La clave de una buena salud está en el buen comer

El público objetivo son los padres, por lo que el pediatra colombiano Héctor Mendoza siempre pensó en un libro lleno de color, muy didáctico,  sencillo de leer sin perder profundidad, con recetas nutritivas, como un manual de constante consulta.

Se trata de ‘Enséñales a comer para toda la vida’, una herramienta útil para que sean los padres quienes lleven las riendas de la buena alimentación de sus hijos, que se puede traducir en la construcción de una buena salud.

Héctor Mendoza es un pediatra tolimense con énfasis en Medicina Biológica y Homeopatía Clínica, pionero del método de alimentación complementaria BLW-BLISS, pero en especial, promotor de la nutrición funcional y de la alimentación consciente.

Con todo ese conocimiento, a la hora de la consulta, explora las enfermedades de sus pacientes desde su raíz, desarrollando espacios de aprendizaje a través de sus redes sociales, en especial con su hashtag #Elconocimientoesparacompartir.

“No es fácil porque la información que se encuentra sobre estos temas es científica con un lenguaje médico, por lo que teníamos que llevarla a un lenguaje claro para que le llegará a los padres. Fue sentarme a desglosar toda esta información buscando la mejor manera, la más sencilla para comunicar de la manera que normalmente hago en mi consultorio”, comentó el doctor Héctor Mendoza.

Lo más importante para Mendoza, es que toda la información que se encuentra en este libro, está avalada científicamente para que los lectores puedan encontrar las mejores maneras de alimentarse de manera sana, variada y divertida posible.

Página a página, es un acompañamiento constante por el camino de los padres en búsqueda de una buena alimentación, desde el embarazo mismo, los primeros meses de vida del bebé, hasta el arranque de la alimentación complementaria.

“Es muy importante crear buenos hábitos desde que somos niños. En el ciclo vital del ser humano finalmente todo termina sopesando desde la casa, desde la raíz, y no sólo en la alimentación, también en los hábitos y en la crianza. Esos niños que serán futuros padres, van a generar un conocimiento que van a pasar de generación en generación”, continuó el autor del libro.

Y agregó: “en el libro no sólo hablo de nutrición, también hablo de hábitos y otros elementos para poder tener una salud adecuada, desde cómo se deben preparar los alimentos, cuáles son los utensilios más adecuados, también hablo de contaminación electromagnética, así como el azúcar, los aditivos. Pero también qué no debería comer una mujer embarazada, porque en estos temas hay tanta información como desinformación circulando”.

Es mucha la información que desarrolla en las casi 330 páginas del libro, hablando de temas tan interesantes como la alimentación perceptiva. Como pediatra, uno de sus objetivos principales es el buen desarrollo de la iniciación de la alimentación complementaria de los niños, especializándose en ese tema, no sólo desde su constante estudio científico de la materia, también en la relación entre talleres y consultas con los padres, y la experiencia de ellos con sus hijos.

“Utilizo un método que me ha parecido maravilloso que conocí en Europa que es la alimentación autorregulada por el bebé, donde él con sus manitas va comiendo por sí solos a partir de los seis meses cuando comienza su alimentación complementaria, sin el uso de la cuchara. Es una alimentación perceptiva para mí, porque es respetar el gusto y la preferencia desde un comienzo”, continuó Mendoza.

También afirma que se debe ser muy respetuoso con la lactancia materna, porque en este método se pasa de la leche de la mamá a seguir con alimentación complementaria real, sin la necesidad de pasar por la transición de las compotas o todos los alimentos procesados o ultraprocesados.

NIÑOS SANOS

Aunque el eje es la alimentación en las distintas etapas del niño, termina siendo un manual de la buena alimentación y costumbres de la familia, a la cual, el niño paso a paso se irá integrando.

Según el autor: “La mejor recomendación es apostarle a los alimentos reales, tal cual vienen de la naturaleza, porque los procesados terminan generando enfermedad, como es el caso de azúcar, y todos esos productos a los cuales los niños están expuestos por el marketing pero que generan un alto riesgo de alergias, así como el sobrepeso y la obesidad, que es la pandemia actual en los niños. La desnutrición no es sólo el niño delgado que está muy bajo en su peso y talla, también es el niño con sobrepeso que sólo recibe un montón de alimentos con calorías vacías que no lo nutren”.

Esto genera que, al llegar a su etapa adulta, no cuente con el desarrollo, en todo sentido, que tendría si de niño hubiera logrado una adecuada alimentación nutritiva. Además, el aumento de enfermedades, que en un momento fueron consideradas, de adulto, en niños a muy temprana edad.

“Son enfermedades crónicas. Cuando se sufre una fractura, el cuerpo genera una inflamación como una respuesta para genera cicatrización o sanación, pero cuando se expone constantemente a algo, como un tóxico o el azúcar, esa sobreexposición genera que el sistema pierda su capacidad de autorregularse, pasando a una inflación crónica, que veíamos sólo en adultos, y ahora, muy frecuentemente en niños, como es el caso de alergias, asmáticos, trastornos en el desarrollo, hiperactividad y alteración en el desarrollo”.

Lo más preocupante, es que todos estos problemas terminan afectando su calidad de vida, con la posibilidad de la aparición de otras enfermedades crónicas a lo largo de su vida.

“No se están manejando las causas en la raíz del problema sino en los síntomas. Si aparecen alergias se maneja con medicamentos que buscan solucionar los síntomas pero no el problema en sí, por lo que más adelante pueden aparecer enfermedades más difíciles de manejar”, afirmó Mendoza.

También trata el tema sobre las enfermedades por la contaminación electromagnética en estos tiempos donde los niños están expuestos a muy temprana edad a la pantalla, por lo que considera que serán niños con menos atención, con más alteraciones en su desarrollo.

“Los niños cada vez más metidos en la interacción de una pantalla, en las redes sociales, puede generar rechazo a una interacción social, que es lo que se realiza en el colegio por medio de los juegos, rondas infantiles, actividades lúdicas, por lo que se puede generar una mayor fijación por la tecnología, pero pueden rechazar lo social”, finalizó el doctor Héctor Mendoza.

Para el cierre, una sugerencia de lista de compras, así como una completa selección saludables recetas, que buscan ser variadas, deliciosas y atractivas para los niños.

BOGOTÁ (Colprensa). 

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