Condenan a 11 por vender chance ilegal

Once integrantes de una banda dedicada a los chances ilegales en la región Caribe fueron condenados a 50 meses de prisión por el Juzgado Tercero Penal de Circuito Mixto de Valledupar, con funciones de conocimiento.   

Once integrantes de una banda delincuencial que desde Valledupar se dedicaba a vender, comercializar y promover los chances ilegales en la región Caribe -a través de los que recolectaban grandes sumas de dinero- deberán pagar 50 meses de prisión (4 años y un mes) tras la sentencia leída por el Juzgado Tercero Penal de Circuito Mixto de Valledupar, con funciones de conocimiento.

Los condenados, capturados en medio de un operativo masivo denominado ‘Chance Maker’, realizado en varias capitales costeñas en 2019, fueron: Jorge Andrés Bustamante Navarro, Grettel Eliana Daza Santiago, Katherine Paola Bustamante Navarro, Marina Esther Navarro Pineda, Carlos Alberto Cadavid Gómez, Cindy Patricia Díaz Arias, Juan Carlos Castilla Lobo, Francisco Molina Suárez, Víctor Julio Marriaga Larios, Heroína Mercedes Molina Oñate y Manuel De Cristo Ríos Mercado.

Los anteriormente mencionados fueron acusados por la Fiscalía de los delitos de ejercicio ilícito de actividad monopolística de arbitrio rentístico y concierto para delinquir.

Además, deberán pagar una multa de 250 salarios mínimos legales mensuales vigentes, para el año 2018.

ASÍ OPERABA EL ‘CHANCE ILEGAL’ 

De acuerdo a lo señalado por la Fiscalía General de la Nación dentro del proceso, las conductas delictivas que desarrollaba la red se llevaban a cabo en los departamentos de Bolívar, Sucre, Atlántico, Magdalena, La Guajira y Córdoba, y les permitía obtener ingresos superiores a los 60 millones de pesos, que estos utilizaban mediante diferentes bancos y empresas de giros para realizar envíos de dinero y paquetes de talonarios, teniendo a Valledupar como epicentro.

Dichas actividades antijurídicas quedaron al descubierto mediante las interceptaciones de comunicaciones a las que fueron sometidos varios de los ya mencionados, sumados a la ejecución de operativos con agentes encubierto y mediante labores de vigilancia y seguimiento en las que se pudo plantear la manera en que, al parecer, funcionaba la organización y como se distribuían los roles.

Los integrantes de la banda delincuencial que operaba desde Valledupar, se dedicaba a vender, comercializar y promover los chances ilegales en la región Caribe a través de los que aparentemente recolectaban grandes sumas de dinero.

El vallenato Jorge Andrés Bustamante Navarro, lideraba la organización criminal; su hermana Katherine Paola Bustamante Navarro, fue señalada como administradora de la misma; su esposa Grettel Eliana Daza Santiago, supuestamente era la jefe financiera del grupo delincuencial.

Así también, Cindi Patricia Díaz Arias, quien presuntamente fungía como contadora de la organización y Víctor Julio Marriaga Larios, banquero de la organización.

Entre los condenados también figuran Heroína Mercedes Molina Oñate, Carlos Alberto Cadavid Gómez, Juan Carlos Castilla Lobo y Manuel del Cristo Ríos Mercado, quienes presuntamente eran banqueros de la banda; Francisco Molina Suárez, litógrafo que presuntamente llevaba a cabo el material de talonarios y publicidad de la empresa delictiva, y Marina Esther Navarro Pineda, quien servía de ‘pachanguera’, es decir, de promotora o intermediaria en la promoción de la venta del chance ilegal.

CABECILLAS SUFRIERON UN ATENTANDO 

Sobre este hecho cabe recordar que Jorge Andrés Bustamante y su esposa Grettel Eliana Daza, funcionaria de la oficina de Tránsito y Transporte de la administración municipal de Valledupar, fueron víctimas de un atentado criminal que por poco les cuesta la vida al presunto cabecilla de la mencionada banda.

En el hecho, que ocurrió el 9 de mayo del 2018, él terminó con un impacto de bala en el hemitórax posterior izquierdo, que quedó alojado en su cuello, a escasos milímetros de la arteria carótida, causándole cortes medianos desde la base del cráneo hasta la región clavicular, por lo que tuvo que ser sometido a una delicada cirugía.

Entre tanto, su mujer resultó herida, también con un proyectil de arma de fuego, en el antebrazo izquierdo.

Por ese hecho fue capturado el venezolano Tulio David Mendoza Arcalla, de 24 años, que aseguró haber llegado desde Barranquilla donde se ganaba la vida como reciclador, explícitamente a intentar ponerle fin a la vida del señalado líder delincuencial, luego de que alguien le pagara un millón de pesos para asesinarle, ya que supuestamente, su víctima poseía información comprometedora sobre las redes de apuestas que operan en la costa.

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