¡Vamos a vivir el verano!

Una colección primavera-verano sostenible, con prendas versátiles, atemporales y unisex. Una celebración a la alegría de vivir, al verano y al color.

Son muchas las razones por las cuales la colección que acaba de realizar para Desigual de Barcelona es especial para el diseñador colombiano Esteban Cortázar, como tener la oportunidad de trabajar de la mano del artista Valentino Cortázar, su padre.

De niño, uno de los talentos colombianos más importantes de la moda en el mundo, se despertaba viviendo en Miami, en medio de los cuadros de su padre, muchas veces siendo testigo de sus máximas creaciones, así como la cantidad de intentos fallidos que realiza un artista y que nunca ven la luz.

Todo esto en medio de la brisa del mar, las palmeras bailando con gaviotas y el revuelo de la gente llegando a la playa en un South Beach en plena transformación para llegar a ser ese epicentro del entretenimiento, de la cultura y la moda que es en la actualidad.

Esa energía positiva, junto a esa libertad que vio y vivió Esteban Cortázar en su infancia y adolescencia en aquella Miami, fue el motor inspirador de la colección que presenta junto a Desigual, que desde este fin de semana está disponible para el público de la marca y los seguidores de creador colombiano.

Con 20 años de trayectoria artística, el diseñador más joven en desfilar en NYFW con 17 años, presenta una colección de 17 referencias, muy editada a diferencia de otras colecciones de una gran cantidad de referencias. Desde Miami, Esteban Cortázar habló de este nuevo proyecto, de su infancia y adolescencia.

VAMOS A LA PLAYA

Después de 20 años de estar profesionalmente en el mundo de la moda, ¿Qué se siente lanzar una nueva colección?

“La chispa nunca se acaba. La verdad es que trato siempre, en la medida de lo posible, escoger proyectos que generen este tipo de chispa, no me gustaría participar en proyectos que no me generan estos sentimientos, sería todo muy forzado. Cuando las cosas pasan de manera natural, es cuando puedo darlo todo y dar la mejor versión de Esteban. En ese sentido, este ha sido un proyecto magnífico, uno de los mejores en los cuales he trabajado y no lo digo solamente porque lo estoy lanzando, es porque ha sido un proceso de año y medio de trabajo”.

¿Había tenido la oportunidad de trabajar en una colección de inspiración tan personal?

“Siempre trato que todos mis proyectos tengan algo vinculado a mi vida personal, porque mis vivencias y mis experiencias personales forman una gran parte de mi inspiración, así como mi familia y mis amigos, junto a lo que hablo, lo que bailo, lo que escucho, lo que vivo. Toda mi vida forma parte de la inspiración de mi trabajo, por el día a día de lo que vivo, y eso me ayuda a que se sienta más auténtico, que se sienta más personal…Este es uno de los proyectos más personales que he realizado en mi carrera y he querido contar mi historia de mi infancia”.

¿Dentro de la colección está y trabajó su padre, el artista Valentino Cortázar?

Mi papá, así como mi mamá, son una grandísima inspiración para mí, me han dado la libertad que he tenido desde chiquito para ser quién soy, para aceptarme. Mi papá, siendo artista, he vivido alrededor de mucha creatividad, bohemia, experiencia y sabiduría de vida. En varias oportunidades he colaborado con él, y en los últimos años más que nunca”.

¿Qué podemos ver de su padre en la colección?

“Él creó uno de los estampados que se llama El Beso, que es basado en un estilo muy marcado que él tiene de besos en blanco y negro con rojo en trazos muy libres y que marcó estilo al inicio de los años noventa en Miami”.

¿Una colección con mucha energía positiva, necesaria en estos tiempos de pandemia…?

“Era muy importante para mí hacer un proyecto que tuviera un mensaje, una vibra positiva que te conecte a través de la música que hemos escogido para el vídeo de campaña, a través del casting, de los colores, de la referencia de Miami en los noventas, de esa libertad y espontaneidad que todos añoramos en estos momentos que deseamos volver a tener un poquito de esa libertad como tan básica y tan simple que no nos dábamos cuenta que la teníamos. Quería celebrar un poco, a través de esta fantasía, de volver a esa libertad, a esa espontaneidad, a través de bailar, de abrazos, de risas, de estar feliz”. /Colprensa

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