Militares imputados deben dar testimonio contra sus superiores

Las madres de los jóvenes víctimas de los denominados ‘falsos positivos’ de Soacha y Bogotá hicieron un llamado a los diez militares imputados por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a que terminen de contar toda la verdad sobre estos hechos y confiesen cuáles fueron los altos mandos del Ejército Nacional que les dieron la orden de asesinar a sus hijos.

Beatriz Méndez Piñeros, madre y tía  de Weimar Armando Castro Méndez y  Eduard Benjamín Rincón, ambos de 19 años de edad, quienes mediante engaños fueron asesinados en 2004, por miembros del Ejército para hacerlos pasar como bajas en combate, en el sur de Bogotá.

«El llamado es a todo estos militares a que no tengan miedo, porque algunos han sido amenazados y su usted va a decir la verdad, sépala contar, que nos ayuden a encontrar esa verdad, que piensen en sus familias y en las nuestras», dijo Méndez Piñeros.

Así mismo, sostuvo que «echen al agua a sus superiores que los obligaron a que como dieran lugar cometieran estos crímenes y ejercieron presiones sobre ellos».

A su turno, Idalí Garcera, madre de Diego Alberto Tamayo, uno de los jóvenes reclutados en 2008 en Soacha (Cundinamarca) para ser presentados como guerrilleros abatidos en combate en Ocaña (Norte de Santander) manifestó la necesidad de establecer toda la verdad sobre este caso.

«Que se sepa absolutamente la verdad, de como sucedieron las cosas, los que de verdad dieron esas ordenes, porque eso no fue un error, eso fue un horror lo que hicieron acabar con nuestros hijos», agregó Adalí Garcera.

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