“Este disco es un llamado de mi tierra”: Saavedra

Hace 50 días María Isabel Saavedra no tenía dentro de sus planes lanzar un nuevo disco, y mucho menos, hacerlo en tiempo récord, pero como una necesidad que no da espera, y rodeada de talentosos artistas, construyó y dio vida a ‘Una casa llamada país’.

Es su trabajo discográfico número 20 de su carrera musical, una verdadera respuesta desde el arte, a la situación social que vive Colombia por estos tiempos.

Son nueve canciones que la artista realizó junto a cinco arreglistas y 20 instrumentos, entre Estados Unidos y Colombia con temas sociales a la manera ya conocida de la reconocida cantautora, con un lenguaje sencillo y sonidos andinos.

Una de las canciones del álbum, ‘Carta a un país’, habla precisamente del sentimiento de frustración e impotencia de tantos inmigrantes, de aquellos que tuvieron la necesidad de huir por la violencia o la falta de oportunidades.

Desde Miami, la artista, que además de componer para sus propios discos, ha realizado más de 250 canciones interpretadas por las principales voces de la música en Iberoamérica, habló de la creación de estas nuevas canciones.

POR UN PAÍS

– ¿Cómo surgió la idea de ‘Una casa llamada país’?

Este disco no estaba dentro de los planes. Es producto de una coyuntura política y social de hace 50 días cuando empezó todo esto, y se posteó un video en redes sociales, ‘No está en venta’, que tenía hace rato, pero que se volvió viral en horas.

Mi disquera me llamó a preguntarme si tenía más canciones de corte social y les dije que sí, pero que no quería hacer refritos, pero al final incluimos una canción que es la única que no es nueva, ‘Una casa llamada país’, dándole la sombrilla al álbum.

Mis músicos trabajaron a marchas forzadas, quienes me copiaron la idea y se pusieron a trabajar para sacar el álbum en diez días, con todas las canciones de corte social.

– ¿Porqué lanzar un disco de este perfil?

Me dio muy duro todo lo que está pasando en Colombia. Yo creo que la forma de aliviar el dolor era haciendo música, porque los artistas no tenemos otra manera.

– Con ‘Carta a un país’ hace la presentación de este álbum…

‘Carta a un país’ la hice en medio de esta coyuntura. También está ‘Patria’, donde digo: “Mientras sigamos dormidos buscando afuera respuestas, seremos carne vacía con almas llenas de ausencia.

Cada una de ellas maneja la filosofía y el pensamiento reflexivo sobre qué hay en el otro que nosotros tengamos por dentro. Quizás corrupción, en nuestras familias, en la formación de nuestros hijos, así como la intolerancia, que viene de un lado pero también del otro, porque si no hay voluntad de entender y respetar la posición del otro, estamos a la olla.

– La voz de inmigrante…

Gran parte de los inmigrantes salieron del país producto de la violencia, pero también muchos por la falta de oportunidades, por querer un mejor futuro para sus hijos, por lo que nada se puede culpar.

Cuando uno construye país desde afuera uno tiene otra mirada, que puede ser mucho más dolorosa. Nosotros nos hemos partido el lomo tratando de forjar, además de nuestras vidas, una sólida imagen de país, transformadora y bondadosa.

– ¿Cómo fue escribir un álbum en caliente, mientras el país seguía convulsionado?

Nunca había tenido la oportunidad, de hecho nunca me había planteado la necesidad de hacerlo. Pero creo que culpo también a mi equipo de trabajo, que son pelaos sin prejuicios, que le jalan a todo, porque yo sola no hubiera sido capaz de hacerlo.

– Incluye una canción junto a Armando Manzanero…

Es la única que no es mía que es una cumbia de Armando Manzanero y decidí sacarla en este álbum como homenaje a él porque me dejó huérfana artísticamente antes de tiempo.

En ella, Manzanero abrigó el pensamiento de hacer música, porque él era romántico, pero quería hacer una cumbia y lo logró, con todo su sabor, pero sin el fraseo característico de la cumbia, la hizo a su modo.

– Canciones con un sonido andino en su mayoría…

Fue completamente premeditado. Mi raiz me lo pedía a gritos. Yo soy campesina de Ginebra, hija del Moño Nuñez, del Festival de Ginebra y toda mi carreta de música colombiana, porque se creó en mi colegio, por lo que, cuando estábamos chiquitos ese era nuestro entorno.

Aunque tengo muchos álbumes universales y las cosas que hago para otros intérpretes, este disco es un llamado de mi tierra. Era necesario para salvaguardar lo que siento, lo que pienso como ciudadana, como parte activa de la sociedad.

– Dentro de las nuevas canciones se destaca ‘Zamba para un viejo amigo’

Cada canción mía cuenta una historia inevitablemente, yo no me invento nada. ‘Zamba para un viejo amigo’ es para el mendigo más relevante e importante de mi pueblo, Ginebra, Alfonso Barragan pero le decían ‘Huesitos’ que se la pasaba con un palo y nos pegaba con él a todos los niños que lo molestamos.

Detrás de esa imagen de mendigo había un hombre solitario, peregrino de “este mundo, sin manual de identidad”, como digo en la canción.

En la canción describo la inmensa soledad y el vacío que dejó cuando se murió.

– Cómo compositora, ¿Qué tan seguido le sucede que recuerdos del pasado se vuelvan motor inspirador para una nueva canción?

Me ocurre todo el tiempo. A mis amores del pasado les he hecho muchas, tanto acudiendo a la memoria como también en ese momento en que estábamos juntos. ‘Me borrarás’ es una canción emblemática de mi vida que me grabó Helenita Vargas y que hice a los 18 años de edad con todo el dolor, y lo chistoso era que fue dedicada a un compositor que me dejó y me respondió con una canción. Gran parte de mis canciones de despecho fueron para los malos amores.

– ¿Cómo ha vivido estos tiempos de pandemia?

Creo que me gané a mí misma. Estaba montada en una carrera loca montada en un avión, por más de 15 años siempre estaba de viaje, lo cual me estaba enfermando.

Me gané porque logré en año y medio un reposo mental, pero también en creación porque he escrito muchas canciones para mucha gente, recuperando mi espacio y el disfrute de la vida cotidiana.

BOGOTÁ (Colprensa).

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