Con drones se le sigue el paso a la delincuencia en el país

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Combatir el narcotráfico, ubicar y supervisar la erradicación de cultivos ilícitos, intervenir focos delictivos, atacar y desarticular organizaciones criminales y sus cabecillas, y apoyar operaciones humanitarias, son algunas de las tareas que desempeñan los 146 drones con los que cuenta la Policía Nacional en el territorio colombiano.

Estos drones hacen parte del Grupo de Sistemas Aéreos Remotamente Tripulados y desde hace seis años se han vuelto una herramienta esencial para la Policía, especialmente en materia de seguridad, pues permiten golpear a la delincuencia de manera más efectiva y, al mismo tiempo, recolectar pruebas de su accionar criminal.

Es por eso que tan solo este año, con el apoyo de estos equipos, se ha logrado la captura de 21 personas en operaciones de vigilancia en el marco del Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, y 22 en operaciones judiciales, entre las que se encuentra la desarticulación y posterior judicialización del grupo ‘Los peligrosos’ dedicados al microtráfico en Cali, tras dos meses de seguimiento.

Fue fundamental en la operación que llevó a la muerte de Nelson Darío Hurtado, alias ‘Marihuano’, segundo al mando del ‘Clan del Golfo’, el pasado 7 de febrero en inmediaciones del municipio de Riosucio (Chocó), luego de un minucioso seguimiento por cerca de dos meses, en el que se desarrollaron operaciones de persecución, ubicación, confirmación de identidad y verificación  de propiedades, que permitieron brindar las coordenadas para que comandos jungla de la Policía Nacional y soldados de la Brigada 17 llegaran al lugar.

¿CÓMO OPERAN?

Lo primero que hay que decir es que estas operaciones toman mucho tiempo, como lo explica el coronel Luis Serna, porque el objetivo es construir un caso bien estructurado, que contenga las pruebas suficientes para que se logre ejecutar la judicialización de los responsables, tanto en operaciones contra la delincuencia común, en donde priman los delitos de extorsión, hurto y microtráfico, como en los objetivos de alto valor, donde el propósito es acabar con los principales cabecillas de los grupos armados.

Sin embargo, la ejecución de las operaciones es diferente, porque en seguridad ciudadana se utilizan los equipos de vigilancia “como una herramienta preventiva, donde nosotros logramos ubicar unos puntos calientes, unos lugares, donde se presentan determinados delitos con una relativa intensidad, y eso nos lleva a nosotros a desarrollar actividades de vigilancia y control que terminan en un proceso judicial, que permite sus capturas”, añade el coronel.

Pero también dice que se realizan operaciones de control preventivas, donde se detectan delitos en tiempo real que son atendidos en tierra por patrullas y uniformados motorizados y existen unos equipos de reacción inmediata frente a persecuciones o seguimientos que son los helicópteros Halcón Bell 407.

Estos sistemas se han desarrollado, según el general, en diferentes ciudades del país como Bogotá, Barranquilla, Medellín, Cali, Pereira, Bucaramanga, entre otras, pero también han desarrollado labores en lugares como Quibdó, para enfrentar algún delito en específico.

Por su parte, en operaciones rurales se utilizan drones de hasta 100 kilómetros de alcance, con sensores infrarrojos que permiten hacer vigilancia tanto diurna como nocturna y con cámaras con zoom de 30x, en donde se tienen identificados y se les sigue la pista a los cabecillas de las disidencias de las Farc, ELN, Clan del Golfo, entre otros, en un trabajo articulado con Inteligencia Policial.

CULTIVOS ILÍCITOS

Este grupo opera de dos maneras frente al flagelo de cultivos ilícitos en el país, en primera medida a través de drones, que realizan operaciones de verificación y localización, en donde también se tiene en cuenta la protección del medio ambiente.

Por otra parte, está un grupo de ellos que se encargan de llevar a cabo la seguridad perimetral en tiempo real de aquellas personas que llevan a cabo la erradicación manual, para desplegar operaciones en caso de que se presente un incidente y proteger a las personas que allí se encuentran.

OTRAS FUNCIONES

Estos equipos también trabajan de manera articulada con la dirección de Tránsito y Transporte en las operaciones que involucran gran movilidad de vehículos en el país y en operaciones de búsqueda y rescate en eventos como la temporada de Huracanes que azotó San Andrés.

También suelen ser usados en operaciones nocturnas, con los grupos especiales para ubicar personas en la maleza, y como apoyo a bomberos para ubicar puntos calientes.

Por último, es importante recordar que todas las operaciones que realiza este grupo, cuentan con el apoyo de un bus de última tecnología denominado ‘Unidades de Comando y Control’, que permiten visualizar y transmitir en tiempo real todo lo que se está monitoreando a los centros de despacho y  puestos de mando unificados, para de esta manera tomar decisiones frente a lo que se va a hacer.

BOGOTÁ (Colprensa).

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