30 años de la Constitución

El próximo 4 de julio se cumplen 30 años de la expedición de la Constitución de 1991 que rediseñó el funcionamiento del Estado colombiano, relegitimó el sistema político que nos rige y amplió los espacios democráticos del país. Recordemos que Colombia vivía momentos de crisis muy complejos por el desafío que le habían planteado a la institucionalidad del país la violencia del narcoterrorismo y la de los grupos armados ilegales; violencia que le segó la vida a tres candidatos presidenciales. Unido a ello, había sectores sociales, como las comunidades étnicas, que reclamaban más eficacia de las autoridades en el reconocimiento de sus derechos; también irrumpía una ciudadanía más activa que buscaba espacios para expresarse.

Pudiéramos decir que el nuevo texto constitucional introdujo importantes reformas a los tres poderes públicos. Al Ejecutivo, para desconcentrarlo y descentralizarlo adscribiéndole a las autoridades regionales muchas responsabilidades que no le permitían concentrase en las actividades estratégicas, como la formulación y ejecución de políticas públicas. Así mismo, creó la figura de la vicepresidencia, las comisiones de regulación y garantizó la independencia de la Junta del Banco de la República. Del mismo modo, se estableció que los gobernadores se elegirían por voto popular.

En lo que corresponde al funcionamiento de las corporaciones de elección popular se eliminó la figura de los suplentes; ordenó reconocerle honorarios a los concejales y diputados por su asistencia a las sesiones y se aprobó la Circunscripción Nacional para la elección del Congreso de la República. Así mismo, autorizó la financiación estatal de las campañas electorales que, al no ser total, le abrió el espacio a la financiación privada por donde, según se ha dicho, han ingresado dineros “non sanctos” a tales procesos. Se sostiene que el encarecimiento de los costos de las campañas a las alcaldías, las gobernaciones, el Congreso y demás corporaciones públicas han propiciado, en diferentes casos, actos de corrupción que deben prevenirse con una mejor regulación. Del mismo modo, se creó la figura de la perdida de investidura con la que se han sancionado conductas que están abiertamente prohibidas.

Uno de los signos distintivos de la Constitución de 1991, lo es, sin duda, la Carta de Derechos y los mecanismos de protección constitucional de los derechos fundamentales que se adoptó. Es reconocido por todos que la acción de tutela ha sido un instrumento eficaz para garantizar la efectividad de los derechos ciudadanos y en esa tarea la Corte Constitucional ha jugado un papel destacado. Pudiéramos decir que el nuevo orden constitucional se puso a tono con las corrientes del constitucionalismo moderno que incluye el respeto a los derechos humanos por parte de las autoridades del Estado y la observancia del Derecho Internacional Humanitario. También se crearon instituciones como la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo. Colombia paso de ser un Estado de Derecho a definirse en su artículo 1º “como un Estado social de derecho, organizado en forma de república unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto a la dignidad humana…”

*ExDefensor del Pueblo 

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