Muertos y desaparecidos: la difícil situación de derechos humanos en el paro

Aunque el número exacto de personas muertas y desaparecidas en las manifestaciones que se han llevado a cabo desde el pasado 28 de abril no logran un consenso, sí alertan sobre la grave violación a los derechos humanos que enfrenta el país.

Los jóvenes Nicolás Guerrero y Santiago Murillo, de 21 y 19 años de edad, son apenas unos pocos rostros de la realidad que se vive por estos días en Colombia, en medio de unas protestas que han estado agitadas por enfrentamientos entre la ciudadanía y la fuerza pública.

Los desmanes causados por una pequeña parte de la población, que aprovechó el paro para hacer de las suyas, no puede ser la justificación para que la fuerza pública abuse del poder que tiene para reprimir al pueblo en medio de las movilizaciones, la mayoría de ellas pacíficas.

“Él solo quería pintar, tenía el sueño de hacer de este lugar un lugar mejor”, fueron las palabras de Laura Guerrero, madre de Nicolás, quien falleció en el sector de la 14 de Calima, en la ciudad de Cali, donde se han adelantado las protestas más violenta en los últimos días.

La otra víctima es Santiago, un joven de 19 años de edad que murió mientras se movilizaba en la ciudad de Ibagué, cuando presuntamente recibió un impacto de bala que habría sido disparada por un uniformado. Es allí donde se unen estas dos historias.

Pero estos dos casos, son solo una pequeña muestra de la grave situación que se está presentando en el país, pues según la ONG Temblores, quien ha venido haciendo un seguimiento a la labor policial durante las manifestaciones, reveló que 31 personas han sido asesinadas, presuntamente a causa de abuso de la Fuerza Pública, desde el pasado 28 de abril, especialmente en la ciudad de Cali.

Sin embargo, estas cifras no coinciden con las entregadas por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la Nación. Pues la primera entidad informó que son 18 los civiles muertos en Bogotá, Neiva, Cali, Yumbo (Valle del Cauca), Ibagué, Madrid (Cundinamarca), Medellín y Pereira, y un policía en Soacha (Cundinamarca). Mientras que el Ministerio Público reporta 14 muertos.

Estas cifras representan una gran preocupación, tanto para el país como para el mundo, pues según el Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (Dejusticia), estas acciones “constituyen un claro incumplimiento a las órdenes que dio la Corte Suprema de Justicia en septiembre de 2020, y que ampararon los derechos de las personas que protestaron durante la jornada conocida como 21N”.

Hecho en el que coincidió la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), que por medio de un comunicado manifestó que “el uso atroz e indiscriminado de la fuerza contra los manifestantes en las protestas nacionales no es nuevo: abusos similares tomaron lugar en noviembre de 2019 y septiembre de 2020. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos días parecen ser aún más graves que los anteriores, ejemplos de brutalidad policial”.

Otra de las entidades que sentó su postura frente a este tema fue la ONU, en representación de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Marta Hurtado, quien hizo un fuerte llamado a las autoridades colombianas: “Recordamos a las autoridades del Estado su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y a la seguridad personal, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”.

El director de la Policía, general Jorge Luis Vargas, manifestó, junto con Carlos Ruiz Massieu, jefe de la Misión de la ONU en Colombia, que se estableció un compromiso para aclarar todas las denuncias que han sido presentadas.

Otro de los temas que preocupa son las 87 denuncias de casos de desaparición reportados desde que iniciaron las jornadas de protesta en el país ante la Defensoría del Pueblo.

La mayoría de ellas se registraron en la vía Cali-Palmira (36), en donde se han denunciado ataques de la fuerza pública a civiles. También se reportan 18 casos en Bogotá, 17 en Quindío, 8 en Barranquilla, 4 en Medellín y 4 en Cauca.

BOGOTÁ (Colprensa).

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