Santa Marta bajo amenaza de vándalos y delincuentes

Los comerciantes afectados estiman las pérdidas superiores a los mil millones de pesos. Las autoridades buscan a un grupo de venezolanos que promovieron los hechos en la Troncal del Caribe. 

POR:  
Yarti Hoyos y  
Greynis Fernández 

Indignación, rabia, dolor e incertidumbre son las señales que se evidencian en los rostros de los propietarios, gerentes, administradores y empleados de los establecimientos comerciales, supermercados, droguerías y tiendas que fueron saqueadas por vándalos durante la noche del miércoles en Santa Marta.

´Fue una noche de horror. La ciudad jamás había vivido algo igual. Pero Dios es grande y salvaguardó a la ciudad de una matazón de incalculables consecuencias, por cuanto los delincuentes en hordas organizadas no llegaron hasta los San Andresitos del Centro de la ciudad, y los locales de la Carrera 19 donde los dueños de estos negocios ejerciendo el legítimo derecho a defenderse y defender su patrimonio, estaban dispuestos  a hacer justicia por sus propias manos y se encontraban armados hasta los dientes, con pistolas, escopetas, machetes y bates. Eso hubiese sido horrible´. Así lo expresó Sebastián Martínez, líder del pequeño comercio quien con sus tres empleados y empuñando machetillas, esperaban que se asomaran los vándalos para defenderse.

LAS CONSECUENCIAS 

Centenares de personas han quedado sin empleos y los dueños de los establecimientos tratan de reorganizarse para volver a empezar desde cero puestos a que los delincuentes se les llevaron y destrozaron todo. “Es un acto inhumano, nosotros no tenemos nada que ver con el Presidente, las protestas deben ser pacíficas y con un mensaje claro; no con vandalismo”, afirmaron. Y luego sentenciaron: ¿Cuál protesta social?. A mí no me representan estos bandidos. Mire como acabaron con mi negocio, miren como me lo robaron, ahora estoy en la calle, que venga la Alcaldesa y de la cara, ella autorizó todo esto con el permiso que le dio a los organizadores de la marcha que ahora no aparecen. Dónde están esos promotores del vandalismo?. Se preguntó uno de los comerciantes afectados.

INICIO DE LOS SAQUEOS 

La tensa situación que se presentó en la capital del Magdalena inició después de dada por terminada la manifestación que convocaron organizaciones estudiantiles y del Paro Nacional. En el punto acordado para darle finalidad al recorrido que lideraron más de 10.000 personas, un grupo de jóvenes, entre ciudadanos venezolanos e integrantes de barras bravas del fútbol, se fueron en contra de la fuerza pública.

Los ataques en contra de la institución que brindaba seguridad a los manifestantes empezaron en la Glorieta de Mamatoco, allí los vándalos destruyeron y le prendieron fuego al puesto de control de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Metropolitana de Santa Marta. No contentos con este hecho, decidieron continuar con una batalla campal y luego con el saqueo a la tienda Justo & Bueno ubicada a la entrada del barrio La Bolivariana.

La situación en este punto de la ciudad fue incontrolable. Los vándalos se fueron uniendo poco a poco para saquear los supermercados más cercanos de sus residencias, la Policía reportó un total de 9 establecimientos de abastecimientos de alimentos vandalizados: Olímpica (Troncal del Caribe) Justo & Bueno (Avenida del Río, San Lorenzo, Ciudad Equidad) D1 (María Eugenia, Ciudad Equidad) Ara (San Lorenzo – Ciudad Equidad) y Droguería Andina (El Pando).

COMERCIANTES SE ARMARON 

Debido a los saqueos que se presentaron en los diferentes barrios de la ciudad, los propietarios de los locales comerciales del Centro Histórico de Santa Marta decidieron armarse con palos, machetes, hachas y hasta con armas de fuego para evitar que los delincuentes los violentaran. Los comerciantes y sus empleados rápidamente se organizaron y a través de las redes sociales les enviaron un mensaje claro y categórico a los bandidos: vengan que aquí los esperamos, aquí les tenemos la cereza, aquí

A eso de las 8:30 de la noche del miércoles, los empleados de los establecimientos y dueños llegaron hasta las entradas de cada uno para grabarse y luego mostrar el vídeo a través de las redes sociales y así los vándalos decidieran quedarse en sus casas.

“Aquí los estamos esperando, para darles en la cabeza. Nosotros no vamos a dejar que vengan a meterse para llevarse todo lo que hemos logrado levantar durante años y endeudándonos con los bancos; esa no es la manera de protestar, debemos respetar a los pequeños y grandes comerciantes, pero aquí los esperamos para darles su merecido a estos criminales”, manifestaron.

LAS PÉRDIDAS 

Después de los hechos ocurridos durante una tenebrosa noche, las autoridades encargadas de la seguridad informaron que las pérdidas ascienden a más de mil millones de pesos de acuerdo con los estimativos de los mismos comerciantes.

LO QUE SE LLEVARON 

Durante los saqueos, los desadaptados y bandidos lograron llevarse neveras, aires, estufas, celulares gama media y alta, ventiladores, alimentos no perecederos, medicinas, ropa, licor y violentaron los cajeros automáticos.

EL MEDIO AMBIENTE SUFRIÓ 

No satisfechos con los ataques con piedras y palos a los uniformados de la Policía Metropolitana de Santa Marta, varios desconocidos que infiltraron la protesta decidieron prenderle fuego a un lote baldío que se ubica a un costado de la Troncal del Caribe, frente a la Universidad Cooperativa de Colombia.

Las llamas en el bosque seco se extendieron por más de 3 horas debido a que los manifestantes también decidieron atacar con piedras a los voluntarios del Cuerpo de Bomberos que arribaron hasta el lugar para sofocar el incendio.  “No estamos llevando ningún mensaje al Presidente Iván Duque, estamos es destruyendo lo nuestro; cómo es posible que hayan atentado contra el medio ambiente, de haber prendido un lote baldío, afectando no solo a la naturaleza sino a las cientos de personas que residen cerca”, afirmaron los residentes del sector.

Se supo que después que la Policía logró devolver el orden público a la ciudad, las unidades del Cuerpo de Bomberos llegaron y apagaron el fuego que amenazaba con propagarse. “Durante más de 2 horas nos tocó respirar el humo, niños, jóvenes y adultos se vieron afectados”, añadieron. Y luego se preguntaron: ¿Qué tiene que ver la protesta con provocar este incendio?. Nos trataron es de quemar vivos. Por eso debemos defendernos, ya esto no es protesta social, esto es vandalismo social, ratas inmundas que las sueltas o las inducen a que cometan esta clase de fechorías´, dijo un líder social de la zona.

RECUPERADOS PRODUCTOS ROBADOS 

Tras la rápida y oportuna denuncia de vecinos residentes de barrios aledaños a la Supertienda Olímpica, miembros de la Sijín adscritos a la Policía Metropolitana de Santa Marta lograron recuperar unas cuadras más adelante donde se presentaron los hechos vandálicos, algunos de los productos que habían sido hurtados durante los saqueos a los establecimientos comerciales.

A través de un video grabado por la comunidad, se logró observar la manera descarada como si se encontraba de compras – con carrito de la Olímpica y a bordo de una caneca gigante repleta de artículos de aseo personal, alimentos y demás artículos hurtados en la tienda situada en la Troncal del Caribe, tratando de tomar un taxi para dirigirse a su vivienda.

En las imágenes capturadas por curiosos y denunciantes de la situación, muestran a la mujer que no pudo ser identificada, dice que es de nacionalidad venezolana, en medio de la imposibilidad para encontrar transporte público, decidió arrastrar como pudo el producto del saqueo por unos metros.

Minutos después, gracias a la información entregada a las autoridades un personal investigativo de la Sijín se trasladó hasta la vivienda donde había pretendía llegar la mujer señalada de participar en uno de los robos de los varios centros de grandes y mediana superficie que fueron asaltados durante la noche del miércoles en Santa Marta.

Según lo relatado por un testigo, la mercancía hurtada fue hallada y decomisada, para luego llevarla hasta el establecimiento que fue víctima de un grupo de encapuchados, vándalos y personas sin escrúpulos, quienes se aprovecharon la noche para  saquear los establecimientos y generar caos en algunos puntos de la ciudad.

Otro de los múltiples casos que quedaron grabados y se conoció por redes sociales, fue el de un delincuentes que se aprovechó de los desmanes y a bordo de una motocicleta llegó hasta el establecimiento para saquearlo robando varios productos, cargarlos en un carrito de compras y empujarlo mientras conducía a su lugar de residencia, mientras una multitud de personas corrían por las calles de la ciudad tras haber participado en los hechos.

EMPLEADOS PIDEN REFORZAR SEGURIDAD 

El sector comercial en la capital del Magdalena lanzó este jueves un llamado a respetar el derecho a ejercer sus actividades, las cuales se vieron afectadas por las recientes marchas que se han realizado en el departamento y que, en algunos casos, se han tornado violentas y han atentado contra la propiedad privada.

Una de las trabajadoras de la cadena de supermercados Justo & Bueno, la cual quedó en estado de ruinas, tras los hechos vandálicos registrados la noche del miércoles, llegó hasta el lugar para observar y conocer en qué condiciones había quedado su lugar de trabajo. Así como ella, más trabajadores llegaron en horas de la noche a los establecimientos y se encontraron con los estantes en el suelo, sin productos para comercializar, daños en la infraestructura y sin un medio para ganarse la vida.   «Se llevaron todo, solo dejaron cartones y los estantes en el suelo», anotó la trabajadora que pidió a las autores de este acto de vandalismo reflexionar, pues no tuvieron en cuenta a las familias que dependen económicamente de los establecimientos.

Mirando los estantes en el suelo y sin los productos que comercializan, otro de los trabajadores de un almacén de cadena manifestó su desconsuelo y pidió a las autoridades encargadas de la seguridad más protección en horas de la noche, sobre todo en este difícil momento que atraviesan por cuenta de las restricciones por el tercer pico del Covid19,  «Estamos inseguros y eso nos tiene con miedo. Después de esto, uno regresará de  trabajar a su casa con miedo de volver a ser víctima de delincuentes que no salen a protestar pacíficamente sino a hacerle daño a la comunidad «, anotó.

El grupo de comerciantes, señaló que están sufriendo “grandes afectaciones y pérdidas”, no solo por el tercer pico de la pandemia, sino también “por los paros, marchas y protestas que están afectando la estabilidad comercial”.

“Respetamos el derecho de las protestas pacíficas, pero desafortunadamente hemos visto que estas marchas están desencadenando o generando escenarios propicios para cometer actos vandálicos y delincuenciales”, agregó un cajero de la tienda D1 situada en la Avenida del Río.

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