Señal Colombia le apuesta a los Docu-Realitys

Sobrevivir atravesando la selva colombiana es el reto que asumieron los protagonistas de la primera temporada de ‘Cruzando el Amazonas – Camino al Tarapoto’, que se estrenó anoche, a las 8:30 p. m. por Señal Colombia.

Una bogotana, un bumangués y un paisa atraviesan la selva colombiana llevando consigo el mínimo de elementos, aprendiendo de las tradiciones de las comunidades del lugar y dependiendo únicamente del entorno para sobrevivir.

Se trata de un docu-reality a través del cual se busca enviar un mensaje de respeto por el medio ambiente y por las culturas que habitan la selva colombiana, al tiempo que destaca el valor y el conocimiento ancestral de las comunidades que conviven en este territorio.

Con tan solo cinco elementos seleccionados según su instinto, entre los que no se permite ningún aparato electrónico, con su experiencia como exploradores y deportistas extremos y con su escaso conocimiento acerca de sobrevivencia en la selva, Gabriela Jaramillo (Bogotá – 25 años); José Fernando Carvajal (Bucaramanga – 26 años) y Ricardo Ríos (Medellín – 45 años), se introdujeron en la selva para cruzar el Amazonas.

Los tres participantes deben seguir las indicaciones y resolver los distintos retos como equipo, los cuales les permitirán avanzar en cada nueva etapa de la travesía. Para comer y dormir deben aplicar técnicas de supervivencia y alimentarse únicamente con las raciones que llevan.

Adicionalmente, tienen que respetar el medio ambiente, las reglas y creencias de las comunidades que viven internas en la selva y que irán encontrando en el camino, mientras resuelven acertijos para recibir ayuda de la gente.

Dirigida por Jaime Escallón Buraglia, ‘Cruzando el Amazonas – Camino al Tarapoto’, es un híbrido entre reality y documental etnográfico, de cuatro capítulos cuyos ejes son la tierra, el fuego, el agua y la humanidad, y en los que los colombianos podrán aprender más sobre las culturas que habitan la Amazonía colombiana.

“Van a ver la hermosura. Un ecosistema que, a pesar de estar amenazado, es todavía absolutamente imponente, y donde cada rincón, cada hoja, cada árbol, cada animal, lleva conocimiento”, afirmó el director y creador de la idea original.

Y agregó: “Algo muy interesante, es que a lo largo de los cuatro capítulos hay muchísimas secuencias en donde aprenderemos de medicina y de las cualidades curativas de muchas plantas; la manera en que se prepara comida con ingredientes que hay en el entorno, técnicas de pesca sostenible y una cantidad de conocimiento propio de la selva”.

Jaime también resalta los retos que vivieron los exploradores en esta travesía, “es una aventura en la que estos personajes citadinos, a pesar de su experiencia en el campo, por sus profesiones o por sus aficiones, realmente se les dificulta enfrentarse a ejercicios de supervivencia básicos, como dormir a la intemperie o purificar el agua”.

El formato es una combinación interesante de un formato comercial y atractivo para audiencias de todas las edades, pero con muchísima profundidad y con un acceso inédito al conocimiento y a la hermosura de la Amazonía colombiana.

Con relación con los personajes, esta temporada cuenta con tres expedicionarios con perfiles muy diferentes, pero a la vez muy complementarios. Uno de ellos es José Fernando Carvajal Rueda, un policía retirado, de la Dirección Antinarcóticos, cuya historia cambió el 10 de noviembre de 2018, cuando pisó una mina antipersonal en el bajo Cauca. Hoy, tiene prótesis en sus dos piernas y se dedica a dar charlas motivacionales, a partir de su propia experiencia.

“Estoy participando con toda la energía después de haber pasado por un accidente en el que perdí mis piernas. Mi participación es una demostración de que en realidad la mayor discapacidad está en la mente y es el ‘no puedo’. Estoy demostrando cómo hacer las cosas a mi manera”, aseguró José Fernando.

Por su parte, Gabriela Jaramillo, otra de las participantes afirmó que “decidí aceptar, primero por curiosidad y segundo porque quería retarme a mí misma, aunque me asustaba no saber a qué me estaba enfrentando. Esta fue una manera de conocer cosas nuevas y de encontrar lo que buscaba: ver formas de vida distintas, entender cómo se puede vivir de otra manera más respetuosa con el entorno”.

Entre tanto, Ricardo Ríos, tercer miembro del equipo, dijo que “tenía mucha expectativa. Sé que el Amazonas es salvaje como dicen. Entré con todo el respeto, no sabía que me esperaba, era la primera vez que me metía a la selva solo, sin un equipo conocido. Estuve abierto a poder aprender”. /Colprensa

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