Uribe, la ‘piedra en el zapato’ para que renunciara Ceballos

Con sorpresa recibió el país la noticia de la renuncia del alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, quien manifestó en entrevista con la periodista María Isabel Rueda que su dimisión se hará efectiva el próximo 25 de mayo. 

Ceballos señaló que su renuncia la presentó en diciembre pasado y la reiteró el pasado 3 de mayo, aunque no deja explicito si ya se la aceptó el presidente Iván Duque.

El abogado Miguel Ceballos deja el cargo en medio de las negociaciones con el Comité Nacional del Paro, en las que él es la cara visible del Gobierno Nacional. La crisis por el paro alcanza ya su cuarta semana y pese a que la mayoría de ciudadanos que ha querido protestar, una minoría se ha hecho sentir con actos de violencia, vandalismo y bloqueos de vías que han prácticamente sitiado algunas regiones.

Estas son algunas de las principales respuestas de Ceballos :

RENUNCIA 

“Pues mire, hay una circunstancia que yo le tengo que explicar con toda claridad. Desafortunadamente, lo que se presenta en este país es la disputa que tiene una moneda, y le explico por qué: una moneda se tira al aire, cae por un lado o cae por el otro, y la cara por la cual no cae es la que menos peso tiene. Es decir, cuando una moneda tiene que caer por una de sus caras es porque esa cara pesa más que la otra en un momento dado. Y, desafortunadamente, en este país a veces se juega con esa moneda el futuro del país, en una cara con la de Uribe y en la otra cara con la de Petro, y eso no puede seguir así. Yo tengo un discernimiento muy claro, de que esa moneda no puede seguir dando vueltas para ser más pesada del lado de Petro, o del lado de Uribe; creo que el país merece más equilibrio. Yo siento que ambos han sido irresponsables en presionar a este Gobierno y al Congreso para que la moneda se incline más hacia su lado. Tengo muchas distancias, que conoce el país con Petro, y tengo otras muchas también con Uribe.”

EL PARO 

“Pienso que es una responsabilidad de todo funcionario público trabajar hasta el último de sus días en el Gobierno, y por eso mi responsabilidad era apoyar al Presidente y responder a lo que él me encargaba, hasta el último día. Sabía él que yo había renunciado a permanecer en el Gobierno, pero no renuncié, ni renunciaré, (con voz entrecortada dice: ¡me emocione!) a servirle a los colombianos siempre.”

APOYO DE DUQUE 

“… Recibí el apoyo, no solamente de un excelente Presidente, sino de un gran amigo. En el momento en que, y el país lo puede recordar, se supo del viaje de enviados del ex presidente Uribe a Cuba para hablar con el ELN, el presidente Duque, con toda claridad y contundencia, me dijo que le contara al país que el Comisionado para la Paz no tenía conocimiento de eso, y ahí está la declaración oficial. Y en el caso de Juan Carlos Cuellar, el Presidente de la República, tras una solicitud mía, para nombrarlo como gestor de paz en este momento, me dio todo su respaldo. El presidente Duque no solamente es un hombre que respeta la amistad, sino la institucionalidad, y he sentido todo su respaldo. Él es el que evita que la moneda se caiga para un lado o para otro.”

INCOMODIDAD CON URIBE 

“Sí. Siento una incomodidad con el ex Presidente Uribe, y se refiere a algo esencial que tiene que ver con mi trabajo como Comisionado. En dos ocasiones, desafortunadamente, no fui consultado por el ex presidente Uribe en un par contactos que tuvieron él y representantes suyos con el ELN. Un primer contacto se produjo en un viaje a Cuba a través de uno de sus representantes, sin que yo fuese consultado; y hubo un segundo momento en el cual él se reunió en su casa, como él mismo lo ha expresado en la revista Semana, con el señor Juan Carlos Cuellar, quien es un ex combatiente del ELN que acaba de ser nombrado por nuestro Gobierno como gestor de paz, y ya le explicaré por qué. En esas dos ocasiones no fui consultado por el presidente Uribe. Siento que él tenía la confianza, pero, además, el deber de consultar al Alto Comisionado para la Paz sobre contactos con el ELN, y no lo hizo. Y eso, por supuesto, creó en mí una incomodidad, que aún permanece, no porque no solamente no haya sido consultado, sino porque hay el respeto a la dignidad de un cargo tan complejo como el mío, en el cual el contacto que pueda derivar en un resultado que ayude a la paz o que aleje a la paz, hace parte esencial de mis funciones”.” El presidente Uribe, más que “bypasearme”, me desconoció.”

COLPRENSA

También podría gustarte