Gobierno no quiere negociar

El secretario general de la CUT e integrante del Comité del Paro acusó al Gobierno de chantajear con los bloqueos para no entablar las negociaciones  

«El Gobierno no está mostrando la menor intención de negociar y está usando este debate de los bloqueos, de los corte de vías, a pesar de los procesos de acuerdo que se han venido alcanzando. Según el informe del Ministerio de Defensa, han reducido notablemente. Esto es un chantaje del presidente para no negociar», afirmó el secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Diógenes Orjuela.

El líder sindical cuestionó, además, que «el presidente tiene el pliego de peticiones desde el 26 de noviembre del 2019, tiene los documentos sobre los problemas que atraviesa el país desde marzo del 2020, y tiene el pliego de emergencia desde junio del mismo año. En todos les hemos hecho propuestas al Gobierno sobre salud, renta básica, cómo salvar las Mipymes, cómo devolver bajo esa fórmula millones de empleos, de dónde ubicar recursos para esta crisis. Propuestas no puede haber más, respuestas solo hay una del Gobierno: no quiere negociar».

La inconformidad de Orjuela, y del Comité del Paro en general, corresponde al reverzazo que dio el Gobierno nacional tras alcanzar un preacuerdo al que solo le faltaba ser refrendado para formalizarse. Sin embargo, desde el propio Gobierno, en el marco de esta última reunión, se cuestionó que pese a haberse citado el encuentro a las 9 de la mañana, siendo el mediodía el Comité seguía sin presentarse formalmente.

«Ayer acordamos que hoy empezaríamos a las 9 de la mañana; estamos aquí desde temprano. La disposición del Gobierno del presidente Duque no ha cambiado en nada. Seguramente el Comité del Paro tendrá que estar haciendo análisis o alguna actividad distinta, porque todavía no hemos podido comenzar. Es muy importante que nos podamos sentar a mirar los 7 puntos de fondo», manifestó el consejero para la estabilización, Emilio Archila.

Y detalló sobre el preacuerdo en el que se trabaja que «este es un documento delicado. Acordamos seguir el principio de que nada esté acordado hasta que todo lo esté. De parte nuestra existe toda la disposición y capacidades para las negociaciones, pero aquí estamos esperando. No hay nada que vaya a limitar el derecho a la protesta».

Pese a la disposición que reiteran ambas partes de llegar a un nuevo preacuerdo sobre el ejercicio de las protestas que abra la posibilidad de instalar una mesa de concertaciones, ambas partes confiesan que los de desacuerdo siguen alejando las posibilidades de acercarse al inicio de la negociación.

COLPRENSA

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