Madres comunitarias dicen no al modelo de alternancia

Las madres comunitarias alzan la voz para solicitarle al Gobierno Nacional replantear la decisión, al menos durante el presente año, mientras se logra la inmunidad de rebaño con la vacunación.  

En una protesta llevada a cabo en las afueras de las instalaciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, se elevó la inconformidad por parte de las madres comunitarias, al no poseer los elementos mínimos de bioseguridad y el no apoyo durante la pandemia.  

Las madres comunitarias de Santa Marta no están de acuerdo con el modelo de alternancia propuesto por el Gobierno Nacional para el segundo semestre del año.

Aseguran que no cuentan con los elementos mínimos de bioseguridad para la atención de los niños en espacios reducidos, donde los padres de familia se abstendrán de enviar a sus hijos a los hogares comunitarios.

Margarita Gulf, presidenta del Sindicato de Madres Comunitarias de Santa Marta, Sintracihobi, expresó su preocupación sobre el regreso a las labores presenciales con los pequeños, indicando que “las condiciones de las viviendas no son las más adecuadas, los espacios son reducidos y se pretende que las adecuaciones de los hogares se hagan con lo recibido dentro del salario y no estamos de acuerdo”.

Es por ello, que este grupo de mujeres alzan la voz para solicitarle al Gobierno Nacional replantear la decisión, al menos durante el presente año, mientras se logra la inmunidad de rebaño con la vacunación.

 “Vivimos con nuestros padres, nuestras familias en la misma casa y no tenemos cómo reubicarlos. Además, existe un rebrote que afecta a los menores de edad y ellos son muy inquietos para acatar las disposiciones del distanciamiento social”, recalcó Gulf.

Del mismo modo, la representante de la Asociación en Santa Marta, reiteró que “no tenemos espacio acondicionado para atender 12 niños, es muy difícil manejar el distanciamiento, ahora nos cambiaron el manual operativo, donde nos dicen que empezamos a trabajar el 15 de julio y a la fecha no se ha hecho siquiera una supervisión en los hogares, para ver si están o no en las condiciones, muchas madres comunitarias no se han vacunado”.

En este sentido, la presidenta del sindicato, expresó que las más de 600 madres comunitarias que tiene el Distrito, están en disposición de trabajar, sin embargo, están en desacuerdo que ese trabajo, esa responsabilidad de cuidar 12 niños diariamente, se le exija sin darles ninguna garantía, sin siquiera priorizarlas en la vacuna, “muchas son mujeres jóvenes por eso no se han vacunado, las que lo han hecho es porque hacen parte de las priorizaciones que el Gobierno ha hecho, es decir, cumplen con la edad o tienen alguna comorbilidad”.

Por otra parte, Margarita Gulf, menciona que “desde el Gobierno Nacional se dijo que iban a entregar $650,000 a cada hogar de bienestar para hacer lavamanos y lo que tuviera que hacerse para el tema de los protocolos, pero esta es la hora y eso no se ha dado, en algunas partes la región se han visto que están entregando unos ‘tanquecitos’ con unas plumas y unos elementos de aseo que no son reconocidos, queremos que todo se dé bien, que el Icbf, mire que no es la bioseguridad de 1 sino de 12 niños”.

Con respecto a los protocolos, la vocera comunitaria indicó que es impertinente que exijan la presencialidad sin darse cuenta las condiciones, como lo es la falta de agua, “tendríamos que lavar las manos a los niños cada 15 o 20 minutos, en Santa Marta no hay agua, en la mayoría de los hogares infantiles el agua llega cada 15 días, eso no lo tienen en cuenta”.

Por último, las madres comunitarias pidieron al Icbf, revisar las condiciones de cada hogar, que tengan en cuenta que son espacios reducidos y que, en caso de no acatar sus sugerencias, que sean ellos los principales responsables.

 

 

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