‘Más de 7.000 procesos se habrían perdido’: Ruiz

 El ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orejuela, inspeccionó las ruinas de lo que fuera el histórico Palacio de Justicia de Tuluá (Valle del Cauca), que quedó convertido en cenizas luego de un incendio provocado en medio de las protestas registradas el pasado martes. 

En la edificación funcionaban 24 despachos judiciales y laboraban 134 servidores judiciales.

Según Ruiz Orejuela, 7.482 procesos se habrían perdido en medio de la conflagración de la estructura. «Siento tristeza y desolación que hayan acabado con esta joya arquitectónica del departamento del Valle del Cauca (…), eran dos edificaciones la primera quedó destruida en un 50 % y la otra está prácticamente destruida».

El Ministro señaló que se está desarrollando un censo para determinar si es posible que en medio de las incesantes llamas se hubiesen salvado algunos procesos.

Para Ruiz este hecho fue un acto terrorista: “Esto no es vandalismo ni mucho menos hace parte de las protestas pacíficas”.

“Bienvenidas las protestas que se hacen sin violencia, esto que estamos viendo es una cosa lamentable, es una cosa deplorable y la rechazo con contundencia, por fortuna ya las autoridades en cabeza de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, en conjunto estarán entregando resultados en las próximas horas sobre las pesquisas e investigaciones para dar con los responsables de este execrable hecho”, dijo Ruiz.

El Ministro participa de un consejo de seguridad que se desarrolla en la ciudad de Tuluá, tras la conflagración que destruyó las instalaciones del emblemático Palacio de Justicia construido entre 1918 y 1928, año en que se inauguró, tras una década de construcción.

BOGOTÁ (Colprensa).

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