Estudiante denunció presunto abuso del Esmad

Juan Camilo Granada Orozco, estudiante de cuarto semestre de Administración de Empresas y empleado de la comercializadora Olpar, hizo pública a través de su cuenta de Facebook la que sería una detención arbitraria por parte de personal del Esmad en momentos en los que regresaba a su casa, luego de cumplir su jornada laboral el pasado domingo, 16 de mayo, en horas de la madrugada. El joven expresó su tristeza e indignación por según él, el maltrato recibido.

Los hechos

Sobre la madrugada del domingo, Juan Camilo se dirigía a su residencia, ubicada en Villacafé, a bordo de su bicicleta, luego de cumplir con su jornada laboral nocturna.

Al pasar por la avenida Pedro Tafur, el joven relató que fue abordado por un camión Turbo que le cerró el paso: “Es allí donde se baja personal del Esmad, se abalanzan sobre mí y sin diálogo alguno proceden a aturdirme a gritos afirmando que me encontraba en una manifestación sobre la calle 60 y que me tenían fichado”.

Según el estudiante universitario, ahí empezó lo peor, pues dijo que fue obligado a subir al vehículo, y se dio cuenta de que en su interior había otros jóvenes detenidos, con señas evidentes de haber recibido golpes.

Asustado, Juan Camilo quiso grabar con su celular, pero según afirmó, en ese momento empezaron a recibir puntapiés y bolillazos tanto él, como su bicicleta. Su reacción fue cubrir su medio de transporte con el cuerpo y agacharse, ya que de acuerdo con lo que contó: “Si levantaba la cabeza me la pisaban mientras llovían insultos, burlas y todo tipo de comentarios degradantes”.

Así mismo, el joven aseguró que le fue arrebatado un maletín en el que llevaba un kit de despinchado y una certificación de la empresa, para circular en la noche durante los toques de queda; el cual fue arrojado del vehículo. También aseguró que tomaron su billetera, donde tenía 20 mil pesos, y se los robaron, mientras el camión daba vueltas, hasta llegar finalmente al CAI Gaitán.

Muy afectado

Juan Camilo indicó que el capítulo ‘de horror’ para él culminó con un comparendo que le impusieron por supuestamente haberle “arrojado piedras a la Policía”, versión que él niega, ya que como relató, estaba laborando en jornada nocturna en la comercializadora Olpar.

El joven indicó que además de los traumas físicos y psicológicos recibidos, tendrá que pagar un millón de pesos, y realizar jornadas de actividades pedagógicas, pese a ni siquiera haber participado de las marchas, por sus horarios laborales y de estudio.

En medio de su indignación, Juan Camilo responsabilizó a la Policía Nacional y al Gobierno local por los perjuicios sufridos, ya que considera que estos tardarán en ser superados. Así mismo, afirmó que considera que le fueron vulnerados sus derechos, al ser maltratado y humillado, cuando dijo que simplemente es un joven que intenta ganarse la vida de manera honrada y superarse por medio del estudio, para sacar adelante a su familia.

El joven contó que recibió valoración médica para determinar si sufrió alguna lesión de cuidado. “Tengo dolores en la cabeza y el cuerpo por las patadas y los bolillazos que me dieron. Además me siento muy asustado”, reveló el estudiante.

/Colprensa

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