Pensarnos más como región 

La región Caribe, consciente de lo que somos, lo que representamos y mayormente podemos significar de cara al porvenir, debemos empeñarnos abiertamente en llevarle la contraria a quienes nos señalan y tachan de derrotistas, en lo que importa sobremanera mantenernos enhiestos, alerta, innovando, proyectando, consensuando desarrollo y crecimiento, entender que no podemos ni debe estar en nosotros doblegarnos ante nada ni ante nadie.

Es levantarnos hacia la consolidación de las cosas mejores, acordarnos que tenemos un legado que defender sin fisuras de ninguna índole, en lo que además de imparable es ser inclaudicable. De ahí que tanto importe cohesionar todos nuestros tejidos, potenciarlos, no permitir que sea pisoteada nuestra autoestima. Estar dispuestos y en capacidad de responder ante cualquier asomo donde se nos quiera endilgar poquedad, con una respuesta social unánime. Siempre y ante todo enjuiciamiento, especialmente cuando no responden a realidades, conscientes tenemos que ser y jugárnosla a fondo. El Caribe hoy debe y tiene que vestirse de esa vocación de vanguardia, de primacía, de liderazgo cierto, de resistencia, de avance, de progreso, de bienestar e integral prosperidad. Entender que somos y tenemos como ser la mejor región del país, independientemente de las talanqueras ya existentes y las que puedan seguir surgiendo, dados los innumerables intereses para que ello no sea posible, pero que tenemos que superar y a fe que lo lograremos.

No podemos seguir en retaguardia. Nos sobra todo para no resignarnos a ser segundos siquiera. Es reaccionar más temprano que tarde y a tiempo estamos.  Como región tenemos que exhibir de manera permanente nuestro pulso vital para afrontar nuestros problemas y caminar presurosos hacia un gran bienestar. Mirar de frente. Oírnos, escucharnos, actuar. Optar por ir tras los mejores senderos. Entender que somos alternativa, la grande alternativa. Robustecer cada día y cada vez más nuestro tejido productivo. Dejar el conformismo atrás. No vernos más en el papel de víctima ni en la búsqueda de excusas para no ser lo que tenemos que ser, esa región mejor que nos merecemos.

La potenciación de todo nuestros renglones productivos y competitivos tiene que ser exponencial, de actividad frenética, pensar a lo grande, derribar las apariencias y concentrarnos en realidades. Hoy más que nunca tenemos que estar cosidos a lo nuestro, imbuidos de espíritu de grandeza y gran carácter. No podemos permitirnos el lujo de una muerte anunciada y menos hoy que tenemos todo para ser de lo mejor y estamos dando muestras de grandeza que empieza a ser tenida en cuenta nacional e internacionalmente. Nos toca de aquí en adelante seguir exhibiendo nuestro genio, demostrarnos que somos y podemos ser más de lo que somos, Que nos sobra talento, capacidad competitiva y de enfrentar lo que fuere si nos tocan el orgullo. No podemos permitir que nos arranquen la dignidad socavando de contera nuestro porvenir, que de hacer lo que debemos y tenemos que hacer con prisa y sin pausa, será de una prosperidad proverbial como bien merecemos, pero que tenemos que seguir ganándonos. *Jurista

También podría gustarte