HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

Violencia y percepción de inseguridad en alza

Convivir en medio de los asesinatos, la inseguridad y la presencia de bandas criminales y delincuenciales al servicio del narcotráfico permitió que Cúcuta ocupara el puesto 43 entre las 50 ciudades más violentas del mundo, según el reciente informe presentado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México.

Esta revelación mantiene a diferentes sectores sociales en alerta, debido a que la población que habita en la capital de Norte de Santander sigue siendo blanco de afectaciones de inseguridad y de criminalidad, a pesar de los esfuerzos de las autoridades por contrarrestar esa oleada violenta.

El alcance delictivo de las organizaciones al margen de la ley sigue impactando en las zonas urbanas, las comunas y los diferentes barrios de Cúcuta, dejando entrever que cada espacio que descuiden las autoridades será aprovechado por estos grupos para dominarlos y montar sus imperios del tráfico de drogas, las extorsiones y, por ende, los homicidios.

Precisamente, el indicador de 270 homicidios (251 hombres y 19 mujeres), registrados en 2020, en el marco de la pandemia por el coronavirus, fue el que incluyó a Cúcuta en este ranking de las ciudades más violentas del mundo.

Sin embargo, hay que precisar que el estudio revelado recientemente tomó un censo de 711.715 habitantes, de acuerdo con los resultados del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) en 2018, lo que actualmente difiere en al menos 300.000 habitantes.

Para Mario Zambrano, director del programa Cúcuta Cómo Vamos, una de las variables más preocupantes en la ciudad es la alta percepción de inseguridad que tienen los cucuteños, ubicada en un 79 por ciento.

“Esto implica que hay que mirar en qué se ha avanzado en el Plan Integral de Seguridad, para conocer si las estrategias trazadas han servido y si se han cumplido los objetivos y las metas”, dijo Zambrano.

Recordó que en 2020 se incrementó el homicidio en 30 por ciento, en comparación con 2019, siendo julio el mes más crítico con al menos 30 hechos violentos.

Pero el general Óscar Moreno Miranda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, aseguró que su estrategia de seguridad se mantiene enfocada en cuatro lineamientos como son atender la zona de frontera, las comunas, la zona rural y el centro de la ciudad, donde más hechos delictivos se cometen.

“Tenemos la estrategia este año de la reducción del delito. Estamos desarticulando las organizaciones criminales que están en este momento, con un trabajo estricto, juicioso y profesional para atacar el microtráfico, el homicidio y hurto”, dijo el oficial.

El general Moreno insistió en que las actividades policiales se mantienen en conjunto con las demás autoridades para brindarles a los ciudadanos de esta zona del país “un escenario adecuado”.

‘Falta de políticas públicas’

Diego Villamizar, defensor de derechos humanos, calificó como “triste y lamentable” que Cúcuta sea referenciada por ser una de las ciudades más violentas del mundo.

Sin embargo, aseguró que esto se debe a una falta de política pública en materia de seguridad, con evidentes demostraciones de que el plan municipal de seguridad y convivencia ciudadana no está articulado con el Plan Nacional de Desarrollo.

“Si bien es cierto que el fenómeno de frontera, la migración y los cultivos ilícitos del Catatumbo golpean las estadísticas de seguridad de la ciudad, la falta de liderazgo en la política de seguridad la deteriora, por ejemplo, en solo esta administración, en un solo año, han renunciado cuatro secretarios de Seguridad y las cifras y percepción no mejoran”, dijo Villamizar.

También dijo que los esfuerzos y el acompañamiento de la fuerza pública del Gobierno Nacional para Cúcuta no se han priorizado para la seguridad, sino que se han fortalecido unidades como Tránsito.

Pese a esto, Alejandro Martínez, secretario de Seguridad de Cúcuta, aseguró que se mantienen los esfuerzos en las estrategias de seguridad, especialmente interviniendo los sectores de alta complejidad en conjunto con la Alcaldía y la fuerza pública.

“Con el Plan 100 de la Policía se ha logrado tener una reducción en este momento del 7 por ciento, en comparación con el año pasado, en homicidios. Esta caída se debe a las intervenciones de estos territorios y al trabajo articulado entre Policía, Ejército y el apoyo social y económico que da la Alcaldía”, indicó el funcionario.

Martínez también señaló que se mantiene una lucha “fuerte y constante” contra el microtráfico, que es la principal causa de los crímenes, en medio de la lucha por el control de territorios y ajustes de cuentas.

A pesar de todas estas afirmaciones, en la capital de Norte de Santander se mantiene una racha de asesinatos y atracos que afectan a diferentes gremios y personas, incrementándose la percepción de inseguridad.

/Colprensa

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