó hace muchos años hoy sea mitigada y controlada. Eso es lo que estamos haciendo ahora”.

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