Lo que se conoce de las variantes Delta y Plus

Con el paso del tiempo todos los virus cambian y, aunque en la mayoría de las ocasiones éstos tienen un escaso o nulo efecto sobre sus propiedades, también las hay en que la mutación es muy fuerte. Por eso, el uso del tapabocas debe mantenerse lo mismo que la distancia social.

Así como permanece en el misterio el origen del virus que provoca el covid-19 (SARS-CoV-2) lo están sus mutaciones y aunque ha tenido cientos, las que más preocupan actualmente a las autoridades sanitarias globales son dos: Delta y Delta Plus.

La primera de ellas fue descubierta en India tras secuenciar el genoma del virus con muestras documentadas en octubre del año pasado. Luego de comprobarse científicamente que es más contagiosa e inclusive puede desarrollar enfermedades graves, la Organización Mundial de la Salud (OMS) le subió la clasificación a variante de preocupación (VOC por sus siglas en inglés) el pasado 11 de mayo.

Con el paso del tiempo todos los virus cambian y, aunque en la mayoría de las ocasiones éstos tienen un escaso o nulo efecto sobre sus propiedades, también las hay en que la mutación es muy fuerte. Es allí cuando se habla de variantes, que operan bajo dos clasificaciones: de interés (VOI) y de preocupación. Las primeras cumplen únicamente el parámetro de ser la causa de múltiples casos o transmisión comunitaria, mientras que las otras son a las que se les ha comprobado un aumento en su virulencia (transmisión más fácil y rápida), ser la causa de una enfermedad más grave, reducir la inmunidad natural adquirida después de la infección y/o una bajar la eficiencia de tratamientos y vacunas.

La OMS tiene clasificadas como variantes de interés a: Epsilon, Zeta, Eta, Iota, Theta, Kappa y Lambda. Como variantes de preocupación están Alpha (detectada en Reino Unido), Beta (Sudáfrica), Gamma (Brasil) y Delta (India). Vale aclarar que la OMS no ha registrado la pariente de esta última, la Delta Plus. (Ver tabla)

Según las primeras investigaciones la variante Delta no solo es mucho más contagiosa que el virus original, sino que ha tenido una rápida expansión, por lo que se presume se convertirá en la variante dominante a nivel global como lo fue Alpha hace unos meses. Actualmente está presente en no menos de 95 países, de ellos 15 del continente americano, a saber: Estados Unidos, Canadá, México, Argentina, Brasil, Chile, Perú, Aruba, Barbados, Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, Puerto Rico, Saint Maarten y Saba.

Actualmente es la cepa dominante en Estados Unidos (57% de casos asociados a esta variante hasta junio) y se mantiene “muy limitada”, según palabras de Carrissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en América Latina y Centroamérica, donde las que prevalecen son Alfa (identificada en 41 países americanos), Gamma (27), las detectadas en Reino Unido y Brasil, respectivamente. Mientras la variante Beta, que fue reportada inicialmente en Sudáfrica hace presencia en 20 naciones o territorios.

Y que Delta haya tenido una especie de freno en el continente es lo que ha multiplicado los llamados a mantener las medidas de salud pública que han probado ser eficaces para reducir la transmisión del virus, como el uso adecuado de mascarillas, el distanciamiento social, la higiene de manos y la vacunación.

Es, también, a esta variante a la que se responsabiliza de la fuerte tercera ola de covid que enfrentó Europa, especialmente Reino Unido que volvió a confinarse meses atrás al igual que otros países no sólo de la región sino del continente asiático u Oceanía, como Australia, donde a la fecha su ciudad más grande, Sidney, completa dos semanas de encierro.

A Delta también se le atribuye la segunda gran ola de coronavirus en India, que comenzó a principios de este año en marzo y llegó a presentar más de 400.000 casos. En el transcurso de esta ola, el número diario de infecciones en el país superó las 50.000 el 24 de marzo, las 100.000 el 4 de abril, las 200.000 el 15 de abril, las 300.000 el 21 de abril y las 400.000 el 30 de abril.

¿Delta, más mortal?

Los primeros estudios científicos evidencian que esta variante es más virulenta pero no se puede asegurar que sea más letal, aunque si causa un mayor riesgo de hospitalización porque, como reseñamos anteriormente, desarrolla o potencia varias enfermedades al momento de infectarse.

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