HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

Ana Carolina Dorzon González: “Lo que más disfruto es ayudar a las personas”

51

Las secretarias cumplen un rol que contribuye con la eficiencia general en las empresas u oficinas donde trabajan, y participan de manera cercana en el desarrollo económico y cultural de las organizaciones.

Con el paso de los años y la tecnología, el rol de las secretarias ha evolucionado, así lo considera Ana Carolina Dorzon González, quien es la secretaria de la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, la cual actualmente está cargo del sacerdote José Alfredo Ordóñez.

La labor de Ana Carolina se fundamenta en atender todas las solicitudes y requerimientos de los feligreses en lo que respecta a las eucaristías, bautizos, matrimonios u otra petición o inquietud que tengan.

“Mi horario oficialmente es de medio tiempo, de lunes a viernes, de 2:00 p.m. a 6:00 p.m., y los sábados de 8:00 a.m. a 12:00 del mediodía, pero cuando se me solicita algo de urgencia, sea en la mañana o en la noche, no tengo ningún problema de atender el requerimiento. En ocasiones, cuando requiero hacer algo extra, llego una hora antes para estar al día”, manifestó Ana Carolina, quien se destaca por tener todo organizado en esta Parroquia donde se congregan muchos samarios.

Con mucha propiedad sostiene que le gusta todo lo correspondiente a su trabajo, pero lo que más disfruta es ayudar a las personas que se acercan a la Parroquia en busca de Dios y orientación.

“Entre las cosas que me toca hacer, es escuchar a los feligreses que se acercan al despacho parroquial con algún problema emocional, y sí está en mis manos ayudarles a encontrar una solución, lo hago, pues es algo me hace sentir bien”, manifestó.

Sin dudar, dice que una de las mejores cosas que le ha sucedido en la vida, es trabajar al lado de un servidor de Dios en la tierra como lo es el padre José Alfredo Ordóñez.

“Es una de las mejores cosas que me ha sucedido, porque más de  ser la secretaria de uno de los sacerdotes más influyentes y reconocidos de esta ciudad, soy la secretaria de una persona a la cual le gusta ayudar a la gente, un hombre humilde, comprensivo y un buen ser humano, de quien también recibo un gran apoyo emocional. Me deja ser autónoma en mi labor. Gracias al trabajo que me brindó como secretaria, pude terminar mi universidad, ayudo a mi mamá en sus necesidades, entre muchas cosas más”, precisó Ana Carolina Dorzon.

De su trabajo como secretaria, destaca más que todo, la organización de los documentos que se deben manejar en la Iglesia, ya sean de los bautizos, apartar eucaristías o diferentes actividades que ayudan a la parte organizacional de la Parroquia.

“A pesar del distanciamiento social que tenemos por el covid-19, las redes sociales y los medios telefónicos han sido de mucha ayuda para ejercer el secretariado, gracias a eso, nos ha permitido interactuar con las personas, atendiendo sus peticiones, escuchando sus opiniones e inquietudes, las cuales nos ayudan a brindar un mejor servicio a los ciudadanos y a la comunidad que hace parte de la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, así pueden sentirte acogidos y seguros con nosotros”, anotó.

Por último, a sus colegas les envió un mensaje muy especial: “Para las secretarias en general, mi mensaje es que sigan realizando su labor de manera especial, dedicadas a lo suyo, cumpliendo su trabajo responsablemente, cuidando de su área de trabajo con mucha responsabilidad y teniendo buenas relaciones interpersonales, logrando así tener un buen desempeño laboral”.

Y a  las secretarias de las demás Parroquias de Santa Marta, les dice que: “sean más comprensivas y humildes con el público, sé que hay cosas que nosotras no podemos manejar y aunque la atención al cliente y a los usuarios no es nada fácil, podemos ayudar y orientar a quienes busquen un apoyo de nosotras, tienen que tener en cuenta que estamos en un Templo Sagrado, en donde muchos van a refugiarse para obtener paz, por consiguiente, sería grandioso ponernos en los zapatos de las demás personas”.

También podría gustarte