Licenciatura en Etnoeducación para indígenas, caficultores y los campesinos abre Unimagdalena

La primera cohorte de la Licenciatura en Etnoeducación, contará con la participación de 50 estudiantes, de los cuales 25 son indígenas en su mayoría de la etnia arhuaca, algunos Koguis, Wayuu y una Chimila. Además, un afrocolombiano y 24 mestizos. 

Después de tres horas de recorrido, Pablo Vera Salazar, rector de la Universidad del Magdalena, en compañía de varios funcionarios de la Alma Mater, llegaron hasta la comunidad indígena de Kankawarwa, ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta, exactamente en la vereda Cristalina Baja en las inmediaciones del municipio de Fundación, Magdalena. Donde se dio apertura a la primera cohorte del programa de Licenciatura en Etnoeducación.

Bajo la belleza natural que representa la Sierra Nevada de Santa Marta y desde el Banco de la Sabiduría, lugar del conocimiento como se le conoce a este sector de Kankawarwa, los nuevos estudiantes y la comunidad en general pudieron estar al tanto de las acciones que adelanta esta Casa de Estudios Superiores en favor de los territorios ancestrales, promoviendo la práctica de la interculturalidad.

“Necesitamos contar las historias, que los niños la conozcan, que tengamos un relato propio y ponerlo en valor. Estamos convencidos que este trabajo articulado entre la Universidad y las comunidades, tiene que ser la base del desarrollo en el territorio, necesitamos las comunidades y autoridades trabajando armónicamente”. Expresó el Doctor Pablo Vera Salazar, Rector de la Universidad.

Inicialmente, los líderes de la etnia Arhuaca que habitan en esta comunidad, invitaron al máximo directivo y su equipo a un recorrido, en el que se les mostraron las instalaciones con las que cuenta la población como son el centro de salud, parque de agricultura, institución educativa entre otras.

Gracias al nivel de organización con el que hoy cuenta esta comunidad, se espera, así como se hizo en el resguardo Kogui-Malayo-Arhuaco, en el que se entregó un Campus o Sede Digital Murúnmuke, hacer lo mismo, para que un grupo de estudiantes de diferentes pueblos asentadas allí, puedan desarrollar sus contenidos académicos de manera virtual.

A pesar de la pandemia que se vive en el mundo entero, la Universidad del Magdalena con esta nueva licenciatura, genera nuevas oportunidades para impactar positivamente a las diferentes etnias y el territorio. Esta unidad académica ofrece a los actuales docentes y a los futuros etnoeducadores, una visión panorámica de los avances en educación intercultural y educación situada en los contextos del territorio.

Danilo Villafaña Torres, gobernador del Cabildo Arhuaco en Magdalena y La Guajira resaltó la importancia de tener un programa de etnoeducación en su comunidad. “Tener un programa asociado al desarrollo, conocimientos y una mejor articulación con las ciudades en los pueblos indígenas a través de la educación, ayudará a mejorar esa relación de desventaja por la poca participación del pueblo indígena en la conservación. La educación debe ser el motor y que la Universidad se vea comprometida con esto, para que podamos compartir conocimientos que hay en la Sierra y acercarlos a la Universidad, nos parece que es un buen ejercicio”, manifestó.

Esta nueva licenciatura cuenta con registro calificado 007202 del 18 de diciembre 2019 por siete años. El Programa ha sido concebido para formar profesionales de la educación, no limitados al conocimiento de conceptos, teorías y procedimientos de la pedagogía, sino que ayuden también, a constituir entornos de aprendizaje favorables a la creación de actitudes propicias para el cambio y la transformación social. Está diseñado para nueve semestres y cuenta con un total de 158 créditos.

Actualmente, la Universidad del Magdalena, a través de la Facultad de Ciencias de la Educación, cuenta con una Maestría en Educación, un doctorado propio en Educación, Interculturalidad y Territorio, además del Diplomado en Etnoeducación.

La primera cohorte de la Licenciatura en Etnoeducación, contará con la participación de 50 estudiantes, de los cuales 25 son indígenas en su mayoría de la etnia arhuaca, algunos Koguis, Wayuu y una Chimila. Además, un afrocolombiano y 24 mestizos, dentro de los cuales hay representantes del campesinado y caficultores del sector.

 “Con esta oportunidad que le están dando a la comunidad indígena y a nosotros como campesinos, nos beneficiamos en esta licenciatura, porque esto para nosotros es nuevo en el territorio, desplazarnos del campo a la ciudad nos sale muy costoso y esta es una gran oportunidad que la Universidad del Magdalena nos está dando y sobre todo que es un trabajo mancomunado con la comunidad indígena”, sostuvo Orfa Luz Sierra Fonseca, caficultora y estudiante del Programa.

Con este tipo de acciones Unimagdalena siembra inclusión e innovación, llevando su oferta académica a poblaciones donde jamás había llegado la educación, con el objetivo de que Colombia y el mundo conozcan lo que se está haciendo en el Lugar del Conocimiento.

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