Perú ‘resucita’ al ganarle a Ecuador

Christian Cueva, a pase de la figura del encuentro Gianluca Lapadula, abrió el marcador a los 62 minutos, y Luis Advíncula sentenció el pleito a los 88. 

Ricardo Gareca entendió que hay ocasiones en las que no es necesario ser frenético y que la espera tiene premio, más en el fútbol. Y que por más que los primeros minutos de un partido luzcan complicados, aguardar por la oportunidad, sea perfecta o no, tiene premio.

En el estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito, el equipo peruano logró su primera victoria en la eliminatoria al derrotar 2-1 a Ecuador.

El primer gol del encuentro llegó en la segunda parte, en una acción de desconcentración de los locales que se convirtió en un contragolpe y que dejó a Gianluca Lapadula, el italo-peruano, solo frente al arco de Alexander Domínguez.

El VAR no tuvo que interceder, pues el 10 peruano estaba detrás de la línea de la pelota, y por más que hubo reclamos desde el banco de Ecuador el central del juego fue con el siga, siga.

La tecnología al servicio de la justicia, bien sea demorada, así se le critique que detiene el juego. De hecho, gracias a las cámaras fue que no se ejecutó un penalti a favor de Ecuador por una mano involuntaria. Sí, lo espontáneo también se sanciona, pero en esta ocasión el defensor peruano la tenía pegada al cuerpo, como manda el reglamento.

En primera instancia, Esteban Ostojich señaló el punto blanco. Incluso Ángel Mena se apropió del cobro. Pero lo llamaron del VAR y hubo demora, y prefirió ver el monitor y darse cuenta que tenía que cambiar su decisión. Justicia.

En los últimos minutos, con Gustavo Alfaro desesperado (lo amonestaron por reclamar tanto), Ecuador apeló a lo que fuera: centros por derecha, por izquierda, pases adelante. Pero no hubo inteligencia y calma, y los intentos ecuatorianos chocaron con un par de murallas blancas, dos líneas de cuatro, jugadores mandando el balón lo más lejos posible de su área.

Y con los locales entregados, Lapadula -de madre peruana y padre italiano- aprovechó el desorden ecuatoriano y de nuevo se vistió de asistidor para que Luis Advíncula aumentara la cuenta y sentenciara todo. Segundo gol del hombre de Rayo Vallecano con su selección.

Ya en el tiempo de adición, Gonzalo Plata, muy individual él, descontó para el 2-1 final y de la única forma posible: guerreando en el área con tres rivales encima. Sin embargo, el tiempo se fue (los siete minutos de más) y el marcador no se modificó. / AFP 

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